El voluntariado es el trabajo de las personas que sirven a una comunidad o al medio ambiente por decisión propia y libre. El término también hace referencia al conjunto de dichas personas: los voluntarios. Por definición, los voluntarios no cobran por su trabajo, ni reciben honores o gratificaciones de clase alguna, ni para sí mismos, ni para terceros.
En la Plataforma del Voluntariado de España se ha consensuado la siguiente definición de voluntariado con sus diferentes entidades y plataformas:
Hay diferentes motivaciones que mueven a estas personas a dedicar parte de su tiempo y de su creatividad y de su saber al trabajo no remunerado. También hay distintas maneras de ser voluntario: una clasificación básica distingue al voluntariado formal (el realizado dentro de organizaciones no lucrativas) del informal (los voluntarios actúan individualmente o en grupos no registrados). Otra clasificación elemental distinguiría el voluntariado en el que los beneficiarios son personas, de aquel en el que el trabajo mejora el medio ambiente (en general o parte de él: animales, plantas, etc.), o bien el trabajo orientado hacia las organizaciones no lucrativas públicas o privadas de acción social.
El trabajo voluntario debería cumplir tres condiciones principales:
Ser desinteresado: el voluntario no persigue ningún tipo de beneficio ni gratificación por la orientación o ayuda que se brinda.
Ser intencionado: el voluntario persigue un fin y un objetivo positivo (buscar un cambio a mejor en la situación del otro o de los otros) y legítimo (el voluntario goza de capacidad suficiente para realizar la ayuda y de cierto consentimiento por parte de la contraparte, que permite brindar la ayuda).
Estar justificado: responde a una necesidad real del beneficiario de la misma. No es un pasatiempo ni un entretenimiento sin más, sino que persigue la satisfacción de una necesidad previamente definida como tal.
El voluntariado complementa la labor de la administración pública y de los profesionales de la acción social.
Altruismo: los voluntarios pretenden el beneficio de otros sin recibir ninguna gratificación económica por ello.
Solidaridad (sociología): se trabaja no solo para otros sino con otros, sintiendo sus problemas como propios, igual que las acciones para solucionarlos y los beneficios obtenidos así.
Calidad de vida: ayudar a otros hace sentirse bien a los voluntarios. Siempre después de realizar la primera acción social se suele repetir ya que los resultados intrínsecos obtenidos motivan bastante.
Devolución de favores recibidos: personas que se beneficiaron del trabajo voluntario de otras devuelven lo recibido a la sociedad.
Religión (Convicciones religiosas): la fe mueve a los voluntarios creyentes.
Aumentar posibilidades de trabajo: muchos empresarios valoran el trabajo voluntario (por la iniciativa, responsabilidad, etc. de los que lo realizan). El voluntariado es especialmente útil para encontrar trabajo en el campo social.
Aumentar las relaciones sociales: A través del voluntariado se suele conocer a mucha gente. Además los voluntarios que se dedican a un mismo fin suelen tener intereses comunes.
Para que una persona continúe siendo voluntaria tiene que sentirse bien al hacer el trabajo de voluntario, y es necesario que exista una retroalimentación. Si un voluntario no se siente agraciado o compensado (sin referirse a términos materiales) por hacer ese trabajo dejará de hacerlo.
El voluntario puede llegar a encontrar una forma de sentirse feliz por simplemente hacer algo por los demás.
Voluntariado como principio humanitario