Zhao Ziyang (en chino tradicional, 趙紫陽; en chino simplificado, 赵紫阳; pinyin, Zhào Zǐyáng; Wade-Giles, Chao Tzu-yang, nacido como Zhao Xiuye, Henan, 17 de octubre de 1919-Pekín, 17 de enero de 2005) fue un político de la República Popular China. Fue primer ministro de la República Popular China de 1980 a 1987 y secretario general del Partido Comunista de China desde 1987 hasta 1989. Durante su mandato se destacó por la implantación de reformas propias de la economía de mercado que incrementaron en gran medida la producción, y luchó contra la burocracia y la corrupción. Fue designado por Deng Xiaoping para hacerse cargo de las reformas políticas de China desde 1986. Fue expulsado del Partido por su apoyo a las manifestaciones estudiantiles de las protestas de la plaza de Tiananmén. Pasó los últimos quince años de su vida bajo arresto domiciliario.
Zhao nació con el nombre de Zhao Xiuye, pero cambió su nombre de pila a Ziyang en la escuela secundaria. Hijo de un rico terrateniente de Hua, en la provincia de Henan, se unió a la Liga de la Juventud Comunista de China en 1932, y realizó un trabajo de base como oficial del Partido Comunista durante la segunda guerra sino-japonesa, y la subsiguiente guerra civil china. Su padre fue asesinado por los oficiales del partido a finales de la década de 1940. Entró en el alto mando del Partido Comunista en Guangdong en 1951 e introdujo muchas reformas agrarias de éxito. En 1952, Zhao empezó a disolver el sistema de comunas para devolver la tierra a los campesinos mediante la asignación de contratos de producción a cada familia. También dirigió una dura purga contra los acusados de corrupción o de tener lazos con el Kuomintang. En 1955, Zhao era el secretario del Partido en la provincia de Guangdong, a pesar de no ser miembro del Comité Central del Partido Comunista de China.
Al prestar su apoyo a las reformas de Liu Shaoqi, fue relevado del cargo de líder del Partido en Guangdong en 1967. Durante la Revolución Cultural, se le hizo desfilar por Cantón con un gorro destinado a ridiculizarle y fue denunciado como "apestosa escoria de la clase de los terratenientes". Pasó cuatro años realizando trabajos forzados en una fábrica. En 1971, se le destinó a trabajar como alto cargo político en Mongolia Interior, período tras el que volvió a Guangdong en 1972.
Zhao fue rehabilitado políticamente por Zhou Enlai en 1973, designado por el Comité Central del Partido y enviado a la mayor provincia de China, Sichuan, como primer secretario del Partido en 1975. Sichuan había sido económicamente devastada por el Gran Salto Adelante. Zhao puso patas arriba la provincia introduciendo reformas capitalistas radicales y exitosas, que llevaron a incrementar la producción industrial un 81 % y la agrícola un 25 % en tres años. Deng Xiaoping consideró la "experiencia de Sichuan" como el modelo para la reforma económica china y Zhao entró en el Buró Político como miembro suplente en 1977 y como miembro pleno en 1979. Se unió al Comité Permanente del Buró Político en 1982.
Tras seis meses como vice primer ministro, fue elegido primer ministro en 1980 para reemplazar a Hua Guofeng, el sucesor designado por Mao Zedong, que había sido expulsado del poder por Deng Xiaoping. Desarrolló la «teoría de la primera plataforma», un sistema para transformar el sistema socialista y estableció los fundamentos de gran parte de las consiguientes reformas económicas. Como primer ministro emprendió muchas de las políticas que tuvieron éxito en Sichuan, como la concesión de autogestión limitada a las empresas industriales y el incremento de los controles sobre la producción de los campesinos. Zhao persistió también en abogar por una apertura en las relaciones exteriores de la República Popular China, incubando buenas relaciones con las naciones occidentales que podían ayudar al desarrollo económico de China.
Fue un sólido creyente en el partido, pero su definición del socialismo era muy diferente de la de los conservadores. Zhao consideraba la reforma política «la prueba más grande a la que se enfrenta el socialismo». Creía que el progreso económico estaba inextricablemente ligado a la democracia. En 1986 fue el primer alto cargo del Partido que hizo un llamamiento al cambio, ofreciendo la posibilidad de ascender al Comité Central a los candidatos electos de los pueblos y ciudades.
