Juan Pablo Vojvoda Rizzo nació el 13 de enero de 1975 en General Baldissera, una localidad de la provincia de Córdoba, Argentina. Su historia en el fútbol comenzó, como la de tantos futbolistas argentinos, en la cantera de un club que en su país lleva el peso de una tradición futbolística potente: Newell's Old Boys de Rosario. Vojvoda se incorporó al equipo juvenil del club a los 14 años, lo que significa que su formación se desarrolló bajo la rigurosa estructura de una institución acostumbrada a producir jugadores de nivel.
Su debut en el primer equipo de Newell's llegó en 1995 y durante las siete temporadas siguientes mantuvo una presencia regular dentro del plantel, aunque sin llegar a consolidarse como titular indiscutido. Era un futbolista funcional, trabajador, que entendía el juego con inteligencia pero que no reunía las condiciones individuales necesarias para brillar en Primera División. Ese perfil, aparentemente limitado, contenía en realidad la semilla de un observador minucioso del juego, alguien que procesaba el fútbol desde adentro y que con los años canalizaría ese conocimiento acumulado hacia la conducción técnica.
En 2002 emprendió la aventura europea al incorporarse cedido al SD Compostela de la Segunda División española, una liga muy diferente en ritmo y exigencia táctica a lo que había conocido en Argentina. Lejos de ser un paso atrás, esa experiencia abrió las puertas para una estadía de seis años en España. Tras su paso por Compostela, defendió los colores del Algeciras CF, la Cultural y Deportiva Leonesa y el CD Baza, recorriendo la geografía futbolística española con la discreción de quien atesora experiencias sin buscar protagonismo.
En 2009, concretamente el 15 de julio, regresó a Argentina para sumarse al Tiro Federal de la Primera B Nacional. Luego pasó por Sportivo Belgrano y finalmente por Sarmiento de Leones, club con el que se retiró del fútbol profesional en 2013, cuando contaba con 38 años. La despedida llegó sin grandes ceremonias, como correspondía a la trayectoria de alguien que había vivido el fútbol con los pies en la tierra.
La transición hacia la dirección técnica fue casi inmediata. Vojvoda regresó a Newell's para hacerse cargo de las categorías inferiores, donde comenzó a construir las bases metodológicas de lo que sería su impronta como entrenador. El 10 de julio de 2015 fue nombrado técnico del equipo filial del club. En 2016 y nuevamente en 2017 tuvo la oportunidad de dirigir de manera interina al primer equipo, lo que le permitió acumular experiencia en la máxima categoría sin aún tener un cargo permanente.
El 7 de octubre de 2017 llegó su primer nombramiento formal fuera de Newell's: se convirtió en entrenador de Defensa y Justicia. Luego, el 28 de mayo de 2018, asumió en Talleres de Córdoba. En mayo de 2019 dio un nuevo paso al aceptar la conducción del Club Atlético Huracán, aunque ese ciclo fue breve y fue desvinculado el 16 de septiembre del mismo año.
La experiencia que cambiaría su carrera llegó desde Chile. El 30 de diciembre de 2019 asumió la conducción de Unión La Calera en la Primera División chilena. Lo que siguió fue uno de los hitos más sorprendentes de su carrera: llevó al modesto club calerano a la segunda posición del torneo local en 2020, logrando así la clasificación a la Copa Libertadores por primera vez en la historia de la institución. Como si fuera poco, también protagonizó una destacada campaña en la Copa Sudamericana 2020, alcanzando los octavos de final y eliminando en fases previas a rivales de mayor tradición como Fluminense de Brasil y Deportes Tolima de Colombia.
El 18 de febrero de 2021 abandonó La Calera de mutuo acuerdo y el 4 de mayo de ese mismo año asumió como entrenador del Fortaleza de Brasil, club con sede en la ciudad de Fortaleza, estado de Ceará. Comenzaba así la etapa más destacada de su carrera. Con el equipo nordestino obtuvo el cuarto lugar en el Campeonato Brasileño de 2021 y el octavo en 2022, sumó una Copa do Nordeste y tres campeonatos cearenses. Pero el logro que lo inscribió en la historia del club fue la campaña en la Copa Sudamericana 2023, en la que condujo a Fortaleza hasta la final del torneo, donde el equipo cayó por penales frente a Liga de Quito de Ecuador.
El 14 de julio de 2025 fue desvinculado de Fortaleza tras una serie de resultados negativos que colocaron al club en zona de descenso. Poco después, en agosto de 2025, fue contratado por el Santos, histórico club brasileño que atravesaba también momentos difíciles. Durante su breve paso por esa institución logró salvarlo del descenso y consiguió la clasificación para la Copa Sudamericana al vencer al Cruzeiro en la última jornada del campeonato. Sin embargo, el 18 de marzo de 2026 fue relevado de sus funciones tras un mal inicio de temporada. Actualmente dirige a Racing Club de Avellaneda, uno de los clubes más importantes del fútbol argentino.
