William Fox (Tolcsva, Hungría; 1 de enero de 1879-Nueva York, 8 de mayo de 1952), cuyo verdadero nombre era Wilhelm Fuchs, fue un productor, exhibidor y distribuidor de películas de cine estadounidense de origen judeo-húngaro. Es el creador de Fox Film Corporation, una de las empresas antecesoras de los 20th Century Studios.
William nació en Tolcsva, Hungría, y originalmente se llamó Wilhem Fuchs. Sus padres, Michael Fuchs y Hannah Fried, eran judíos húngaros. La familia emigró a los Estados Unidos cuando William tenía nueve meses y se estableció en la ciudad de Nueva York, donde tuvieron doce hijos más, de los cuales solo sobrevivieron seis. Ya establecido en el país, Wilhem sería conocido como William Fox, nombre legal que usaría hasta su muerte. William una vez vendió dulces en Central Park, trabajó como vendedor de periódicos y trabajó en la industria de las pieles y la confección cuando era joven.
Trabajó como vendedor de periódicos o diariero y en el ramo de la confección de prendas.
En Nueva York vio un local llamado "Automat", con máquinas de entretenimiento (entre ellas kinetoscopios), que lo movió a comprar un establecimiento de ese género. Adquirió uno en el 700 de Broadway, en Brooklyn en 1903, transformó las viviendas de la parte superior del edificio en una sala de proyección de películas, un nickelodeon, cuya salida daba al local de las máquinas, pensando en que los espectadores gastaran algunas monedas antes de irse. Entró así en el negocio de exhibición de las películas, con 26 años. Invirtió la suma de 1.600 dólares que tenía ahorrados. A su lado, desde el principio estuvo su esposa Eva. Para atraer al público ofrecía representaciones teatrales en vivo también, pero, conforme fue fidelizando al público, dejó el teatro en vivo.
En 1908 puso un pleito al trust de las patentes fílmicas por 600.000 dólares, llegó a un acuerdo por 350.000 para cerrar el caso, esta demanda acabó con el monopolio de la Motion Picture Patents Company.
Con el dinero que llevaba ganado, en 1913, Fox creó dos compañías hermanas la Greater New York Film Rental, para la distribución de películas europeas que importaba, y la Fox Office Attractions Company, para producir películas.
Los primeros estudios de Fox estuvieron en Fort Lee en Nueva Jersey. En el periodo del cine mudo en que Fox desarrolló su carrera, el cine aún no tenía el prestigio que tiene hoy. Aunque se respetaba la calidad artística de las películas, éstas no eran consideradas como frutos de lo que hoy conocemos como séptimo arte, sino que eran un producto más. Como tales se producían, en serie, sin demasiado tiempo produciéndolas, como quien hace galletas. Esto explica, en parte, las abultadas filmografías de los actores y técnicos de la época.
Aunque Fox era un hombre de poca paciencia, difícil de tratar, era un productor apreciado por los exhibidores que ganaban dinero con sus películas. De hecho, el imperio de exhibición nació, porque con sus primeras salas, Fox descubrió que se ganaba más dinero difundiéndolas que produciéndolas. Antes del colapso de la bolsa de 1929, Fox poseía unas 800 salas de exhibición y el activo de su imperio, sólo como exhibidor, ascendía a la inmensa cifra de quinientos millones de dólares.
En 1914, Fox contrató a un joven director teatral J. Gordon Edwards y lo envió a Europa, para que estudiase como se realizaban allí las películas de calidad. A su regreso, además de dirigir para él, este cineasta se convertiría en el principal supervisor de producción de la nueva Fox Film Corporation, fundada por William Fox en 1915, tras fusionar las dos empresas anteriores.
Ese mismo año, contrató a la actriz Theda Bara. Se convertiría en la primera mujer fatal, o vamp, del cine (en A fool there was) y en la primera gran estrella de la Fox, muchas de las películas que protagonizó fueron dirigidas por Edwards.
Otra estrella que reportó grandes ingresos a la Fox fue el actor/cowboy Tom Mix, contratado en 1916.
Fox, como otros productores, agobiado por la presión que ejercía la productora de Thomas Alva Edison, dueña de muchas de las patentes de los equipos de grabación, trasladó la producción de la costa este a Hollywood en 1916, construyendo un estudio entre Sunset Boulevard y Western Street (en 1915 ya había producido una película en Los Ángeles). El oeste ofrecía tres ventajas: estaba lejos de la mirada de Edison, había un clima propicio todo el año (permitía rodar más días) y se podía comprar grandes extensiones de terreno a bajo precio.
En 1920 tenía oficinas de distribución por todo el mundo y su cadena de salas seguía expandiéndose, a finales de la década la cadena Fox poseía salas en casi todas las grandes ciudades al oeste de las Montañas Rocosas.
A finales de 1925, su cuñado Jack Leo, lo llevó a una sala de proyección y le mostró una película en la que había un canario cantando y un hombre chino que también cantaba. Había llegado el sonido óptico, grabado en el propio negativo de la película.
El año siguiente, en 1926, por un millón de dólares, Fox compró la patente de un sistema denominado Movietone. Aún tendría que invertir otros seis millones para desarrollar el sistema de sonido y poder acoplarlo a sus películas. Para ello, Fox adquirió unos estudios entre la Calle 54 y la Décima Avenida (que dedicaría exclusivamente a la investigación de la sonorización).
Fox perdió la carrera del sonido ya que la Warner Bros. Pictures fue la primera en estrenar un film sonoro (El cantor de jazz). No obstante, Fox logró minimizar este hecho cuando creó la Fox Movietone News, el primer sistema de noticiarios hablados. Antecedente de los actuales informativos y muy parecido a lo que en España fueron los NODOS. Estos informativos, ofrecidos como un cortometraje antes de la película fueron todo un éxito. Fox, vista la respuesta del público, envió cámaras por todo el mundo y, muchas veces, la gente estaba más interesada en el noticiario (generalmente, de corte sensacionalista), que en la propia película.
En 1927, Fox contrató a un insigne director alemán Friedrich Wilhelm Murnau, siendo el primer productor que promovía la contratación de directores europeos.
Cuando la industria cinematográfica aún no se había repuesto del desembolso que había supuesto cambiar del cine mudo al sonoro, en 1928 Fox lanzó un nuevo formato de pantalla, mucho más grande que el estándar utilizado en aquellos momentos. El sistema se llama Grandeur y fue comercializado por una nueva empresa creada a tal efecto: la Fox Grandeur Corporation.