Walter Bache (Birmingham, Reino Unido, 19 de junio de 1842-Londres, 26 de marzo de 1888) fue un pianista y director de orquesta británico, destacado por su defensa de la música del compositor Franz Liszt y de otros miembros de la Nueva Escuela Alemana en Inglaterra. Estudió de forma privada con Liszt en Italia entre 1863 y 1865, siendo uno de los pocos alumnos a los que se lo permitió, y continuó asistiendo regularmente a clases magistrales con él en Weimar (Alemania) hasta 1885, incluso después de iniciar su carrera en solitario. Este periodo de estudio no fue igualado por ningún otro alumno de Liszt y dio lugar a un vínculo particularmente estrecho entre ambos. Tras las dudas iniciales por parte de los críticos ingleses debido a que era alumno de Liszt, Bache fue aclamado públicamente por su destreza al teclado, incluso cuando partes de su repertorio habían sido cuestionadas.
Su principal logro fue el establecimiento de la música de Liszt en Inglaterra, a lo que se dedicó desinteresadamente entre 1865 y su muerte, en 1888. Esto sucedió cuando la Guerra de los románticos estaba en su apogeo, cuando las facciones musicales conservadoras y liberales discutían abiertamente sobre el futuro de la música clásica y los méritos de las composiciones escritas en sus respectivas escuelas. Bache programó varias de las obras orquestales y corales a través de una serie anual de conciertos, que financió, organizó y promovió en solitario. Asimismo, dio una serie anual de recitales que incorporaba música para piano de Liszt.
La estrategia de Bache para la presentación de estas obras fue la de familiarizar al público con ellas. Interpretó los arreglos para piano de dos de las obras orquestales de Liszt antes del estreno de la versión original y programó algunos de los Poemas sinfónicos del compositor húngaro poco después de que fueran estrenados en The Crystal Palace. También proporcionó notas de programa informativas y expertas, escritas por los principales analistas musicales y amigos íntimos en el círculo de Liszt. La prensa musical inglesa, aunque era en general hostil a la música que presentó, señaló y agradeció los esfuerzos de Bache. Liszt se mostró agradecido, ya que sin Bache, según reconoció, su música no podría haber alcanzado el punto de apoyo que logró.
Walter Bache nació el 19 de junio de 1842 en Birmingham (Reino Unido). Fue el segundo hijo del conocido ministro unitario Samuel Bache, que dirigía una escuela privada junto a su mujer, Emily Higginson. Su hermano mayor, Francis Edward Bache, fue compositor y organista, mientras que su hermana, Constance Bache, fue compositora, pianista y profesora y, posteriormente, escribió la biografía conjunta de ambos hermanos con el título Brother Musicians (Hermanos músicos). Recibió cierta educación musical rudimentaria en la escuela de su padre, pero siguió siendo un chico despreocupado, mediocre y juerguista hasta que siguió los pasos de su hermano Edward. Como él, estudió con el organista de Birmingham James Stimpson y, en agosto de 1858, cuando tenía dieciséis años, ingresó en el Conservatorio de Leipzig. Se suponía que su padre lo acompañaría a la universidad, pero no pudo hacerlo porque tuvo que cuidar a Edward, que se estaba muriendo de tuberculosis. Sin inmutarse, hizo el viaje por su cuenta, uno de los primeros indicios de su independencia.
