William Augustus Wellman (Brookline, hoy en Boston, Massachusetts, 29 de febrero de 1896 - Los Ángeles, 9 de diciembre de 1975) fue un director cinematográfico, productor, guionista, actor y piloto militar estadounidense. Fue conocido por su trabajo en películas de género policial, de aventuras y de acción, a menudo centradas en temas de aviación, una de sus pasiones. También dirigió varias comedias satíricas de gran prestigio. Su película de 1927, Wings, fue la primera en ganar un Premio Óscar a la Mejor Película en la primera ceremonia de los Premios Óscar.
Fue nominado a cuatro Premios Óscar: tres al Mejor Director por la película original "A Star Is Born" (1937), "Battleground" (1949) y "The High and the Mighty" (1954), y uno a la Mejor Historia Original por "A Star Is Born", que ganó.
En 1973, recibió el Premio a la Trayectoria del Sindicato de Directores de Estados Unidos. Anteriormente, fue piloto de combate condecorado durante la Primera Guerra Mundial, sirviendo en el Cuerpo Aéreo Lafayette de la Fuerza Aérea Francesa, donde recibió la Cruz de Guerra con dos palmas por su valerosa acción.
El padre de William Augustus Wellman fue un corredor de bolsa de muy antigua y selecta familia: figuraba entre los llamados "brahmanes de Boston". Su madre, muy querida por el director, fue una inmigrante irlandesa llamada Cecilia McCarthy. Era tataranieto de Francis Lewis de Nueva York, uno de los firmantes de la Declaración de Independencia (1776). Pese a su educación de clase media alta, Wellman fue un joven alborotador que destacó como atleta y en el hockey sobre hielo... pero también disfrutaba paseando por la noche en autos robados, por lo cual fue arrestado y puesto en libertad condicional.
Cecilia Wellman trabajó como oficial de libertad condicional para delincuentes juveniles en Massachusetts; tuvo tanto éxito en ese campo que incluso se le pidió que se dirigiera al Congreso sobre el tema de la delincuencia juvenil. Su propio hijo lo era: el joven Bill fue expulsado a los 17 años de la escuela secundaria por tirarle a la cabeza una bomba fétida al director. Tras esto William intentó ganarse la vida como vendedor de dulces y después fue transportista en un almacén de madera, pero estrelló el camión contra un granero y lo despidieron. Finalmente terminó como jugador profesional de hockey sobre hielo en Massachusetts.
Fue Douglas Fairbanks quien lo descubrió como actor en Boston: impresionado por su atlética apariencia, la futura superestrella del cine mudo le sugirió que tenía lo necesario para convertirse en actor de cine. Pero lo que más deseaba Wellman era ser aviador, por lo que a los 19 años se enroló, gracias a la intercesión de su tío, en el ala aérea de la Legión Extranjera Francesa, donde aprendió a volar. En Francia fue piloto de la famosa Escuadrilla Lafayette, donde empezaron a apodarlo "Wild Bill", "Salvaje Bill", por su despreocupación en el aire, apodo que mantuvo como director de cine. Llamó a su caza Nieuport 24 "Celia" en honor a su madre. En una ocasión el fuego antiaéreo le hizo perder la sección de cola y resultó herido durante el arriesgado aterrizaje, fracturándose la espalda por dos sitios y le pusieron una placa metálica en la cabeza; desde entonces le quedó una cojera perpetua. Se le atribuyen como as tres derribos comprobados y cinco probables. Recibió la Croix de Guerre. De los 222 pilotos de la Escuadrilla, 87 murieron, pero Wellman estaba destinado a servir durante la guerra y en la primavera de 1918 fue reclutado por el Cuerpo Aéreo del Ejército de los EE. UU. y durante dos años enseñó tácticas de combate a nuevos pilotos en la base de Rockwell Field (San Diego). La afición por el vuelo le acompañaría ya toda su vida y será el tema de muchas de sus películas.
