Susana Paula de Jesús Feitor nació el 28 de enero de 1975 en Alcobertas, una pequeña localidad del municipio de Rio Maior, en la región de Lisboa, Portugal. Desde muy joven se mostró dotada para el atletismo, y fue la marcha atlética la disciplina en la que halló su vocación deportiva. En un deporte que exige una combinación extraordinaria de resistencia, técnica depurada y una tolerancia al esfuerzo prolongado que pocos cuerpos son capaces de sostener, Feitor construyó una carrera notable que la situó entre las mejores marchistas del mundo durante más de dos décadas.
Su irrupción en el escenario internacional fue temprana y contundente. En 1990, cuando todavía era una adolescente, participó en el Campeonato Mundial Junior de Atletismo celebrado en Plovdiv, Bulgaria, compitiendo sobre la distancia de 5.000 metros marcha. La actuación de la joven portuguesa en aquella competición fue sencillamente impecable: se colgó la medalla de oro, marcando de manera inequívoca cuál sería el nivel al que se movería a lo largo de su carrera.
Los Juegos Olímpicos de Barcelona 1992 le ofrecieron su primera experiencia olímpica, aunque el resultado fue amargo: fue descalificada en la prueba de los 10 kilómetros marcha. Para una atleta de su ambición y su talento, aquella descalificación representó un aprendizaje doloroso pero también una motivación adicional para perfeccionar la técnica. El deporte de la marcha atlética es, entre todas las pruebas del atletismo, el que somete a los competidores a un escrutinio más riguroso: los jueces observan cada paso y cualquier infracción en el reglamento puede costar la carrera.
En Atlanta 1996 regresó a la competición olímpica con una solidez renovada, terminando en la decimotercera posición en la prueba de 10 kilómetros. Cuatro años después, en Sídney 2000, compitió en la nueva distancia estándar de 20 kilómetros y finalizó en el puesto catorce. En Atenas 2004 terminó en el vigésimo lugar sobre la misma distancia. En Pekín 2008, en su quinta y última participación olímpica, no pudo finalizar la carrera de 20 kilómetros, un desenlace que cerró un ciclo de participaciones olímpicas que se extendió durante dieciséis años.
Pero el palmarés de Feitor no se mide únicamente por los Juegos Olímpicos. Su participación en los Campeonatos Mundiales de Atletismo de Helsinki 2005 fue la más brillante de su carrera en el escenario absoluto. En esa misma competición consiguió dos medallas: la de plata en la prueba de 5.000 metros y la de bronce en la de 20 kilómetros, una doble actuación que puso de manifiesto su versatilidad y su capacidad para rendir a altísimo nivel en pruebas de distancias muy diferentes.
La longevidad de Susana Feitor en la élite del atletismo internacional constituye quizás su mérito más sorprendente. Cinco participaciones en Juegos Olímpicos a lo largo de dieciséis años, combinadas con presencias regulares en Campeonatos del Mundo y de Europa, demuestran una capacidad para mantener el nivel competitivo que exige una dedicación y una gestión del entrenamiento fuera de lo común. La marcha atlética, con sus durísimas exigencias físicas y técnicas, se convierte con los años en una disciplina que destruye cuerpos; el hecho de que Feitor haya podido competir desde los dieciséis años hasta bien entrada la treintena habla de una deportista con una capacidad de adaptación y recuperación excepcional.
Su figura contribuyó a proyectar el atletismo portugués en el panorama internacional en una disciplina en la que la presencia de atletas de la península ibérica no era habitual. Portugual ya había dado al mundo corredores de fondo de relieve mundial, pero la aportación de Feitor a la marcha atlética supuso abrir un nuevo capítulo en la historia del deporte nacional. El Comité Olímpico de Portugal reconoció su trayectoria como parte del patrimonio deportivo del país.
La medalla de oro mundial junior de 1990 y las medallas absoluta de plata y bronce en Helsinki 2005 representan los picos más elevados de una carrera construida con paciencia, constancia y una voluntad que nunca se doblegó ante las dificultades. Susana Feitor es, sin duda, una de las marchistas más completas y duraderas que Portugal haya dado al atletismo de todos los tiempos.