El Vuelo 6289 de Air Algérie (AH6289) fue un vuelo nacional argelino de pasajeros desde el Aeropuerto de Tamanrasset - Aguenar - Hadj Bey Akhamok, Tamanrasset hacia el Aeropuerto Internacional Houari Boumedienne, Argel, operado por la aerolínea nacional argelina Air Algérie. El 6 de marzo de 2003, el Boeing 737-2T4 que operaba el vuelo, se estrelló cerca de la carretera Transahariana poco después de despegar de Tamanrasset, falleciendo 96 de los 97 pasajeros y los 6 miembros de la tripulación. En el momento del accidente, fue el desastre aéreo más mortífero en suelo argelino.
La aeronave involucrada en el accidente era un Boeing 737-2T4 de 19 años de antigüedad con número de serie del 22700. El 737 fue bautizado con nombre Monts de Daïa (Montañas de Daïa) y con matrícula argelina 7T-VEZ. El 737 estaba equipado con dos motores Pratt & Whitney JT8D-17A. Entró en servicio el 9 de diciembre de 1983 y había volado más de 40.000 horas.
Según los registros de mantenimiento, la aeronave no poseía ningún desperfecto de acuerdo con el manual de mantenimiento. La última revisión mayor se realizó entre octubre y noviembre de 2002. El motor izquierdo fue instalado en 2002 y el derecho en 2001. Los motores izquierdo y derecho acumularon un total de 30.586 y 22.884 horas de vuelo, respectivamente.
A bordo del 737, había 6 miembros de tripulación, consistentes en 4 asistentes de vuelo y 2 pilotos en la cabina de vuelo.
El capitán era Boualem Benaouicha (بوعلام بن عويشة), de 48 años de edad, había acumulado un total de 10.760 horas de experiencia de vuelo, incluyendo 1.087 horas en el Boeing 737-200 como capitán. Había obtenido su licencia para volar el Boeing 737 en 2001.
La primera oficial, era Fátima Yousfi (فاطمة يوسفي) de 44 años de edad, había acumulado un total de 5.219 horas de vuelo, incluyendo 1.292 horas en el Boeing 737-200. Según el periódico argelino en lengua francesa Liberté, era hermana del funcionario del gobierno argelino Youcef Yousfi.
El avión transportaba 97 pasajeros. Los 97 a bordo tenían doble nacionalidad, francoargelina. Las autoridades indicaron que, de los 97 pasajeros, 39 habrían desembarcado en Argel y otros 58 se dirigían a Ghardaia. Entre los pasajeros se encontraban 14 miembros del equipo de fútbol Mouloudia d'Adriane, que se dirigían a Ghardaia para la clasificación regional de la Liga Argelina Uno.
El vuelo 6289 hacía un vuelo desde el Aeropuerto de Tamanrasset - Aguenar - Hadj Bey Akhamok en Tamanrasset, hacia el Aeropuerto Internacional Houari Boumedienne en Argel, capital de Argelia, con escala en Ghardaia. El vuelo era popular entre argelinos y turistas, ya que Tamanrasset era conocida por sus yacimientos arqueológicos y era la capital del pueblo tuareg. El precio del billete también se describió como bastante económico. El 6 de marzo de 2003, el vuelo transportaba 97 pasajeros y 6 tripulantes, con la primera oficial Yousfi al mando. La temperatura era alta y la visibilidad era buena.
Aproximadamente a las 15:01 hora de Europa central, la tripulación solicitó autorización de retroceso y el controlador de tráfico aéreo la autorizó a rodar hacia la pista 02. Tras informar la tripulación de que estaban listos para el despegue, el ATC les pidió que se alinearan y posteriormente la autorizó a despegar hacia el Aeropuerto de Ghardaia. La tripulación eligió una velocidad V1 de 144 nudos (267 km/h; 166 mph), una velocidad V2 de 146 nudos (270 km/h; 168 mph) y una V2 de 150 nudos (280 km/h; 170 mph) con el máximo empuje al despegar.
El vuelo 6289 despegó de Tamanrasset a las 15:13 CET. Poco después, se produjo una explosión en uno de los motores. La explosión fue lo suficientemente fuerte como para ser oída por los trabajadores de la torre de control del Aeropuerto de Tamanrasset y otros testigos en la zona. Se observaron escombros cayendo sobre la pista. Debido a la explosión, el avión se inclinó hacia la izquierda; posteriormente, viró a la derecha mientras la tripulación intentaba corregir el rumbo. Segundos después, la primera oficial Yousfi informó: «Tenemos un pequeño problema».
