George Hincapié nació el 29 de junio de 1973 en Nueva York, en el seno de una familia de ascendencia colombiana. Desde muy joven mostró aptitudes naturales para el ciclismo, un deporte que marcaría toda su vida adulta. A lo largo de casi dos décadas como profesional, Hincapié construyó una carrera marcada por la dedicación, la versatilidad y un talento especial para las clásicas del norte de Europa, esas carreras brutales trazadas sobre adoquines mojados y terrenos que doblegan a los ciclistas más preparados.
Durante gran parte de su carrera, Hincapié fue conocido fundamentalmente como uno de los mejores gregarios del pelotón internacional. Su nombre quedó asociado de manera casi indisoluble al de Lance Armstrong, a quien acompañó y protegió en la conquista de siete Tours de Francia consecutivos. Aquel papel de lugarteniente fiel requería una condición física excepcional y una capacidad táctica que rara vez recibía el reconocimiento que merecía. Sin embargo, Hincapié nunca fue un gregario ordinario: su palmarés en las clásicas dejaba claro que, en otro equipo o con otra estrategia, habría podido aspirar a victorias propias en las carreras más exigentes del calendario.
Su longevidad en el Tour de Francia le permitió alcanzar un récord histórico en 2012, cuando participó en su decimoséptima edición de la carrera, superando la marca que hasta entonces ostentaba el holandés Joop Zoetemelk. Ese mismo número de participaciones lo acumula también en la París-Roubaix y en el Tour de Flandes, dos de las clásicas de pavés más duras del mundo, lo que da una medida exacta de su capacidad de recuperación y de su resistencia al castigo físico durante años y años de competición al máximo nivel.
Además de su récord en el Tour, Hincapié participó en cinco Juegos Olímpicos consecutivos, desde Barcelona 1992 hasta Pekín 2008, una marca de regularidad deportiva que poca gente ha igualado en el ciclismo de ruta. Su presencia también fue determinante en la primera victoria de Alberto Contador en el Tour de Francia de 2007 y en el triunfo de Cadel Evans en la edición de 2011, lo que confirma que su utilidad para los equipos iba mucho más allá de su relación con Armstrong.
El 26 de agosto de 2012, al cruzar la línea de meta del USA Pro Cycling Challenge, Hincapié puso punto final a diecinueve años de carrera profesional. Fue un cierre discreto y digno para una trayectoria que le había llevado a competir en los cinco continentes y a conocer el deporte desde sus facetas más exigentes. Pero apenas unas semanas después, en octubre de ese mismo año, el ciclismo estadounidense vivió uno de sus momentos más oscuros.
En aquella fecha, Hincapié fue uno de los once ciclistas que testificaron ante la Agencia Estadounidense Antidopaje, la USADA, en el marco de la investigación sobre el equipo US Postal y Lance Armstrong. En una carta pública, Hincapié reconoció que al inicio de su carrera había utilizado sustancias prohibidas para mejorar su rendimiento. Explicó que el uso de dopantes estaba tan extendido en el pelotón internacional que le resultaba prácticamente imposible competir al más alto nivel sin recurrir a ellas. También afirmó que a partir de 2006 había abandonado esas prácticas, y que decidió hacer pública su confesión como un intento sincero de contribuir a restaurar la credibilidad del deporte.
Las consecuencias para Hincapié fueron concretas: aunque ya había dejado la competición activa, aceptó una suspensión a partir del 1 de septiembre de 2012 y fue descalificado de todos los resultados obtenidos entre el 31 de mayo de 2004 y el 31 de julio de 2006. No fue el golpe que sufrieron otros protagonistas del escándalo, pero supuso una mancha difícil de ignorar sobre una carrera construida también sobre el esfuerzo genuino.
Fuera de las bicicletas, Hincapié canalizó su pasión por el deporte a través de varios proyectos empresariales y formativos. En 1999, junto con su hermano Richard, fundó el Hincapié Cycling Team en Greenville, su ciudad de residencia, un equipo orientado a la formación de jóvenes talentos que en 2012 fue registrado ante la UCI con licencia Continental bajo el nombre BMC-Hincapie Sportswear. En 2002, también con su hermano, creó Hincapié Sportswear, una empresa de indumentaria deportiva cuya fábrica comenzó a operar en Medellín al año siguiente, dirigida por su tío Jorge, reforzando así el vínculo familiar con sus raíces colombianas.
En 2025 anunció un proyecto de mayor ambición todavía: la creación del Modern Adventure Pro Cycling, un equipo profesional estadounidense con licencia UCI ProTeam. Hincapié ejerce de director general junto a su hermano Richard, y el cuerpo técnico incluye a exciclistas de reconocido prestigio como Bobby Julich, Alex Howes y Joey Rosskopf. Con este proyecto, el exgregario más famoso del Tour de Francia regresa al mundo de la competición en un rol diferente, como arquitecto de las generaciones futuras del ciclismo norteamericano.
