biografias

Stephen Foster

Compositor estadounidense (1826-1864)

6 min01/01/2024
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Stephen Collins Foster nació el 4 de julio de 1826 en Lawrenceville, una localidad que con el tiempo quedaría incorporada a Pittsburgh, Pensilvania. Era el menor de diez hijos de una familia de posición relativamente acomodada, lo que le brindó acceso a ciertos recursos culturales aunque su formación musical formal fue notablemente escasa: apenas completó un mes de estudios universitarios y recibió pocas lecciones regladas de música.

A pesar de estas limitaciones académicas, el talento de Foster se manifestó con asombrosa precocidad. Antes de cumplir los veinte años ya había publicado varias canciones, y su primera composición, Open Thy Lattice Love, apareció cuando apenas contaba dieciocho años. Esta temprana productividad revelaba una capacidad innata para la melodía y el verso que ninguna institución podría haberle enseñado del todo.

Durante su adolescencia, dos figuras ejercieron una influencia determinante sobre su desarrollo artístico. Henry Kleber, músico clásico de formación rigurosa que regentaba una tienda de partituras en Pittsburgh, representaba el mundo de la música culta y refinada. Dan Rice, en cambio, era un animador itinerante, payaso y cantante de minstrel que recorría los circos de la época. Estas dos tradiciones radicalmente distintas crearon en Foster una tensión creativa que, lejos de paralizarlo, terminó siendo el motor de su obra.

Aunque de día Foster respetaba las convenciones de las canciones de salón, de noche se reunía con sus amigos alrededor de un piano para escribir y cantar las denominadas "canciones de coon", piezas de estilo carnavalesco asociadas al mundo del minstrel show. Con el tiempo aprendería a fusionar ambos universos musicales, y de esa síntesis nacerían sus trabajos más memorables.

En 1846 se trasladó a Cincinnati, Ohio, donde trabajó como contador en la empresa de vapores fluviales de su hermano. Fue durante esta etapa cuando comenzaron a fraguarse sus primeros éxitos comerciales. Oh! Susanna, compuesta en este período, alcanzó una popularidad extraordinaria al convertirse en el himno no oficial de los buscadores de oro que partían hacia California durante la fiebre de 1848 y 1849. Para Foster, sin embargo, aquella canción que resonaba por todo el continente le reportó apenas cien dólares.

En 1849 publicó Foster's Ethiopian Melodies, una colección que incluía Nelly Was a Lady, interpretada con enorme éxito por los Christy Minstrels. Ese mismo año regresó a Pensilvania y firmó un contrato con esa compañía, inaugurando el período más fértil de su carrera. Entre 1850 y 1854 compuso algunas de las canciones más reconocidas de la historia popular estadounidense: Camptown Races y Nelly Bly en 1850; Old Folks at Home, también conocida como Swanee River, en 1851; My Old Kentucky Home y Old Dog Tray en 1853; y Hard Times Come Again No More y Jeannie With the Light Brown Hair en 1854, esta última dedicada a su esposa Jane McDowall.

Gran parte de estas composiciones se inscribía en la tradición del minstrel show, el espectáculo popular más difundido de la época, aunque Foster tenía una actitud compleja y algo contradictoria frente a ese género. En sus propias palabras, aspiraba a "mejorar el gusto entre la gente refinada" escribiendo letras apropiadas en lugar de las palabras "groseras y realmente ofensivas" que caracterizaban a muchas canciones del estilo. Además, instaba a los intérpretes blancos de sus obras a no burlarse de los esclavos, sino a despertar en el público un sentimiento de compasión hacia ellos. Era una posición incómoda pero sincera dentro de un sistema cultural que no ofrecía otro canal masivo disponible.

Resulta llamativo que Foster, cuyas canciones describían con aparente intimidad la vida del sur de los Estados Unidos, tuviera en realidad una experiencia muy limitada de esa región. Su único contacto directo fue una visita a Nueva Orleans en 1852, durante su luna de miel. Toda aquella evocación nostálgica de plantaciones y ríos era, en gran medida, producto de la imaginación.

Foster intentó ganarse la vida exclusivamente como compositor, convirtiéndose así en uno de los primeros en emprender ese camino en el país. Fue, en ese sentido, un pionero involuntario de la profesión. Sin embargo, el sistema legal de la época ofrecía una protección paupérrima a los autores: las disposiciones sobre derechos de autor eran tan débiles que múltiples editores podían imprimir sus propias versiones de cualquier canción popular sin pagarle un centavo al creador. Foster vio cómo otros se enriquecían con su trabajo mientras él acumulaba deudas.

En 1860 se mudó a Nueva York, en busca de nuevas oportunidades. Aproximadamente un año después, su esposa e hija lo abandonaron para regresar a Pittsburgh, y a comienzos de 1862 su fortuna musical comenzó a declinar de manera sostenida. La calidad de sus nuevas composiciones también se resintió ante la presión económica y el deterioro personal. Vivió sus últimos años en una pobreza casi absoluta en un modesto alojamiento neoyorquino, falleciendo el 13 de enero de 1864.

Stephen Foster murió joven, a los treinta y siete años, sin haber cosechado los frutos materiales de una obra que ya en vida pertenecía al alma popular de una nación. Canciones como Oh! Susanna, Camptown Races y Beautiful Dreamer siguen sonando más de ciento cincuenta años después de su composición, un legado de extraordinaria perdurabilidad para un hombre que pasó su vida en el umbral entre el genio y la miseria.

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