En la década de 1980, fue etiquetado como un revisionista del marxismo. Abogó por la transparencia gubernamental y el diálogo nacional que incluiría a los ciudadanos de a pie en la política, lo que le hizo popular entre las masas. En Sichan, donde emprendió la reestructuración económica en la década de 1970, hay un dicho: «要吃粮,找紫阳 (yào chī liǎng, zhǎo Zǐyàng)». Este juego de palabras, difícilmente traducible, significa «si quieres comer, busca a [Zhao] Ziyang» (en mandarín, el verbo ‘buscar’, zhǎo, se pronuncia de manera muy similar al apellido Zhào).
En enero de 1987, Deng forzó al líder reformista Hu Yaobang a dimitir por ser demasiado permisivo con las protestas estudiantiles; Zhao le relevaría como Secretario General del Partido Comunista, mientras que el cargo de primer ministro pasaba a Li Peng. Esto situó a Zhao como máximo candidato a la sucesión de Deng como líder del país. Mientras que el secretario general Zhao favorecía el debilitamiento de los controles gubernamentales sobre la industria y la creación de áreas de libre comercio en las regiones costeras, el primer ministro Li emprendió una aproximación cautelosa que se apoyaba más en la economía planificada.
En el Congreso del Partido Comunista de 1987, Zhao declaró que China estaba en una «primera etapa del socialismo» que podía durar 100 años. Bajo esta premisa, China necesitaba experimentar con varios sistemas económicos para estimular la producción. Zhao propuso separar los papeles del Partido y el Estado, una propuesta que desde entonces ha sido un tabú. Según observadores occidentales, los dos años de servicio de Zhao como Secretario General fueron los más abiertos en la historia moderna de China. Se relajaron muchas limitaciones de la libertad de expresión y libertad de prensa, permitiendo a los intelectuales proponer libremente mejoras para el país.
La propuesta de Zhao de mayo de 1988 de acelerar la reforma de precios conllevó las quejas del pueblo a causa de la inflación y creó oponentes de una reforma rápida. Esto precipitó un debate político, que se fue calentando durante el verano de 1988 a 1989.
Tiananmén, purgas y arresto domiciliario
La muerte de Hu Yaobang el 15 de abril de 1989, junto a los apuros económicos causados por la alta inflación, fueron la llama que provocó las protestas a gran escala de la Revuelta de la Plaza de Tiananmén de estudiantes, intelectuales, y otras partes afectadas de la población urbana. Los manifestantes estudiantiles, aprovechándose de la poco férrea atmósfera política, reaccionaron a un gran número de causas de descontento, que atribuían a la lentitud de las reformas. Irónicamente, buena parte de las críticas se dirigían contra Zhao. La línea dura del partido llegó a la conclusión opuesta, considerando que las reformas aceleradas habían causado el ambiente de confusión y frustración entre los estudiantes. Los manifestantes pedían el final de la corrupción y la defensa de las libertades garantizada por la Constitución de la República Popular China. Las protestas se difundieron por muchas otras ciudades, incluyendo Shanghái y Cantón. Estas protestas ocurrieron en el momento en el que los gobiernos comunistas de Europa del Este se derrumbaban. Los líderes conservadores estaban horrorizados ante la perspectiva de que las protestas de Tiananmén pudieran derrocar al gobierno.
Los trágicos acontecimientos de la Revuelta de la Plaza de Tiananmén sellaron el destino de Zhao e hicieron imposible cualquier reforma democrática. Mientras hacía una visita oficial a Pionyang, los líderes de la línea dura aprovecharon la oportunidad para declarar a los manifestantes «contrarrevolucionarios». Para cuando Zhao volvió a Pekín, los líderes comunistas Deng Xiaoping, Yang Shangkun y Li Peng estaban acabando sus planes para declarar la ley marcial y aplastar las protestas democráticas de la Plaza de Tiananmén. En la noche del 18 de mayo, Zhao fue convocado a la casa de Deng en Zhongnanhai y un apresurado Comité Permanente del Buró Político declaró la ley marcial, siendo Zhao el único en disentir. Poco después de las cinco de la mañana del 19 de mayo, Zhao apareció en la Plaza de Tiananmén y deambuló entre la multitud de manifestantes. Usando un megáfono suplicó que abandonasen la plaza diciendo «He llegado demasiado tarde. No podéis continuar así. Nosotros fuimos jóvenes también y teníamos arranques de energía semejantes. También hemos organizado manifestaciones y recuerdo aquella situación. Tampoco pensábamos en las consecuencias». Ésta fue la última vez que Zhao fue visto en público.