Vasco da Gama (Sines, c. 1460/1469
-Cochín, 24 de diciembre de 1524) fue un navegante y explorador portugués, conocido por ser el primer europeo en llegar a la India por mar. En la era de los descubrimientos, destacó por haber sido el comandante de los primeros barcos que navegaron directamente desde Europa hasta la India para descubrir una ruta comercial directa entre estas dos regiones. Fue el viaje oceánico más largo realizado hasta ese momento, por la que fue denominada Ruta de las Indias.
Su viaje inicial a la India, vía el Cabo de Buena Esperanza (1497–1499), fue el primero en unir Europa y Asia por una ruta marítima, conectando los océanos Atlántico e Índico. El acontecimiento fue un hito en la historia mundial, en tanto que marcó el comienzo de una fase marítima de multiculturalismo global. El descubrimiento de la ruta marítima a la India por parte de Vasco da Gama abrió paso a una era de imperialismo global y permitió a los portugueses establecer un gran imperio colonial a lo largo de la ruta entre África y Asia. Viajar por la ruta marítima le permitió a los portugueses evitar navegar a través del altamente disputado mar Mediterráneo y atravesar la peligrosa península arábiga.
Tras décadas de marineros intentando llegar a las Indias, perdiéndose miles de vidas y docenas de barcos en naufragios y ataques, Vasco da Gama llegó a Calicut el 20 de mayo de 1498. El acceso sin oposición a las rutas de especias indias dio un impulso a la economía del Imperio portugués, que previamente estaba centrado a lo largo del norte y las costas de África occidental. Las principales especias que se obtuvieron del sudeste asiático eran la pimienta y la canela, pero pronto incluyeron otros productos, todos nuevos para Europa. Portugal mantuvo un monopolio comercial sobre estos bienes por varias décadas. No fue sino hasta un siglo después que otras potencias europeas, primero la República neerlandesa e Inglaterra, y luego Francia y Dinamarca, fueron capaces de desafiar el monopolio y supremacía naval portugueses en la ruta del Cabo.
Vasco da Gama comandó dos de las Armadas de la India portuguesas, la primera y la cuarta. Esta última fue la más grande y partió a la India cuatro años después de que da Gama regresara de su primera. Al final de su vida, durante un breve período en 1524, fue gobernador de la India portuguesa con el título de virrey. También recibió el título de Conde de Vidigueira en 1519. Sigue siendo una figura prominente en la historia de la exploración, y homenajes a lo largo de todo el mundo han celebrado sus exploraciones y logros. La epopeya nacional portuguesa Os Lusíadas fue escrita en su honor por Luís de Camões.
Vasco de Gama nació en 1460 o en 1469, en Sines, en la costa suroeste de Portugal, probablemente en una casa cercana a la iglesia de Nossa Senhora das Salas. Sines, uno de los pocos puertos marítimos en la costa del Alentejo, era entonces una pequeña aldea de casas habitadas por pescadores.
Vasco de Gama era hijo de Estêvão da Gama, quien en 1460 fue caballero de la casa de Fernando de Portugal, duque de Viseu. Estêvão ascendió en los rangos de la Orden Militar de Santiago de la Espada. Fernando lo nombró alcalde (en portugués: alcaide-mór) de Sines en la década de 1460 y hasta 1478, y le permitió recibir un pequeño ingreso de los impuestos sobre la fabricación de jabón en Estremoz. Estêvão da Gama estaba casado con Isabel Sodré, hija de João Sodré (también conocido como João de Resende). Sodré, que era de ascendencia inglesa, y sus hermanos Vicente y Brás, tenían vínculos con la familia de Diego, duque de Viseu, gobernador de la Orden de Cristo e hijo de Fernando de Portugal, y eran los tres figuras importantes en la Orden de Cristo. Vasco da Gama fue el tercero de los cinco hijos varones de Estêvão e Isabel (en order, Paulo, João Sodré, Vasco, Pedro y Aires) y tuvo una hermana, Teresa, que se casó con Lopo Mendes de Vasconcelos.
