Wenceslao Eustaquio Casado Fonseca (San Sebastián de los Reyes, 3 de octubre de 1805 - Caracas, 20 de septiembre de 1871) fue un destacado militar, político y estratega venezolano del siglo XIX que alcanzó el grado de General en Jefe. Reconocido por su firme lealtad a la causa federal, tuvo una participación trascendental como Jefe del Estado Mayor del Ejército Federalista durante la Guerra Federal y ocupó diversos cargos de alta relevancia civil y legislativa, llegando a ser Vicepresidente del Senado, Diputado y Procurador.
Wenceslao Eustaquio Casado Fonseca nació en la población aragüeña de San Sebastián de los Reyes. Fue hijo legítimo de Don Francisco Casado de Galbán y Doña María de la Concepción Fonseca Pulido, ambos pertenecientes a familias terratenientes locales con haciendas dedicadas al cultivo de caña de azúcar y añil en las riberas del río Guárico.
Durante la Guerra de Independencia, tras la reacción realista de 1814 y 1815, los bienes de la familia (específicamente la hacienda "La Hermana") fueron confiscados por el Tribunal de Secuestros de Caracas debido a la abierta simpatía y los donativos de los Casado a la causa patriota. El 20 de noviembre de 1831 contrajo matrimonio con Manuela Saa Fernández, originaria de San Casimiro, unión de la cual nacieron cinco hijos: Wenceslao, Jesús, Sergio, Manuel y África.
Inicios en la carrera militar y pacificación republicana
El 28 de enero de 1825, impulsado por una temprana vocación militar, se alistó en las reactivadas Milicias Nacionales. En 1826 obtuvo el rango de Teniente de Cazadores del Batallón Auxiliar de San Sebastián y en 1827 fue promovido a Capitán. Bajo las órdenes de los coroneles Francisco de Paula Alcántara y Miguel Cegarra, Casado combatió activamente en los Valles del Tuy, Barlovento y las serranías de Los Güires a las peligrosas facciones guerrilleras de corte realista lideradas por Dionisio Cisneros y José Antonio de Arizábalo.
Su rigor táctico y valor en los combates de Quebrada de Caiza y El Bramador motivaron que el propio Libertador Simón Bolívar le expidiera en Bogotá el despacho de Capitán efectivo de Granaderos el 28 de diciembre de 1828. Tras la disolución de la Gran Colombia, el General Santiago Mariño lo ascendió a Segundo Comandante de milicias en la Provincia de Barinas.
Trayectoria política y el Monagato
Durante la Revolución de las Reformas (1835), Casado defendió activamente al gobierno constitucional de José María Vargas bajo las órdenes de los generales José de la Cruz Paredes y Antonio Valero de Bernabé. Posteriormente, se integró a la vida pública civil al ser electo Diputado por la Provincia de Aragua para el período 1842-1843.
Identificado con el Partido Liberal, Casado se incorporó a la plana mayor del gobierno de José Tadeo Monagas, Entre 1848 y 1849 marchó bajo el mando del General Francisco Carmona para sofocar el alzamiento paecista del General José María Zamora en Orituco, y participó en la campaña de Coro y en la acción de Baruta. Debido a sus servicios, ejerció como Senador por la Provincia de Guárico (1851-1852) fue ascendido a Coronel efectivo en 1853 y nombrado Gobernador interino y Jefe de Operaciones de dicha provincia. En 1854, por instrucciones directas de Monagas, depuso al General Julián Castro de la Comandancia de Armas de Carabobo, asumiendo temporalmente dicha jefatura.
Participación en la Guerra Federal
Al triunfar la Revolución de Marzo en 1858 que derrocó a Monagas, el Coronel Casado intentó sostener el orden constitucional en Camatagua y San Sebastián, pero fue derrotado. El nuevo presidente, Julián Castro, decretó su expulsión inmediata del país junto a los principales líderes federalistas, entre ellos Juan Crisóstomo Falcón, Ezequiel Zamora y Antonio Leocadio Guzmán.
Desde el exilio en las Antillas se unió a la organización formal de la Guerra Federal. El 24 de julio de 1859 desembarcó junto al General Falcón en Palma Sola, siendo promovido a General de Brigada y designado Jefe del Estado Mayor General del Ejército. Su máxima demostración de destreza táctica ocurrió en la Batalla de Barquisimeto (3 de septiembre de 1859), donde dirigió el despliegue militar que otorgó la victoria a las fuerzas federales, lo que le valió el ascenso a General de División en el propio campo de batalla y encendidos elogios oficiales de Falcón. Posteriormente, tuvo un rol protagónico en la histórica Batalla de Santa Inés (10 de diciembre de 1859) y en las persecuciones inmediatas en El Bostero, Maporal y El Corozo, acción esta última donde fue herido en una pierna y perdió su caballo.
A principios de 1860, gravemente enfermo a causa de un tumor urinario, fue capturado en El Tinaco por el general centralista León de Febres Cordero. Pasó más de dos años bajo arresto y custodia médica severa entre Valencia y La Victoria, sobreviviendo a complejas intervenciones quirúrgicas.
Retiro, Revolución Azul y últimos años
Al consolidarse el triunfo de la Federación en 1863, recuperó plenamente su libertad. En septiembre de ese año, el Presidente Falcón lo ascendió al rango máximo de General en Jefe y le otorgó sus Letras de Retiro con una pensión de invalidez de 225 pesos mensuales debido a sus limitaciones físicas.
A pesar de su retiro oficial del ejército regular, mantuvo una importante influencia política. En el plano legislativo de la Federación, fue electo Senador por el Estado Aragua e integró la junta directiva del cuerpo como Vicepresidente del Senado junto al General Antonio Guzmán Blanco.
Entre 1868 y 1870, al estallar la Revolución Azul comandada por José Tadeo Monagas contra el gobierno de Falcón, el veterano General en Jefe Wenceslao Casado volvió transitoriamente a la actividad militar como uno de los principales comandantes dinásticos ("jefe azul") en el área de Aragua. Durante este período de insurgencia nacionalista, tuvo bajo sus órdenes directas a oficiales de tropas que posteriormente se convertirían en importantes caudillos de la República, tales como el General Ramón Guerra. Tras la entrada de las fuerzas de la Revolución Liberal Amarilla, el General Casado firmó un tratado de capitulación y paz el 28 de mayo de 1870 en San Sebastián con el General Eleazar Urdaneta, edecán de Guzmán Blanco, sometiéndose formalmente al nuevo régimen.
Falleció en la ciudad de Caracas el 20 de septiembre de 1871 a la edad de 65 años.