El vallenato (o "música costeña de acordeón") (en wayunaiki: szlager) es un género musical autóctono de la Región Caribe de Colombia, con uno de sus orígenes atribuidos en la provincia de Padilla, antiguo Magdalena Grande, actuales departamentos de Magdalena, Cesar y La Guajira, declarado Patrimonio cultural inmaterial de la humanidad en 2015.
Interpretada usualmente con caja, guacharaca y acordeón, esta música es la que más éxito comercial ha tenido en Colombia desde la década de 1970, y se ha rodeado de una construcción mitológica, con héroes locales, oriundos de Valledupar y la región, y una amplia discusión académica que asocia sus orígenes con tradiciones indígenas y afrodescendientes (los instrumentos rítmicos), campesinas (la versificación con romances, coplas, trovas, décimas, cantos y otras formas de la poesía oral, como cantos de trabajo, rituales, seculares y románticos, y chismes, llevados por músicos ambulantes), y europeas (el instrumento del acordeón).
De manera similar a lo que ocurrió en el caso del porro con los instrumentos metálicos y las bandas de viento, el acordeón fue asimilado como un instrumento tradicional del vallenato, luego de ser traído por pobladores alemanes a Riohacha a finales del siglo XIX, en la década de 1880. Tanto la organización estrófica como la métrica se valen de la tradición española, el componente de los afrocolombianos esclavizados hace presencia con la caja vallenata, una especie de tambor que en gran medida le da el ritmo a la melodía del acordeón, y por último el legado indígena se evidencia con el uso de la guacharaca. Para la década de 1930, aparece el tipo de acordeón que se usa actualmente en la música vallenata. Desde ese momento, comienza un largo momento de conexión paulatina entre la provincia y otras regiones del país, respaldados por gobiernos de la República Liberal, como el de Alfonso López Pumarejo, cuya madre era de Valledupar.
Su popularidad se extiende a toda Colombia, a países colindantes como Ecuador, Panamá, Perú, Venezuela; a otros países hispanoamericanos como Argentina, Bolivia, México,y Paraguay. Se interpreta tradicionalmente con estos tres instrumentos: el acordeón diatónico, la guacharaca y la caja vallenata. Los ritmos o aires musicales del vallenato son el paseo, el merengue, la puya, el son y la tambora. El vallenato además se puede interpretar con guitarra y con instrumentación de la cumbia en cumbiambas y grupos de millo.
En 2006, el vallenato fue nominado como símbolo cultural de Colombia en el concurso organizado por la revista Semana con el apoyo de Caracol TV, el Ministerio de Cultura y Colombia es pasión. El 29 de noviembre de 2013, el vallenato tradicional fue declarado Patrimonio Cultural Inmaterial de la Nación por el Consejo Nacional de Patrimonio del Ministerio de Cultura. El 1 de diciembre de 2015 fue incluido en lista de Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad, en la lista de salvaguardia urgente por la Unesco.
Actualmente, la palabra "Vallenato" hace referencia a los nacidos en el Valle, en el Valledupar, municipio de la parte oriental de la costa atlántica de Colombia. No se sabe con exactitud de dónde proviene la palabra "vallenato", a pesar de las muchas hipótesis que han sido expuestas. Sin embargo, a principios del siglo XX, tenía una connotación despectiva y a los propios habitantes de Valledupar no les gustaba. Hay registros de que se utilizaba desde 1903, particularmente para hablar de los nacidos en sectores populares.Por tal motivo, en 1915 don Miguel Vence, educador de primaria, fundó una Academia de la Lengua de Valledupar, la cual sesionó una sola vez y determinó que el gentilicio de los nacidos en Valledupar fuera "valduparense".
Generalmente se define al vallenato como el género musical de la Costa Caribe colombiana, más precisamente del área de influencia de Valledupar, capital del departamento de Cesar. Se sostiene que el nombre proviene del gentilicio anterior de los nacidos en la ciudad donde tiene mayor arraigo este género. Según algunos, se trata de un neologismo que nació con los nativos viajeros en mulas, que cuando se les preguntaba en otras tierras de dónde eran, en su decir campesino respondían "Soy nato del Valle", que es como decir "Soy del Valle nato".Según otros, la asociación directa entre la música y la región comenzó a darse cuando las élites provincianas empezaron a componer canciones, entre las que se encuentran las de Escalona, Tobías Enrique Pumarejo, Freddy Malina y Gustavo Gutiérrez. Para estos investigadores, la reafirmación de esta historia e identidad vallenata fue en parte desarrollada en respuesta a las élites de Santa Marta.
