Confucio nació el 28 de septiembre del año 551 antes de Cristo en Zou, una localidad situada en lo que hoy es la provincia china de Shandong, en el pequeño estado de Lu. Su padre, Kong He, también conocido como Shuliang He, era un comandante anciano de la guarnición local cuya ascendencia se remontaba a los duques de Song, linaje vinculado a la antigua dinastía Shang. Sin embargo, Kong murió cuando Confucio tenía apenas tres años, dejando a la familia en la pobreza. La madre, Yan Zhengzai, crió sola al niño en condiciones modestas y murió antes de cumplir los cuarenta años, dejando al joven Confucio huérfano a una edad relativamente temprana.
Aquel origen humilde pero noble, situado en la clase de los shi, es decir, entre la aristocracia y el pueblo común, marcaría profundamente el pensamiento y la trayectoria vital de Confucio. Recibió educación en escuelas para plebeyos, donde estudió y aprendió las llamadas Seis Artes: rituales, música, arquería, conducción de carros, escritura y aritmética. Cuando su madre murió, cuenta la tradición que Confucio, a los veintitrés años, guardó tres años de luto, siguiendo estrictamente las normas rituales que él mismo consideraría uno de los pilares del orden social.
A los diecinueve años se casó con Qiguan y un año después nació su primer hijo, Kong Li. La pareja tendría también dos hijas, aunque se cree que una de ellas murió siendo niña. Para costear el entierro adecuado de su madre, Confucio trabajó en distintos puestos menores: fue contable, cuidador de ovejas y caballos. Aquellas experiencias tempranas en la vida práctica contribuyeron a moldear una filosofía que, a diferencia de muchas corrientes del pensamiento antiguo, nunca perdió de vista las realidades del gobierno y la convivencia humana.
El contexto político en el que Confucio desarrolló su pensamiento era el del período conocido como las Primaveras y Otoños, entre los años 770 y 476 antes de Cristo, una época de fragmentación del poder bajo la dinastía Zhou en la que los distintos estados competían entre sí y los señores locales ejercían una autoridad creciente en detrimento de la autoridad real. El estado de Lu, donde vivía Confucio, estaba encabezado por una casa ducal bajo la que operaban tres familias aristocráticas, los Ji, los Meng y los Shu, que controlaban los principales cargos de la burocracia. En el invierno del año 505 antes de Cristo, Yang Hu, un sirviente de la familia Ji, se rebeló y tomó el poder, añadiendo otro episodio de inestabilidad a un estado ya convulso.
Confucio ejerció como funcionario del estado de Lu en distintos momentos de su vida, alternando esos períodos con etapas de actividad como maestro. También trabajó como carpintero en el noreste de China. Su proyecto intelectual central era la restauración del orden social y moral que él consideraba propio de la antigua dynasty Zhou, basado en la rectitud de las relaciones humanas, el cultivo de la virtud y la práctica de los rituales. Para Confucio, el buen gobierno dependía de la calidad moral de los gobernantes, y la formación de esa calidad moral era la tarea más importante que un hombre podía emprender.
Las enseñanzas de Confucio, recogidas por sus discípulos en los Analectas, giraban en torno a conceptos fundamentales como el ren, a menudo traducido como "benevolencia" o "humanidad"; el li, el conjunto de ritos y normas de conducta que articulan la vida social; y el yi, la rectitud o justicia. Insistía en la importancia de la familia como célula básica del orden social y en la lealtad recíproca entre gobernantes y gobernados. No formuló un sistema metafísico abstracto, sino una ética práctica orientada al perfeccionamiento del individuo dentro de su comunidad.
Murió el 11 de abril del año 479 antes de Cristo en el estado de Lu, a los setenta y dos años de edad. En aquel momento, sus ideas no habían logrado el reconocimiento institucional que él habría deseado. Su filosofía fue incluso suprimida por el primer Estado unificado de China, el Imperio fundado por la dinastía Qin en el año 221 antes de Cristo, que prefirió el legalismo como doctrina de gobierno. Sin embargo, la caída de los Qin y el ascenso de la dinastía Han abrieron el camino a la recuperación del pensamiento confuciano.
El momento decisivo llegó con el reinado del Emperador Wu, entre los años 141 y 87 antes de Cristo, quien oficializó las enseñanzas de Confucio como doctrina de Estado. A partir de entonces, el confucianismo se convirtió en el eje del sistema educativo y burocrático chino durante más de dos mil años, influyendo de manera profunda no solo en China sino en toda el Asia oriental, incluyendo Japón, Corea y Vietnam. La figura de Confucio fue latinizada por los misioneros jesuítas del siglo XVI y XVII, que difundieron su nombre y su pensamiento en Europa bajo la forma "Confucius", de la que deriva el nombre español que utilizamos hoy. Es considerado uno de los pensadores más influyentes de la historia de la humanidad.
