Vladko Maček (Jastrebarsko, 20 de junio de 1879-Washington D. C., 15 de mayo de 1964), político croata de la primera mitad del siglo XX y vicepresidente de Yugoslavia en vísperas de la Segunda Guerra Mundial. Dirigió el Partido Campesino Croata (HSS), el más importante de la región, desde la muerte de Stjepan Radić y durante la Segunda Guerra Mundial.
Figura destacada de la política yugoslava entre la muerte de Radić y la invasión del país en 1941, fue uno de los artífices del acuerdo con la regencia que estableció una Croacia autónoma poco antes del estallido de la Segunda Guerra Mundial, que debía calmar las tensiones serbo-croatas en el país. Hubo de enfrentarse al complicado periodo político de la dictadura real del soberano Alejandro I de Yugoslavia, la Gran Depresión y el agravamiento de los problemas nacionalistas del país.
Dispuesto al utilizar métodos legales e ilegales para lograr lo que consideraba intereses croatas, llegó a acuerdos con la oposición serbia al Gobierno y defendió reformas democráticas. A diferencia de otros dirigentes nacionalistas croatas, Maček se mostró dispuesto a sopesar otras soluciones a la insatisfacción croata además de la independencia.
Durante la guerra mantuvo gran pasividad, siendo encarcelado temporalmente por el régimen ustacha en el campo de concentración de Jasenovac. Tras la contienda, se exilió en los Estados Unidos.
Maček nació en el seno de una familia checo-eslovena, en el pueblo de Kupinec, cerca de Jastrebarsko, al suroeste de Zagreb. En 1903 se licenció en leyes por la Universidad de Zagreb. Tras trabajar como abogado y juez, estableció su propio bufete en 1908 en Sv. Ivan Zelina.
Maček se afilió al Partido Campesino Croata desde su fundación. Tras la Primera Guerra Mundial, durante la que fue llamado a filas en el Ejército austrohúngaro, fue un colaborador cercano del dirigente del partido, Stjepan Radić. Fue arrestado en 1919 por organizar un referéndum contrario a la unión yugoslava en nombre de su partido. Hasta 1928 desempeña el cargo de vicepresidente del partido.
Tras la visita de este a la Unión Soviética y el ingreso del partido en la Internacional Campesina, Maček fue arrestado por las autoridades yugoslavas. Elegido diputado durante su estancia en prisión, la entrada en el Gobierno de su partido facilitó su liberación a los pocos meses.
Maček se convirtió en el dirigente del partido a la muerte de Radić (8 de agosto de 1928), asesinado. Los días 5 y 6 de enero de 1929, tras la renuncia del gabinete de Anton Korošec, que no había logrado apaciguar la situación agudizada por el asesinato, Maček fue recibido por el rey, y expuso sus condiciones para que el Partido Campesino aceptase el Estado yugoslavo y se aviniese a colaborar con el Gobierno central. Maček exigió una nueva constitución federal que dividiese el país en 7 unidades administrativas cada una con su propio parlamento, con capacidad de legislar en comercio y finanzas internas y educación. Además, cada entidad controlaría los servicios de comunicación de correos y telégrafos y contaría con un ejército separado formado por reclutas de su región, que quedaría bajo control del parlamento autónomo. Las condiciones le parecieron al rey inaceptables (especialmente las referidas a las fuerzas armadas) y el mismo día proclamó la dictadura real.
Tras aceptar en principio la dictadura del rey por la anulación de la constitución de 1921 y la posibilidad de que constituyese una oportunidad para discutir el modelo de Estado, pronto se convirtió en uno de los más destacados oponentes del rey Alejandro y del nuevo régimen, al ser su partido disuelto como los demás y las antiguas fronteras de las provincias croatas borradas por la reorganización administrativa del rey.
Fue arrestado en diciembre de 1929. Juzgado en la primavera de 1930 por ensalzamiento del terrorismo independentista, fue absuelto. Tras el asesinato en febrero del año siguiente de su consejero Milan Šufflay por matones bajo protección de la policía, la oposición al régimen fue total. En 1931 pasó seis meses en prisión.
En noviembre de 1932, firmó, junto con otros dirigentes del partido, los «puntos de Zagreb», un manifiesto redactado por el antiguo miembro del Comité Yugoslavo y primer ministro de Exteriores del país, Ante Trumbić, y rubricado por varios partidos como el Demócrata Independiente, en el que se criticaba duramente al Estado, considerado instrumento de la hegemonía serbia y de destrucción de los valores e instituciones croatas. Los firmantes exigías la vuelta al sistema parlamentario, la redacción de una nueva constitución aprobada por serbios, croatas y eslovenos, y la reorganización del país según el modelo federal. La proclama, primera abiertamente contraria a la dictadura, recibió el respaldo de otras importantes formaciones políticas.
Por su protesta, fue arrestado nuevamente el 31 de enero de 1933 y en abril condenado a tres años de cárcel por traición; fue liberado a la muerte del monarca en 1934 (asesinado por terroristas croatas y mecedonios en Marsella) por el nuevo presidente del Gobierno Bogoljub Jevtić (22 de diciembre de 1934). Anteriormente, en el verano de 1934, las autoridades ya le habían trasladado de Sremska Mitrovica a un hospital cerca de Zagreb por su delicada salud. Maček, por su parte, había abandonado su anterior oposición total a las conversaciones con el rey. El rey, a través de Ivan Šubašić, había prometido al político croata su liberación y la concesión de una autonomía real a las banovinas a su regreso de Francia.
Evolución del partido bajo Maček
Durante la dictadura real, el Partido Campesino encabezado por Maček evolucionó hacia posturas más conservadoras, proceso que ya había comenzado durante la presidencia de Stjepan Radić pero que en los años treinta se aceleró. Los políticos de la burguesía croata, incapaces de resistir el avance del Partido Campesino, que barrió a sus formaciones —antaño tan influyentes en la política croata de antes de la guerra gracias al censo restringidísimo— en las sucesivas elecciones, fueron infiltrándose en el Partido Campesino, copando puestos de relevancia. Mientras Maček mantenía los intereses de los campesinos y las reformas sociales como fundamentales, creció un ala más conservadora, interesada más en el discurso puramente nacionalista que en el antiguo agrario y reformista.
El partido se convirtió en una alianza inestable entre demócratas agrarios y burgueses reaccionarios. Maček, aún contando con el respaldo mayoritario del partido, nunca se decidió a purgarlo de su ala más conservadora.
Finalmente el objetivo del partido se convirtió no en lograr la reforma política del régimen, sino en conseguir la autonomía para los territorios de población croata, al contrario que sus aliados de mediados de la década de 1930, que anteponían la democratización a cualquier reforma territorial.
Tras su liberación a la muerte del rey, declaró que su objetivo era transformar el país del centralismo dominado por los serbios en un nuevo Estado en el que los croatas volviesen a ser considerados una nación autónoma mediante la federalización del país. La idea resultó popular entre los croatas y el partido de Maček recibió un gran apoyo entre todas las clases sociales e ideologías, tanto en Croacia como en Voivodina.
En las elecciones de 1935, fraudulentas y con numerosos incidentes, logró un gran apoyo para su coalición de partidos opositores, aunque no vencer al partido gubernamental del primer ministro. Considerado un revés para este, el regente pronto lo sustituyó por el ministro de Economía, Milan Stojadinović. Tras seis años de dictadura real, los primeros signos de liberalización hicieron que se concentrase en reforzar al diezmada organización del partido. Al frente del único partido croata tolerado por las autoridades, se convirtió en la cabeza del movimiento a favor de la reorganización estatal en una federación.