No obstante que el término "vallenato" puede referirse a los nacidos o a las cosas que se originan en Valledupar (Valle de Upar, El Valle del Cacique Upar, cacique indígena legendario de la región), existen otras versiones de la denominación: según Barrameda Morán, el vocablo "ballenato" pasó a designar a todas las personas que padecieran la contaminación sanguínea producida por el jején, fueran oriundos o no de Valledupar y dice: "La tendencia popular a confundir V con B en su pronunciación, terminó por generar el nuevo vocablo: Vallenato".
De manera similar, otra versión sostiene que en las áreas rurales de los bancos del río Cesar, muchos de los habitantes extremadamente pobres sufrieron de una enfermedad producida por un mosquito que les dejó la piel seca y escamosa, con parches descoloridos. La gente asoció la enfermedad con las ballenas recién nacidas (ballenatos), también llamadas "pintaos", que tienen un color manchado de blanco y rosado, parecido a la enfermedad dérmica llamada carate o jovero, por lo cual se identificaba a quienes la padecían como caratejos o ballenatos. De tal forma que "vallenatos" llegó a ser un nombre para menospreciar a la gente pobre del río.
El vallenato tiene un larga historia, registrada con mayor avidez desde finales del siglo XIX, cuando llegó el acordeón desde Alemania, a través de los puertos de la Costa Caribe Colombiana. Sin embargo, se tienen algunos registros de encuentros de cantantes que, desde los siglos XVII y XVIII, a veces sin acompañamiento instrumental, a veces con guitarra, cantaban cantos de velorio, de trabajo, y poesía oral en general.
Según Celso Guerra, muchas polémicas se ha generado en la región Caribe en torno al vocablo ‘vallenato’, término o expresión que designa a los nacidos en Valledupar y a los nativos de la región que está enmarcada dentro de este vasto valle, situado entre dos magníficas formaciones montañosas, la Sierra Nevada y la Serranía del Perijá, macizos que cobijan a las localidades del departamento del Magdalena, sur de La Guajira, lo mismo que del norte y centro del Cesar, hasta el municipio de Tamalameque.
Como vallenato también se conoce el género musical nacido de las entrañas de estas tierras, el nombre del género musical es el responsable de la polvareda que han levantado los que están en desacuerdo que esta música se denomine vallenato, y por ello las controversias desatadas, todo debido a que estas regiones y otras comarcas más allá del marco de las dos serranías, como la sabanera, en toda su extensión, solicitan paternidad sobre el género.
Esgrimen como argumento que la música vallenata debería llamarse ‘música de acordeón’, olvidando que con ese ese instrumento se interpretan en todo el mundo más de 120 ritmos musicales, todos, eso sí, con nombres definidos, merengue dominicano, rancheras, vals, polkas, mazurcas, tangos, chamamé, cumbias, porros, guabinas, bambucos, joropo, tamborito, además folclor ruso, ucraniano, serbio, estonio, portugués, alemán, austriaco…
Ante estos desacuerdos algunos especialistas, académicos, historiadores, folcloristas y coleccionistas musicales se han dado a la tarea de desenmarañar el origen del vocablo vallenato. Jaime Maestre, académico universitario e historiador, dentro de sus investigaciones encontró que esta palabra nació en España hace 500 años y se aplicaba despectivamente a los nacidos en Madrid, la capital de ese país. Todo debido a la leyenda del río Manzanares de Madrid: cuando los pescadores de esa localidad se conmocionaron al saber que por allí merodeaba una ballena, ellos se armaron con picas y espadas para sacrificarla. Cuando estuvieron en el lugar, se percataron de que no era tal ballena, si no un tonel de vino. Esto causó la burla de los demás y por ello fueron llamados por toda la comunidad como vallenatos.