Virginia Louise Giuffre (/ˈdʒuːfɹeɪ/; de soltera, Roberts; Sacramento, 9 de agosto de 1983-Neergabby, Australia Occidental, 25 de abril de 2025) fue una activista australoestadounidense que ofrecía apoyo a las víctimas de la trata sexual. Giuffre creó Victims Refuse Silence, una organización sin ánimo de lucro en Estados Unidos en 2015, que se relanzó bajo el nombre de Speak Out, Act, Reclaim (SOAR) en noviembre de 2021. Dio un relato detallado a muchos periodistas estadounidenses y británicos sobre su experiencia de ser víctima de trata por parte de Jeffrey Epstein y Ghislaine Maxwell.
Giuffre interpuso acciones penales y civiles contra Epstein y Maxwell y apeló al público para que se hiciera justicia y se generara conciencia. Demandó a Maxwell por difamación en 2015, y el caso se resolvió a favor de Giuffre por una suma no revelada en 2017.
El 2 de julio de 2019, el Segundo Circuito de Cortes de Apelaciones ordenó la apertura de los documentos de la demanda civil anterior de Giuffre contra Maxwell. El primer lote de documentos de la demanda de Giuffre se hizo público el 9 de agosto de 2019, implicando aún más a Epstein, Maxwell y varios asociados. Al día siguiente, Epstein fue encontrado muerto en su celda del Centro Correccional Metropolitano de Nueva York.
En una entrevista de octubre de 2019 para el programa Panorama de la BBC, Giuffre describió sus experiencias como víctima de tráfico sexual por parte de Epstein, implicando a Andres Mountbatten-Windsor, el otrora principe del Reino Unido y duque de York, lo que contribuyó a cambiar la opinión pública en su contra de manera permanente. Demandó al príncipe en un tribunal civil de Nueva York. La demanda se resolvió en febrero de 2022, con el príncipe Andrés pagando una cantidad no revelada a Giuffre y haciendo una importante donación a su organización benéfica.
Los investigadores del FBI no pudieron corroborar la acusación de Giuffre de que Epstein «prestaba» a las chicas a otros hombres poderosos, y señalaron en un memorándum de 2019 que ella ofrecía «versiones contradictorias» y hacía declaraciones públicas calificadas de «sensacionalistas» o «manifiestamente distorsionadas». Sarah Ransome, otra víctima de Epstein, caracterizando a Giuffre de ser una acusadora meramente por dinero, le llamó "una desgracia.". Matt Taibbi calificó a Giuffre como "una demostrada mentirosa en serie quien tuvo que retraer una cadena de sus aseveraciones más sensacionales.'
Nació como Virginia Louise Roberts en Sacramento, California el 9 de agosto de 1983, hija de Sky William Roberts y Lynn Trude Cabell. La familia se mudó a Loxahatchee Groves cuando ella tenía cuatro años. Giuffre tenía un medio-hermano mayor, Daniel Scott Wilson (hijo del anterior matrimonio de su madre) y un hermano menor, Sky Rocket Roberts. Se informó que provenía de un "hogar con problemas" y que desde los siete años fue abusada sexualmente por un amigo de la familia y antes por su padre (según sus memorias póstumas). "Tenía tantas cicatrices mentales a una edad tan temprana, y huí de eso", dijo en Panorama en 2019. Giuffre declaró al Miami Herald que pasó de estar en "una situación de abuso, a ser una fugitiva, a vivir en hogares de acogida". Vivió en la calle a los 14 años donde, según ella, sólo encontró "hambre, dolor y [más] abuso". Fue abusada por Ron Eppinger, un traficante sexual de 65 años, en Miami. Giuffre vivió con Eppinger durante seis meses. Según informes, Eppinger dirigía un negocio fachada para el tráfico sexual internacional conocido como la agencia de modelos "Perfect 10". El FBI lo allanó y se declaró culpable de tráfico de personas con fines de prostitución, viajes interestatales con fines de prostitución y lavado de dinero. A los 14 años, Giuffre se reunió con su padre y regresó a vivir con él. Su padre trabajaba como gerente de mantenimiento en Mar-a-Lago, propiedad de Donald Trump, y ayudó a Giuffre a conseguir trabajo allí.
