civilizacoes perdidas

Belchior (músico)

Cantante de Brasil

4 min01/01/2024
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En la historia de la Música Popular Brasileña, hay voces que trascienden la mera actuación para convertirse en documentos de su tiempo. Antônio Carlos Belchior Fernandes, conocido simplemente como Belchior, fue una de esas voces: áspera, urgente, política, cargada de una rabia lírica que reflejaba con fidelidad la angustia de una generación que creció bajo la dictadura militar brasileña. Nacido el 26 de octubre de 1946 en Sobral, estado de Ceará, y fallecido el 30 de abril de 2017 en Santa Cruz do Sul, Belchior dejó una huella indeleble en la cultura brasileña que el tiempo no ha hecho sino profundizar.

Sus orígenes familiares lo predisponían a la música. Su padre tocaba flauta y saxofón; su madre, Dolores Gomes Fontenelle Fernandes, cantaba en el coral de la iglesia. Sus tíos eran poetas y bohemios. Desde niño, Belchior absorbió esa atmósfera de creatividad popular y aprendió música coral y piano con el maestro Acácio Halley. Durante su infancia en Ceará fue cantante de feria y poeta repentista, dos tradiciones orales del nordeste brasileño que marcarían para siempre su manera de concebir la palabra cantada. Escuchaba con devoción a los cantantes del radio de la época: Ângela Maria, Cauby Peixoto y Nora Ney fueron sus primeras influencias. También trabajó como programador de radio en Sobral antes de dar el paso hacia la vida artística con mayor determinación.

En 1962 se mudó a Fortaleza, donde estudió Filosofía y Humanidades. Comenzó después la carrera de Medicina, que abandonó en el cuarto año, en 1971, para dedicarse por completo a la música. Esa decisión coincidió con la integración a un grupo de jóvenes compositores y músicos del nordeste que pasaría a la historia como el Pessoal do Ceará: entre ellos estaban Fagner, Ednardo, Rodger Rogério, Teti y Cirino, nombres que formarían el núcleo de una renovación musical que sacudiría a todo el país desde la periferia.

El primer reconocimiento importante llegó ese mismo año de 1971, cuando ganó el primer lugar en el IV Festival Universitario de la MPB con la canción «Na hora do almoço», interpretada por Jorge Melo y Jorge Teles. Ese triunfo lo llevó hasta Río de Janeiro, donde se mudó y comenzó a labrar su carrera en el contexto de la música popular urbana brasileña. En São Paulo, a donde también se trasladó, compuso canciones para cortometrajes y continuó desarrollando su trabajo individual y colectivo. En 1972, Elis Regina grabó su composición «Mucuripe», coescrita con Fagner, lo que representó un salto cualitativo en su visibilidad: que la mayor intérprete de la MPB eligiera su música era una señal inequívoca de su talento.

Su primer LP se grabó en 1974 con la discográfica Chantecler, un trabajo que presentó su voz y sus inquietudes al público más amplio. Pero fue el segundo álbum, Alucinação, publicado en 1976 por Polygram, el que transformó definitivamente su lugar en la historia de la música brasileña. Ese disco, grabado en plena dictadura militar, contenía canciones que capturaban con una precisión dolorosa la experiencia de su generación: «Velha roupa colorida», «Como nossos pais» y «Apenas um rapaz latino-americano» se convirtieron en himnos generacionales. «Como nossos pais» y «Apenas um rapaz latino-americano» serían más tarde regrabadas por Elis Regina, lo que las proyectó a un público todavía más vasto. El disco vendió 30.000 copias en un solo mes, una cifra notable para el Brasil de la época. Críticos musicales de diversas generaciones han señalado a Alucinação como el álbum más revolucionario de la historia de la MPB y uno de los más importantes de todos los tiempos para la música brasileña.

A lo largo de las décadas siguientes, Belchior amplió su discografía con trabajos como Era uma Vez um Homem e seu Tempo en 1979, que incluía «Comentario a respeito de John», un homenaje a John Lennon grabado también por la cantante Bianca. En 1983 fundó su propia productora y discográfica, Paraíso Discos, ejerciendo así un control creativo y comercial que pocos artistas de su época se permitieron. En 1997 se asoció al sello Camerati, continuando su producción de manera independiente.

Otras composiciones de Belchior alcanzaron notoriedad a través de intérpretes ajenos: «Paralelas» fue lanzada por Vanusa y «Galos, noites e quintais» fue regrabada por Jair Rodrigues, lo que muestra el alcance de su capacidad como compositor más allá de su propia voz. En 2012, la revista Rolling Stone Brasil lo situó en el puesto 58 de su lista de las 100 mayores voces de la música brasileña, un reconocimiento tardío pero significativo para un artista que siempre se movió en los márgenes de la industria.

Belchior murió el 30 de abril de 2017, a los 70 años, a causa de un aneurisma de la aorta, la principal arteria del cuerpo humano. El gobierno del estado de Ceará emitió una nota de pesar y el gobernador Camilo Santana decretó luto oficial. Su muerte fue recibida con genuino dolor por varias generaciones de brasileños para quienes sus canciones habían servido de refugio, denuncia y compañía en momentos difíciles. En la broma que él mismo contaba sobre su nombre —«Antônio Carlos Gomes Belchior Fontenelle Fernandes», que lo convertiría en el «mayor nombre de la MPB»— había ya, encapsulada, toda la ironía y el orgullo nordestino que definieron su arte.

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