Winfield Scott (Condado de Dinwiddie, Virginia, 13 de junio de 1786 - West Point, Nueva York, 29 de mayo de 1866) fue general del ejército de los Estados Unidos, diplomático y candidato presidencial de su país.
Apodado Fastidio y Pompa (Old Fuss and Feathers), por su exagerado apego al reglamento y su rigurosa propiedad en el vestir, sirvió a su país como general por más tiempo que ningún otro personaje en la historia de Estados Unidos y la mayoría de los historiadores le describen con el comandante más dotado de su época en América.
En el curso de su carrera de 50 años participó en la guerra anglo-estadounidense de 1812, la Intervención estadounidense en México, la Guerra de Black Hawk, las guerras seminolas y brevemente en la guerra civil estadounidense. Ayudó en la concepción del Plan Anaconda que sería usado para la derrota de la Confederación. Sirvió como comandante general del ejército por veinte años, más tiempo que ningún otro en ese cargo. Héroe nacional después de la guerra con México sirvió como gobernador militar de la Ciudad de México.
Tal fue su popularidad que su partido, el Whig, decidió nominarlo en lugar de Millard Fillmore para las elecciones presidenciales de 1852. No obstante de perder las elecciones frente al demócrata Franklin Pierce su popularidad no decreció, en cambio fue ascendido al rango de Teniente general convirtiéndose en el primer militar desde George Washington en ostentar el cargo.
Winfield Scott nació en la plantación familiar "Laurel Branch" en el condado de Dinwiddie cerca de Petersburg, Virginia el 13 de junio de 1786. En su estado natal fue educado en The College of William and Mary para la abogacía y la milicia antes de ser comisionado capitán de artillería en 1808. Los primeros años de Scott en el ejército fueron difíciles. Su nombramiento fue suspendido por un año seguido de una corte marcial por insubordinación al criticar a su comandante general, el pusilánime y corrupto James Wilkinson.
Durante la Guerra de 1812 en Canadá, el teniente coronel Scott tomó el mando de una partida de desembarco durante la Batalla de Queenston Heights en Ontario Canadá el 13 de octubre de 1812, pero fue forzado a rendirse junto con el comandante de la milicia el general brigadier William Wadsworth, cuando la mayoría de los miembros de la milicia de Nueva York rehusaron entrar a Canadá en apoyo a la invasión.
Al año siguiente, Scott fue liberado en un intercambio de prisioneros. Al ser liberado, regresó a Washington a presionar al senado para tomar una acción punitiva en contra de los prisioneros británicos en respuesta a la ejecución de trece prisioneros de guerra americanos de origen irlandés capturados en Queenston Heights (los británicos los consideraban súbditos ingleses y por lo tanto traidores). El Senado expidió un decreto en consecuencia pero el presidente James Madison rehusó ejecutarlo, en la creencia de que la ejecución de prisioneros de guerra era indigna de naciones civilizadas.
En mayo de 1813, Scott, ahora coronel, planeó y condujo la captura del Fuerte George en el lado Canadiense del río Niágara. La operación, a través del río y desembarco en las costas del lago Ontario, forzó a que los británicos abandonaran el fuerte. Fue una de las mejor planeadas y ejecutadas operaciones de la guerra.
En marzo de 1814, Scott fue ascendido a brigadier general. En julio del mismo año Scott comandó la primera brigada del ejército en la campaña del Niágara, ganando la batalla de Chippewa decisivamente. Fue herido durante la sangrienta batalla de Lundy, junto con el mayor general Jacob Brown. Las heridas de Scott en esta batalla fueron tan severas que no estuvo en activo por el resto de la guerra.
Scott era conocido con el apodo de Fastidio y Pompa (Old Fuss and Feathers), por su apego al reglamento y su propiedad en el vestir. En las campañas prefería a los soldados regulares que a los voluntarios, y se preocupaba por el bienestar de sus hombres, cuando tuvo un confrontamiento con el general Wilkinson acerca de un vivaque insalubre que resultó estar sobre la propiedad del general. Durante un brote de cólera en un puesto bajo su mando, el mismo Scott fue el único oficial que permaneció para atender a sus hombres.
La nulificación y el sendero de lágrimas
En la administración del presidente Andrew Jackson, Scott organizó las fuerzas del gobierno en contra del Estado de Virginia durante la crisis de la nulificación. Una sagaz diplomacia y el empleo estratégico de su guarnición evitó un mayor conflicto en Charleston que ayudó apaciguar la crisis.
En 1832 Scott reemplazó a John Wool como comandante de las tropas federales en la Nación Cheroqui. El presidente Jackson no estaba de acuerdo con la visión de Suprema Corte de los Estados Unidos sobre el Derecho de autogobierno de la nación Cheroqui. En 1835 Jackson convenció a un grupo minoritario de Cheroquis para firmar el Tratado de New Echota.
En 1838, siguiendo las órdenes de Jackson, Scott asumió el mando del "Ejército de la Nación Cheroqui" con base en el Fuerte Cass y en el Fuerte Butler. El presidente Martin Van Buren, quien había sido el secretario de Estado de Jackson y ahora su vicepresidente, en adelante dirigió a un renuente Scott a trasladar a todos aquellos Cheroquis que no habían sido trasladados al oeste en cumplimiento con el Tratado.
Scott arribó a New Echota, en la Nación Cheroqui el 6 de abril de 1838 e inmediatamente la dividió en tres distritos militares. Designó el 26 de mayo como el comienzo de la primera fase del traslado. La primera fase comprendería a los Cheroquis de Georgia. Tuvo que utilizar a 4,000 hombres de la milicia en lugar de regulares debido a que estos últimos no habían llegado. Scott prefería a los regulares que a diferencia de la milicia, no se beneficiaban del traslado, (algunos milicianos, por ejemplo ya habían reclamado propiedades de los Cheroquis). Scott no era partidario de la migración forzada y se mostraba contrariado a la naturaleza injusta de la acción.
Las implicaciones morales de las políticas del presidente Van Buren (y de su predecesor Andrew Jackson) no hicieron fáciles esas órdenes. Pero como subordinado y no elegido popularmente tenía que obedecerlas. Buscar las mejores condiciones para el pueblo cheroqui era todo lo que podía hacer. En sus instrucciones a la milicia, les recordaba que cualquier acto de crueldad se volvería "una aberración a las generosas simpatías del pueblo americano" (muchos de los cuales, como John Quincy Adams, estaban en contra del traslado, culpando a los políticos sureños y a los usurpadores de tierras").
También amonestó a sus tropas a no disparar contra ningún fugitivo a menos que opusiera resistencia. Más aún, fue muy claro acerca de ayudar a los débiles "deberán emplearse caballos o ponis para trasportar a los cheroquis demasiado débiles o enfermos para la marcha. También "infantes, ancianos, dementes, y mujeres en condición desesperada" merecen "especial atención, que los valientes y compasivos buscarán adecuarla a las necesidades del caso."
Las buenas intenciones de Scott, no protegieron apropiadamente a los cheroquis de terribles abusos, especialmente por parte de "la chusma desenfrenada que seguía la marcha de los soldados con el fin de entregarse al saqueo y al pillaje".