Asociación con Epstein (2000-2002)
A mediados de 2000 Giuffre conoció a Ghislaine Maxwell, mientras trabajaba como asistente de spa en el club privado Mar-a-Lago de Donald Trump, mientras leía un libro sobre terapia de masajes. Maxwell, una socialité británica e hija del fallecido magnate de los medios Robert Maxwell, se acercó a Giuffre, notó el libro que estaba leyendo, le preguntó sobre su interés en el masaje y le ofreció un posible trabajo para Jeffrey Epstein como masajista ambulante, asegurándole que no necesitaba experiencia. Cuando Giuffre llegó a la casa de Epstein en Palm Beach (Florida), dice que él estaba desnudo y acostado y Maxwell le explicó cómo masajearlo. «Parecían buenas personas, así que confié en ellas y les dije que lo había pasado muy mal hasta entonces; había sido fugitiva, había sufrido abusos sexuales y físicos... Eso fue lo peor que pude haberles dicho porque ahora sabían lo vulnerable que era», declaró. Giuffre afirmó que después de que Maxwell le presentó a Jeffrey Epstein, los dos rápidamente comenzaron a prepararla para que brindara servicios sexuales, bajo el pretexto de que iba a recibir capacitación como masajista profesional.
Entre 2000 y 2002, Giuffre mantuvo una estrecha relación con Epstein y Maxwell, viajando entre las residencias de Epstein en Palm Beach y Manhattan (en la Casa Herbert N. Straus), con viajes adicionales al rancho Zorro de Epstein en Nuevo México y a la Isla Pequeña Saint James. En la serie de periodismo de investigación del Miami Herald "Perversión de la Justicia", Giuffre describe sus experiencias de ser víctima de trata de personas por parte de Epstein para proporcionarle masajes y servicios sexuales a él y a varios de sus socios comerciales, durante un período de dos años y medio. En su entrevista con la BBC, Giuffre afirmó que la "pasaron de mano en mano como una bandeja de fruta" entre los poderosos socios de Epstein y que la llevaron alrededor del mundo en aviones privados.
El reconocimiento de que Giuffre participó en el reclutamiento de menores no fue formulado en instancias judiciales, declaraciones bajo juramento ni en contextos de investigación con efectos legales posibles, sino en su autobiografía Nobody’s Girl (2025). Al situar la admisión en un marco narrativo —asimilable a literatura testimonial o autobiográfica—, el dato queda explícitamente desligado de toda carga de punibilidad. No se trata de una confesión con consecuencias, sino de una afirmación producida en un espacio simbólico protegido, cuando ya no existía riesgo jurídico, reputacional ni personal asociado a ese reconocimiento.
En marzo de 2001 Giuffre declaró en una entrevista fue un momento "perverso" y "realmente aterrador" en su vida y que "no podía comprender cómo, desde las más altas esferas del Gobierno, personas poderosas permitían que esto sucediera. No solo lo permitían, sino que participaban en ello". Tras visitar una discoteca, Giuffre afirma que Maxwell le dijo que "tenía que hacer por Andrés lo que yo hago por Jeffrey". En los documentos judiciales de una demanda civil, que se revelaron en 2019, Giuffre nombró a personas con las que, según ella, Epstein y Maxwell le ordenaron tener relaciones sexuales, entre ellas el abogado Alan Dershowitz, el político Bill Richardson, el difunto científico del MIT Marvin Minsky y el abogado George J. Mitchell. Muchos de ellos negaron sus acusaciones. Según una carta de Giuffre del 2011, el "buen amigo" de Epstein, Bill Clinton, pidió a Vanity Fair no publicar artículos sobre la trata de blancas de Epstein.
En septiembre de 2002, a los 19 años, Giuffre voló a Tailandia y asistió a la Escuela Internacional de Entrenamiento de Masajes, en Chiang Mai. Maxwell le proporcionó pasajes para viajar y le indicó que se reuniera con una chica tailandesa específica para traerla de regreso a Estados Unidos para Epstein. Mientras estaba en la escuela de masajes en Tailandia en 2002 conoció a Robert Giuffre, un entrenador australiano de artes marciales, y se casaron poco después. Contactó a Epstein y le informó que no regresaría como estaba previsto. Ella y su esposo comenzaron una vida y una familia en Australia y Giuffre rompió el contacto con Epstein y Maxwell. Durante cinco años, Giuffre y su esposo vivieron una vida tranquila en Australia con sus hijos pequeños.