Oscar Agustín Alejandro Schulz Solari, más conocido como Xul Solar (San Fernando, 14 de diciembre de 1887-Tigre, 9 de abril de 1963), fue un pintor, escultor, escritor, músico, astrólogo, esoterista, inventor y lingüista argentino.
Sus padres fueron Emilio Schulz (alemán del Báltico) y Agustina Solari (italiana). Tuvo una hermana menor, Sara, que falleció de fiebre tifoidea, enfermedad que él también padeció.
Cursó sus primeros estudios en el Colegio Francés Fermy y luego en el Colegio Inglés de la ciudad de Buenos Aires. Comenzó estudios de violín, pero luego debió abandonarlos a causa de sufrir un accidente en caballo.
Después de su niñez en San Fernando, su familia se muda a Capital Federal, donde asiste al Colegio Nacional Sección Norte del barrio de Palermo.
Trabajó colaborando con su padre, que era ingeniero de la Penitenciaría Nacional.
En 1905 comienza la carrera de arquitectura, que dos años después abandonaría.
En el ámbito familiar existía un gran interés por la música, su padre tocaba la cítara y su abuelo había sido pianista. Xul Solar aprendió a tocar estos dos instrumentos y gustaba de las composiciones de Bach y de Wagner. Sentía inclinación por la música y las artes plásticas, y más adelante se interesaría por los idiomas, las religiones y la astrología, entre otras disciplinas.
Hacia 1911 concurre frecuentemente a espectáculos musicales; alienta a su amigo Juan de Dios Filiberto a compenetrarse con el ámbito de la música sinfónica. Filiberto rememora años después la noche en que Xul Solar lo lleva a escuchar la "Novena Sinfonía de Beethoven" al Teatro Colón. También entabla amistad con el maestro italiano Vicente Scaramuzza, profesor de piano en el Conservatorio Nacional de Música de Buenos Aires, dirigido por Alberto Williams.
Fue una persona de carácter polifacético, versado en astrología, ciencias ocultas, idiomas y mitologías. Su amigo Jorge Luis Borges contribuyó a que se lo conociera, exaltando su figura singular, antes que su obra. Según Borges, Xul había creado varias cosmogonías en una sola tarde.
Era conocedor de aproximadamente veinte idiomas, como el francés, el italiano, el inglés, el japonés, el sánscrito, el arameo, el guaraní, el alemán y el ruso, entre otros. Logró crear dos lenguas construidas: la panlengua y el neocriollo. También creó el panajedrez, en el que las casillas convencionales eran más y se relacionaban con las constelaciones y los signos zodiacales. Inventó un teclado de piano conformado por tres filas de teclas con colores y relieves con una escala musical de seis notas.
Su curiosidad era inagotable. Sus intereses abarcaban temas como matemática, biología, metafísica, arquitectura, música, escrituras persas y árabes, religiones musulmanas, el Sufismo de Rumi, los Upanishad del hinduismo, el Zend Avesta, la alquimia, San Francisco de Asís, el budismo zen, el I Ching y la astrología. Su biblioteca estaba compuesta por más de tres mil títulos.
Xul Solar era un profundo conocedor de la astrología y a partir de 1939 comenzó a diseñar cartas astrológicas.
Jorge Martines, periodista y editor del suplemento de Cultura del diario La Prensa, escribe:
En contraposición con todas las cualidades anteriormente detalladas, era de una personalidad austera y de gran sencillez. No volvió a realizar grandes viajes después de regresar de Europa, y pasaba mucho tiempo en su casa. Salía ocasionalmente a caminar, a encontrarse con algún amigo, o a rezar en la Parroquia Nuestra Señora del Valle.
Su periodo por Europa, 1912-1924
Con la intención de convertirse en monje tibetano, se embarca rumbo a Hong Kong en abril de 1912, pero al llegar a Londres decide permanecer un tiempo en Europa, período que se extendería por doce años, residiendo en París, Florencia, Milán y Múnich. Desde Londres viajó a París y desde allí a Turín; en esta ciudad tuvo contacto con el colectivo expresionista “Der Blaue Reiter”, grupo creado en Berlín por Vasili Kandinski y Franz Marc. En la ciudad de Zoagli, cercana a Génova, está la casa de su familia materna, que sería su punto base, pasando allí los veranos y las fiestas.
En París, durante una breve visita en 1914, conoce Aleister Crowley, un ocultista de reconocida fama. Crowley le enseña la manera de tener visiones a través del I Ching; Xul Solar vuelca estas enseñanzas en un texto al que llamaría Los San Signos. En enero de 1915 regresa a París, donde se queda por nueve meses. Algunos argentinos que compartieron su estadía en esta ciudad, como Alfredo Guttero y Vicente Forte, lo recuerdan vistiendo un poncho a rayas celestes y blancas, al lado de Picasso y Modigliani.
En julio de 1916 viaja a Florencia, donde permanece hasta marzo de 1917, y allí conoce al pintor Emilio Pettoruti, con quien recorrería varios países. Conoce también al artista Achille Lega, representante del futurismo toscano, y a Piero Marussig, futuro integrante del grupo Novecento. Es también en este año que cambia su nombre a “Xul Solar”, unificando el apellido paterno (Schulz), convirtiéndolo en anagrama del vocablo del latín lux ("luz"), y el apellido materno (Solari), al cual relaciona con el suelo y el sol. Comenzará a firmar sus pinturas con el nuevo nombre después de 1918.