Vinaroz (oficialmente en valenciano: Vinaròs) es un municipio y localidad española en la Comunidad Valenciana. Situada en el norte de la provincia de Castellón y perteneciente a la comarca del Bajo Maestrazgo, de la cual es capital, tiene una población de 30 529 habitantes (INE 2025).
En español, el nombre es Vinaroz, y en valenciano: Vinaròs. En ambos casos, el topónimo deriva del árabe إبن عَرُوس (ibn ʿarūs), «hijo de Arús», así como en el caso de otras localidades del norte de África como Beni Arós (Marruecos) o Ben Arous (Túnez).
Integrado en la comarca de Bajo Maestrazgo, se sitúa a 80,2 km de la capital provincial. El término municipal está atravesado por la autopista del Mediterráneo (AP-7) y por la carretera N-340, además de por la carretera N-238, que da acceso a la localidad desde la autopista, y por la CV-11, que conecta con San Rafael del Río. Además, es el punto de inicio de la N-232, que permite la comunicación con Zaragoza, Logroño y Santander.
El relieve del municipio es predominantemente llano, pues ocupa la llamada Plana de Vinaroz. El río Cervol discurre por el llano hasta su desembocadura en el mar Mediterráneo. Ocupa el litoral mediterráneo comprendido entre la desembocadura del río Cenia, que hace de límite con la provincia de Tarragona, y la desembocadura del barranco Aiguadoliva, que hace de límite con Benicarló.
La altitud oscila entre los 166 m (El Puig) y el nivel del mar. El casco urbano se alza a 6 m sobre el nivel del mar.
Son inciertos los orígenes del municipio. En el término existió un poblado ibérico en El Puig y allí se encuentran los vestigios más antiguos, aunque no está demostrada la continuidad de población con la actual población.
Existió una alquería de la ciudad de Peñíscola, a orillas del mar, conocida en el siglo XIII como de los "Beni-Al-Arus". Mencionada esta alquería, en la Carta Puebla (29 de septiembre de 1241), que se convirtió en un poblado cristiano tras la conquista de Peñíscola por el rey Jaime I, en 1233, recibiendo el nombre de Bynalaroç. En la Edad Media dependía del castillo de Peñíscola, al igual que la vecina Benicarló, hasta que se independizó y comenzó un crecimiento que la convirtió en la principal capital del norte de la Comunidad Valenciana. En el siglo XVI conoció el movimiento de las Germanías, tomando parte a favor de la Corona, lo que le valió, en 1540, el título de villa. Tenía un puerto de los más importantes del Mediterráneo, con unas grandes atarazanas, donde se construían grandes navíos. Por este puerto se embarcaron gran parte de los más de 15 000 moriscos expulsados del Reino en 1609.
Durante siglos, Vinaroz sufrió los ataques de los piratas berberiscos y, por ello, como en toda la costa valenciana, se encuentran torres de vigilancia y atalayas, con la función de avisar a la población en caso de peligro: es el caso de la denominada popularmente torreta de los moros, que está actualmente en ruinas.
En el siglo XIX contaba con una milicia local para la defensa de la ciudad y se construyó una muralla que la circundaba. Hacia mediados del siglo XIX, la villa tenía contabilizada una población de 9341 habitantes. Aparece descrita en el decimosexto volumen del Diccionario geográfico-estadístico-histórico de España y sus posesiones de Ultramar de Pascual Madoz. Con el apoyo que se prestó al trono isabelino durante las guerras carlistas (perteneciendo la mayoría de las ciudades del Maestrazgo a los carlistas), la reina Isabel II le concedió en 1862 el título de Muy Noble y Leal Villa. Y en 1881 recibió del monarca Alfonso XII el título de ciudad.
El 15 de abril de 1938, durante la guerra civil española, fue el primer pueblo de la costa mediterránea, tras la costa del Sol malagueña, en ser ocupado por el ejército sublevado tras la derrota republicana en la batalla de Teruel. Por ello resultó fundamental su papel, ya que a partir de entonces se dividió la zona republicana en dos: una formada por la zona centro, buena parte de La Mancha, Andalucía oriental y el Levante y otra formada por la práctica totalidad de Cataluña, salvo la cuenca del Segre (la franja más occidental de Lérida).
Nada más tomar Vinaroz, los sublevados iniciaron la represión. Convirtieron la iglesia de San Francisco en prisión, donde los encarcelados fueron hacinados en unas condiciones de insalubridad que escandalizaron al párroco interino Vicente Enrique y Tarancón, futuro cardenal. También quedó horrorizado por las continuas ejecuciones. Cuando criticó que en los juicios sumarísimos a los acusados no se les permitía defenderse y no se respetaba la presunción de inocencia, le respondieron que en tiempos de guerra no había tiempo para tales sutilezas legales.
Vinaroz cuenta con una población de 30 529 habitantes (INE 2025).
El cultivo de los viñedos para la producción de vino era la principal fuente de riqueza, pero la plaga de filoxera acabó con ella, siendo sustituidos los viñedos por algarrobos, olivos y almendros, y desde hace unas décadas por naranjos.
Tiene un importante puerto de pesca. Destaca también la industria del mueble.
Recientemente, el turismo está desarrollándose como uno de los ejes de la economía del municipio.
La composición política del Ayuntamiento de Vinaroz se escoge por sufragio universal en elecciones celebradas cada cuatro años. Este se compone de 21 miembros, los cuales eligen al alcalde de la ciudad mediante votación secreta y por mayoría absoluta, es decir, 11 votos. Desde el inicio de la etapa democrática, Vinaroz ha tenido siete alcaldes diferentes, tal y como se detalla en la siguiente tabla:
En las elecciones municipales españolas de 2007, el PP consiguió 10 concejales, 7 el PSPV-PSOE, 3 el PVI y 1 el BLOC.
En las elecciones municipales españolas de 2011, el PP consiguió la mayoría absoluta obteniendo 11 concejales. El PSPV obtuvo 6 concejales, el BLOC consiguió 2 concejales, el PVI perdió dos y se quedó con 1 concejal, y ERPV consiguió 1 concejal.