En Leipzig, Bache estudió piano con Ignaz Moscheles y composición con Carl Reinecke. También entabló amistad con su compañero Arthur Sullivan, quien escribió «no puede tocar bien, pero [...] ha escrito algunas cosas que creo muestran su gran talento». Otro compañero de estudios de Bache que lo conocía bien, aunque no tuvieron una relación especialmente estrecha, fue Edvard Grieg. Mientras que en la ciudad habían pasado los días felices que había experimentado bajo la influencia de Felix Mendelssohn, resultó útil para Bache la exposición a artistas como Pauline Viardot-García, Giulia Grisi, Joseph Joachim y Henri Vieuxtemps y a la música de Ludwig van Beethoven, Vincenzo Bellini, Frédéric Chopin, Moritz Hauptmann y Mendelssohn. Se dedicó a sus estudios de piano, pero para su propia admisión gastó mucho tiempo en Leipzig y careció de rumbo.; Walker, 2005, p. 107 En Brother Musicians, Constance cita a «un músico de gran importancia», un integrante de su círculo de amigos (posiblemente Sullivan o el pianista Franklin Taylor), quien explicó: «Usted no vio que en Leipzig nadie fuera obligado a trabajar, allí no había una particular supervisión; y siempre había mucho que hacer, en el ámbito del entretenimiento, para los menos enérgicos. En lo que se refiere a mi recuerdo de Bache, en esa época solía trabajar a trompicones, haciendo con frecuencia resoluciones excelentes, cuyo efecto no duraba muchos días».
Al terminar sus estudios de piano en diciembre de 1861, cuando tenía diecinueve años, viajó a Italia y se estableció en Milán y Florencia, con la intención de sumergirse en la cultura italiana antes de volver a Inglaterra. En Florencia conoció a Jessie Laussot, «que había fundado una floreciente sociedad musical en la ciudad [...] y estaba íntimamente familiarizada con Liszt, Wagner, Hans von Bülow y otros músicos destacados». Si bien Laussot permaneció amablemente dispuesta hacia Bache, también se percató rápidamente de su carácter despreocupado y decidió ayudarlo. Lo animó a enseñar armonía, además de piano y, a continuación, concertó una clase de armonía para la que se reunía por la mañana temprano en algún lugar lejos de la ciudad y que lo ayudaría a no quedarse dormido. Facilitó su camino hacia la alta sociedad y también le sugirió, después de oírlo interpretar en varios conciertos locales, que viajara a Roma para conocer a Liszt. Sin embargo, insistió en que Bache debía viajar sin ninguna carta de recomendación de ella, porque quería que el compositor húngaro lo juzgara únicamente por sus propios méritos.
Bache llegó a Roma en junio de 1862. Después de cierta confusión inicial (Liszt creyó erróneamente que Bache, que estaba nervioso y con la lengua trabada, era alguien que quería pedirle dinero),; Walker, 2005, p. 108 el compositor húngaro dio la bienvenida al inglés. Recibió dos o tres lecciones improvisadas; entre ellas, algunas actuaciones de música de cámara, gracias a la recomendación de Liszt. Finalmente, el húngaro sugirió que si Bache estaba dispuesto a trasladarse a Roma el año siguiente, lo aceptaría como alumno. Teniendo en cuenta «la mayor ventaja posible que podía tener», Walter escribió a Constance:
Después de una visita a Birmingham, Bache se trasladó a Roma en 1863, ciudad en la que vivió durante los siguientes dos años. Allí recibió lecciones privadas de Liszt, siendo uno de los pocos privilegiados que pudo hacerlo; la mayoría de los alumnos del compositor húngaro sólo recibieron clases magistrales. También escuchó a Liszt interpretar su propia música en numerosas ocasiones en salones privados, incluyendo una entonces extraña interpretación de la Sonata para piano en si menor. Liszt lo ayudó a prepararse para varios conciertos en Roma y lo animó a aprender algunas piezas difíciles que Bache inicialmente creía incapaz de interpretar; esas piezas incluían una transcripción del propio Liszt del vals de Fausto de Charles Gounod y el vals «Patineurs» de la ópera Le prophète de Giacomo Meyerbeer. Estas lecciones, la amabilidad con la que Liszt se mostraba continuamente y, en general, la exposición de Bache hacia el compositor húngaro, lo convirtieron en una experiencia decisiva en su vida. Liszt esperaba que Bache trabajara duro y este aplicó todo su empeño en sus estudios de teclado. El mismo «músico de gran importancia» que citaba Constance sobre los años de Walter en Leipzig también afirmó que «no podía haber dudas de que fue su amistad con Liszt lo que le facilitó el entusiasmo y poder mantener su duro trabajo lo que lo distinguió durante su carrera en Londres, y que fue frecuente el asombro de estos a quienes había conocido en sus primeros años».