Cuando acabó la I Guerra Mundial Wellman voló a Hollywood y aterrizó en el campo de polo de Douglas Fairbanks para pasar un fin de semana; Fairbanks le había prometido que lo ayudaría a entrar en el cine cuando la guerra terminara, y cumplió su palabra. Pero Fairbanks lo veía como actor, algo que no agradaba en especial a Wellman, y lo eligió para un papel menor en The Knickerbocker Buckaroo (1919) y para el de un joven oficial en Evangeline (1919). Así descubrió el futuro director que la actuación no iba con él; es más, la odiaba y luego transfirió ese odio al trato con los propios actores con los que llegó a trabajar como director. De hecho, Raoul Walsh lo despidió de Evangeline por abofetear a la actriz principal, Miriam Cooper, de la que Wellman ignoraba que era la esposa de Walsh. Disgustado, Wellman le dijo a Fairbanks que lo que quería era ser director, y Fairbanks siguió ayudándolo en ese empeño, aunque en ese momento lo que movió su decisión fue un criterio puramente crematístico, según recordaría más tarde: en ese momento los directores ganaban más dinero que los actores secundarios.
Goldwyn Pictures lo contrató en 1920 como asistente y fue ascendiendo hasta ayudante de director y director de segunda unidad antes de hacer su debut como director sin acreditar, cumpliendo unos años de aprendizaje rodando westerns mudos de serie B, de los que luego renegó hasta que en 1923 ya aparece en los títulos como director de los westerns de la estrella Buck Jones para Fox Films. Sin embargo, fue despedido en 1924 por exigir más emolumentos. Pasó entonces a Columbia Pictures, luego a MGM y por fin desembarcó en la entonces llamada Famous Players-Lasky (posteriormente conocida como Paramount Pictures), donde dirigió Ballet ruso (1926) y Boda convencional (1926). Empezó a tener éxitos sonados en estos estudios y Paramount confió en él, por su experiencia como piloto, para rodar el épico proyecto de Wings (1927), una película sobre pilotos en la I Guerra Mundial, llena de emocionantes escenas de vuelo y con el famoso travelling entre mesas del Folies Bergère; pero rebasó el presupuesto (costó dos millones de los dólares de entonces) y fue tan larga y complicada de hacer que estuvo a punto de ser despedido varias veces; con todo, este filme se convirtió en el primer ganador del Óscar a la mejor película, fue un taquillazo y propulsó la carrera de un joven Gary Cooper.
Se creía que Wellman se había casado cuatro veces, pero fueron cinco; Wellman, ya cercano al final de su vida, contó que había contraído un fugaz matrimonio con una francesa llamada Renée durante su tiempo en la Escuadrilla Lafayette, pero ella murió en un bombardeo durante la guerra. Después vino la actriz Helene Chadwick, que lo engañó con un actor (1918-1923), y volvió a casarse efímeramente con Margery Chapin (1925-1926) y Marjorie Crawford (1931-1933). Pero su unión más sólida fue con su quinta y última esposa (1934-1975), de la que tuvo siete hijos y veintiocho nietos, la bailarina Dorothy Coonan Wellman. Cuatro de sus vástagos también trabajaron en el cine: los actores Michael Wellman, William Wellman Jr., Gloria Wellman y Cissy Wellman. Este largo matrimonio duró desde 1934 hasta el día de su muerte en 1975. Unos días antes de morir de leucemia en 1975, le dijo a uno de sus hijos: «No sientas pena por mí: he vivido la vida de cien hombres.» Su viuda Dorothy falleció en 2009 a los 95 años.
Para él una gran película consistía fundamentalmente en un buen guion y una buena dirección, por lo que dijo: «Consiga un director y un guionista y déjelos en paz. Así es como se hacen las mejores imágenes». Muy independiente, se enfrentaba a los estudios que retocaban sus obras, pues era enérgico, perfeccionista y temperamental, aunque con mucho sentido del humor. Odiaba el narcisismo de los actores y actrices, en especial la preocupación de estas últimas por su apariencia, que le hacía consumir tiempo de rodaje; y pese a la fama de tiránico con los actores que tenía, era respetado y apreciado por ellos, e incluso fue amigo y admirador de Robert Taylor. Muchos de ellos le debían haber impulsado sus carreras. Por ejemplo, lanzó al estrellato a Buddy Rogers, Gary Cooper, James Cagney, Susan Hayward, Ida Lupino, Loretta Young y Robert Mitchum.