El avión continuó ascendiendo con el tren de aterrizaje aún extendido, alcanzando una altura máxima de unos 120 m (400 pies) antes de que su velocidad aerodinámica disminuyera significativamente de 300 km/h (160 nudos) y entrará en pérdida. El 737 no logró salir de la entrada en pérdida y con el morro hacia arriba, se estrelló en un campo a las 15:15 hora local, impactando contra el suelo con su costado derecho y estallando en llamas. Los restos se deslizaron por el suelo, impactaron contra la valla perimetral del aeropuerto, cruzaron una carretera y finalmente se detuvieron.
El impacto y el incendio que se desató debido al choque mataron inmediatamente a 102 personas a bordo. Los ocupantes de la cabina, incluyendo al capitán, primer oficial y el jefe de asistentes, murieron debido al impacto. El resto de los ocupantes murieron debido a la explosión masiva que había sido causada por el choque. El único sobreviviente del accidente fue el soldado argelino de 28 años Youcef Djillali. Estaba sentado en la última fila con el cinturón de seguridad desabrochado y fue expulsado del avión tras el impacto, escapando del accidente. El hombre fue encontrado en coma con múltiples lesiones. Sin embargo, recuperó la conciencia al día siguiente. Los médicos dijeron que sus lesiones no pusieron en peligro su vida.
El primer ministro argelino, Ali Benflis, creó inmediatamente una comisión para investigar el accidente. Adscrita al Ministerio de Transporte de Argelia, la comisión estuvo dirigida por Ahcéne Affane, Directora General del Ministerio de Transporte de Argelia. Se solicitó el apoyo técnico de la Oficina de Investigación y Análisis para la Seguridad de la Aviación Civil (BEA). Además, la investigación contó con el apoyo de representantes de la Junta Nacional de Seguridad en el Transporte (NTSB), la Administración Federal de Aviación (FAA) y Pratt & Whitney Canada. Se realizaron siete reuniones para analizar los resultados y el progreso de la investigación.
Fallo del motor en el despegue
Se habían reportado informes generalizados de que uno de los motores se incendió poco después del despegue de Tamanrasset. Las autoridades también informaron que "problemas técnicos" podrían haber sido la causa del accidente, ya que se había informado de una explosión en uno de los motores. Los testimonios de varios testigos coincidieron con una explosión, ya que afirmaron que se escuchó un fuerte golpe inmediatamente después del despegue. Un examen inicial en la pista reveló posteriormente la presencia de restos de uno de los motores de la aeronave. Durante el examen de los restos, los investigadores descubrieron que, durante el vuelo, el motor izquierdo giraba a baja velocidad sin potencia.
Se realizó un examen más exhaustivo. El análisis del motor izquierdo reveló que los álabes guía de reacción (álabes del estator) habían sufrido graves daños, especialmente en la parte inferior del motor. Dado que algunas partes de los álabes guía estaban destruidas, el gas del interior del motor no podía expandirse con normalidad, lo que finalmente impidió la etapa de enfriamiento, que se activaba al salir gas de la cámara de gas. La ausencia de enfriamiento provocó que la alta temperatura fundiera los álabes guía de la parte de baja presión del motor, destruyéndola por completo. Esto, a su vez, provocó una caída drástica de la velocidad de rotación del motor. El análisis metalúrgico de los álabes guía de la tobera de la parte de alta presión reveló grietas por fatiga en uno de los álabes, lo que indicaba que uno de ellos se había roto durante el despegue. Se concluyó que esta fue la causa de la falla del motor.
Tras el accidente, los hallazgos permitieron concluir que efectivamente se había producido una falla de motor a bordo del vuelo. Sin embargo, la falla se contuvo en el propio motor. La cubierta del motor no se desprendió, lo que habría indicado una falla incontrolada. En caso de una falla incontrolada, el daño resultante habría causado una resistencia aerodinámica significativa, lo que habría dificultado el control de la aeronave y, en última instancia, la pérdida de velocidad. Dado que la falla del motor en el vuelo 6289 se contuvo, el control del vuelo no se habría visto gravemente afectado. La tripulación debería haber podido realizar un aterrizaje de emergencia con un solo motor en funcionamiento.