Poco se sabe sobre los primeros años de Vasco da Gama. El historiador portugués Teixeira de Aragão ha sugerido que habría estudiado en la ciudad de Évora, en el interior, donde puede haber aprendido matemáticas y navegación. Es evidente que Vasco da Gama conocía bien la astronomía, y es posible (según su cuasicontemporáneo Gaspar Correia y otros) que estudiara con el astrónomo judeoespañol Abraham Zacuto, aunque su biógrafo Sanjay Subrahmanyam considera dudosa esta afirmación.
Alrededor de 1480, da Gama siguió a su padre (en vez de a los Sodrés) y se unió a la Orden Militar de Santiago. El maestro de su orden era el príncipe Juan, que ascendió al trono en 1481 como el rey D. Juan II de Portugal. Juan II fue extremadamente generoso con la Orden y los prospectos de los da Gamas crecieron de acuerdo con esto.
En 1492, el rey Juan II envió a Vasco da Gama al puerto de Setúbal, al sur de Lisboa, y al Algarve a capturar navíos franceses en represalia por los actos de vandalismo realizados en tiempos de paz contra la navegación portuguesa, una tarea que Vasco da Gama llevó a cabo rápida y eficientemente.
Primer viaje: descubrimiento de la ruta marítima a la India (1497-1499)
Desde principios del siglo XV, los portugueses, impulsados por el infante Enrique, venían profundizando en el conocimiento de la costa africana. Desde la década de 1460, el objetivo era conseguir contornear la punta sur del continente africano para así acceder a las riquezas de la India —pimienta negra, canela y otras especias— estableciendo una ruta marítima fiable. La República de Venecia había dominado gran parte de las rutas comerciales entre Europa y Asia, pero desde 1453, con la toma de Constantinopla por los otomanos, el comercio se había limitado y aumentado los costes.
Cuando Vasco da Gama tenía unos diez años, estos planes a largo plazo estaban a punto de ser alcanzados: Bartolomé Díaz había vuelto de doblar el cabo de Buena Esperanza, después de explorar el río do Infante (el Gran Río Fish, en la actual Sudáfrica) y tras haber comprobado que la costa se extendía hacia lo desconocido en dirección noreste. Portugal esperaba usar la ruta iniciada por Díaz para romper el monopolio sobre el comercio del Mediterráneo.
Al mismo tiempo, haciendo uso de las expediciones por tierra durante el reinado Juan II de Portugal, que apoyaba la teoría de que la India era accesible por barco desde el océano Atlántico, Pêro da Covilhã y Afonso de Paiva habían sido enviados a través de Barcelona, Nápoles y Rodas a Alejandría, donde, haciéndose pasar por mercaderes, lograron llegar a Adén. Allí se separaron: Paiva se dirigió a Etiopía y murió de peste, sin realizar ningún informe; Covilhã se dirigió a Ormuz y luego a la India, y después volvió por la costa oriental de África, logrando establecer que la ruta a la India era factible. Tampoco regresó nunca más a Portugal, aunque él sí logró hacer llegar su informe a través de emisarios.
Faltaba solo un navegante que demostrara el vínculo entre los resultados de Díaz y Covilhã para inaugurar una ruta comercial, la Ruta de las Especias, potencialmente lucrativa por el océano Índico. La tarea fue asignada inicialmente por el rey Juan II a Estévão da Gama, el padre de Vasco da Gama. Sin embargo, dado que murió en julio de 1497, el mando de la expedición fue delegado por el nuevo rey Manuel I de Portugal en Vasco da Gama, posiblemente teniendo en cuenta su buen desempeño al proteger los intereses comerciales portugueses de las depredaciones por los franceses a lo largo de la Costa de Oro africana.
D. Manuel I le confió el mando de una pequeña escuadra, con el título de capitão-mor de la flota, y un sábado, el 8 de julio de 1497 zarpó del puerto de Santa Maria de Belém, a orillas del río Tajo (Lisboa), con la intención de bordear la costa africana, doblar el cabo de Buena Esperanza e ir en busca de la India.
Se trataba esencialmente de una expedición de exploración que llevaba cartas del rey D. Manuel I para los reinos que visitasen, padrões para colocar, y que había sido equipada por Bartolomé Díaz con algunos productos que habían probado ser útiles en sus viajes para los trueques con el comercio local. El único testimonio presencial del viaje que sobrevive es un diario de a bordo anónimo, atribuido a Álvaro Velho. (La mayoría de los archivos de la Corona desaparecieron en el gran incendio de Lisboa).