Tal Día como Hoy

Yecla

Municipio de España

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Yecla es un municipio y una ciudad española perteneciente a la Región de Murcia. Situada en el extremo noreste de esa comunidad autónoma, limita al este con la Comunidad Valenciana —provincia de Alicante—, y al norte con Castilla-La Mancha —provincia de Albacete—. Es, además, la capital de la comarca murciana del Altiplano, que conforma con el municipio de Jumilla. Su población es de 36 453 habitantes (INE 2025).

El topónimo Yecla proviene del árabe Yakka, que era el nombre que recibía la fortaleza situada en el actual cerro del Castillo.​ Dicho topónimo, no obstante, no es de origen árabe y es muy posible que provenga de la raíz prerromana Iko o Ika.​

Una parte del municipio (la pedanía de Raspay) pertenece a la zona del Carche, donde, además del castellano, se habla el valenciano. En este idioma, el municipio recibe el nombre de Iecla, pronunciado /ˈje.kɫa/.​​​​

El término municipal de Yecla tiene una extensión de 607,7 km². Se encuentra situado en el extremo norte de la provincia de Murcia, siendo tierra limítrofe con las provincias de Albacete y Alicante. El paisaje dominante lo forman sierras de moderada altitud, con direcciones predominantes SW-NE, que constituyen la prolongación estructural de las zonas externas de las cordilleras béticas (Prebético), con estructuras plegadas de estilo jurásico y vergencia al norte.

Las principales elevaciones de Yecla son la sierra de Salinas (1238 m s. n. m. en la capilla del Fraile), monte Arabí (1068 m s. n. m.), sierra de la Magdalena (1038 m s. n. m.), sierra de las Pansas (1036 m s. n. m.), cerro Picario (1035 m s. n. m.) y El Puerto (1030 m s. n. m.).[cita requerida]

La mayoría de montañas, que se levantan sobre el nivel del suelo a modo de islas, se hallan más o menos forestadas y separadas por amplios valles corredores, donde se localizan los cultivos. La vegetación natural principal está constituida por pinares (Pinus halepensis), más o menos densos; el resto lo forman matorrales o espartales de fisionomía arbustiva y ampliamente extendidos.[cita requerida]

El clima es semiárido en cuanto a precipitaciones, aunque propiamente dicho posee un clima mediterráneo seco. Las precipitaciones en la zona rondan los 290-310 mm anuales, y las temperaturas medias los 18,5 grados, alcanzando más de 35 en verano y los 10 en invierno. Con 5,5 días de heladas al año y ninguna nevada (salvo en zonas de sierra).

El primer asentamiento estable del que se tiene constancia en la zona de la actual Yecla es la plaza andalusí de Hisn Yakka, que surgió a finales de siglo XI, en período almorávide, probablemente a fin de ampliar el poder musulmán y promover la islamización en un territorio escasamente controlado y prácticamente despoblado.​ Yakka debió de vivir un periodo de esplendor a principios del siglo XIII, convirtiéndose en el centro de un distrito rural (yūz o a'mal),​ si bien debió pertenecer al iqlim de Madina Bilyana (Villena).

Tras la firma del Tratado de Alcaraz (1243) por parte del infante Alfonso de Castilla (posteriormente Alfonso X "El Sabio"), la taifa de Murcia pasó a una situación de vasallaje frente a la Corona de Castilla; ese cambio y las tensiones subsecuentes contribuyeron a la Revuelta mudéjar (1264–1266). Gran parte de la población mudéjar abandonó la zona al acabar esta revuelta, y es probable que este fuera también el final del asentamiento de Hisn Yakka. Los repobladores cristianos se establecieron en la cara norte del cerro del Castillo por cercanía a tierras fértiles y a la fuente principal y el poblado árabe quedó abandonado.​

En la delimitación definitiva de fronteras entre Castilla y la Corona de Aragón a principios del siglo XIV, la Sentencia Arbitral de Torrellas (1304) y el Tratado de Elche (1305) fijaron la partición del antiguo reino de Murcia entre ambas Coronas; en esos acuerdos Yecla quedó en la órbita castellana (es decir, integrada en las estructuras que darían lugar a la actual Región de Murcia), mientras que otras villas del entorno pasaron al dominio aragonés/valenciano (aunque la mayoría regresarían al dominio castellano/murciano a lo largo del siglo XIV, como la propia Villena o Jumilla). Esta partición explica la adscripción administrativa histórica de Yecla a Murcia.​

No obstante, desde 1252 hasta 1445, Yecla formó parte del castellano Señorío/Marquesado/Principado de Villena.​ Un amplio dominio señorial fronterizo cuya influencia se extendía desde Villena hasta municipios como Belmonte (Cuenca). La pertenencia al Señorío de Villena explica parte de la intensa red de relaciones administrativas, defensivas y comerciales que vincularon históricamente a Yecla con villas como Villena o Sax, localidades que hoy integran la provincia de Alicante, aunque también formaron parte del Reino de Murcia hasta 1833, año en el que Villena se unió la provincia de Albacete, mientras Yecla y Sax quedaron en la provincia de Murcia (aunque Villena y Sax pasaron finalmente a la provincia de Alicante en 1836).​

En la práctica, y debido a su proximidad geográfica y a la frecuente coincidencia de intereses (mercados, defensa, justicia señorial y comunicaciones), Yecla estuvo administrativamente y funcionalmente muy integrada con Villena, de modo que en asuntos cotidianos tributación señorial, protección militar, uso de mercados y redes notariales actuaban con frecuencia como una unidad funcional. Esto distinguía a Yecla de municipios más lejanos, que dependían de otros centros de gobierno y de circuitos administrativos distintos. Además de por su ubicación, esta integración funcional con Villena constituye la base histórica de los estrechos lazos de Yecla con el alto Vinalopó, pese a su adscripción política a Murcia.

En el siglo XIX la localidad aparece descrita en fuentes como el Diccionario de Madoz (1845–1850), que ofrece una descripción detallada de su población, economía (agricultura, molinos, fábricas de jabón y aguardiente) y su trazado urbano:

En 1878 el rey Alfonso XII le concedió el título de ciudad.

Yecla cuenta con una población de 36 453 habitantes (INE 2025).

A lo largo del siglo XX, Yecla pasó de vivir un importante crecimiento durante las tres primeras décadas (llegando a ser el cuarto municipio más poblado de la provincia en 1920 y 1930), a sufrir dos descensos demográficos relativamente cortos e intensos en las décadas de 1930 y 1950. Tras la recuperación de los años setenta, entre 1996 y 2005 vivió un crecimiento regular y bastante fuerte (+8,6 % en cuatro años), en parte gracias a la inmigración.

Desde mediados del siglo XIX, Yecla se consolida como un municipio de actividad vitivinícola, gracias a unos vinos que poseen Denominación de Origen desde 1972. Otros cultivos importantes en el término yeclano son vid, olivo, almendro y cereal.[cita requerida]

A mitad del siglo XX apareció un nuevo sector en la economía de Yecla. Los artesanos toneleros y carpinteros se volcaron en una pujante industria del mueble. Una industria que fue, y es, el principal motor económico de la localidad. En la actualidad, encontramos hasta 500 empresas relacionadas, directa o indirectamente con el sector, muchas de las cuáles han conseguido beneficios más que significativos y han conseguido consolidarse como líderes a nivel nacional.

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