Vélez-Málaga es un municipio y una ciudad de la provincia de Málaga, Andalucía, España. Es una de las ciudades más importantes de la comarca de La Axarquía, sede de la Mancomunidad de Municipios de la Costa del Sol-Axarquía, es, además, cabeza del partido judicial de Vélez-Málaga Está situada a 37 km del centro de Málaga. Obtuvo el título de ciudad en el año 1487, otorgado por los Reyes Católicos.
Con una población de 86 048 habitantes (INE 2025), Vélez-Málaga es el cuarto municipio más poblado de la provincia, por detrás de la propia ciudad de Málaga, de Marbella y de Mijas
Más de la mitad de la población se concentra en el núcleo urbano de la ciudad, mientras que el resto se encuentra disperso en núcleos urbanos más pequeños, urbanizaciones costeras y cortijos en el interior. Su término municipal abarca una superficie de 158 km², que se extiende por la vega del río Vélez y las montañas circundantes, abriéndose hacia el Mediterráneo por el sur.
El turismo constituye la principal fuente de ingresos del municipio; seguido por la agricultura, que destaca por la producción de cultivos subtropicales como el mango, la chirimoya, el níspero y, sobre todo, el aguacate; del que es el mayor productor de España. A 7 km del municipio se encuentra el puerto de Caleta de Vélez, con actividad pesquera y deportiva.
El centro histórico de Vélez-Málaga ha sido declarado conjunto histórico-artístico. La ciudad conserva un significativo patrimonio arquitectónico mudéjar y barroco, con palacios, iglesias y conventos entre calles pintorescas.
Los yacimientos arqueológicos de Vélez-Málaga prueban la existencia de asentamientos fenicios y romanos en el actual término municipal, aunque el principal núcleo urbano fue fundado hacia el siglo X d. C. durante el periodo andalusí, que lo llamaron Ballix Malaca (Valle de Málaga).
El topónimo Vélez, según el padre Tapia, quien se apoya en hallazgos arqueológicos, tiene un origen íbero. Esta postura carece de justificación lingüística; y una hipótesis más respaldada, conecta el topónimo con el antroponímico beles y este con el protovascuence beltz, que significa negro. Por su parte, Ferrán Torra sostiene que proviene del término latín vallis, traducción de valle.
El municipio de Vélez-Málaga se compone de dos territorios separados entre sí por el término municipal de Algarrobo. El territorio mayor, donde se encuentra el núcleo urbano central, ocupa la vega del río Vélez, extenso valle bordeado hacia el oeste por los Montes de Málaga y hacia el este por las estribaciones de las sierras de Tejeda y Almijara.
Esta zona limita al norte con el municipio de La Viñuela; al este, con Arenas y Algarrobo; al oeste con Rincón de la Victoria, Macharaviaya, Benamocarra e Iznate; y al noroeste con Almáchar y Benamargosa.
El segundo territorio, situado más al este y considerablemente más pequeño, se conoce como el enclave de Lagos. Esta zona limita al norte con Sayalonga, al este con Torrox, al oeste con Algarrobo y al sur con el mar Mediterráneo. El motivo de la separación de ambos territorios es que desde 1501 Vélez-Málaga tenía jurisdicción sobre 27 villas de La Axarquía, abarcando en la zona litoral desde Benajarafe hasta Maro.
Muchas de estas localidades se fueron constituyendo en municipios. Así, en el área oriental de la costa se segregaron Algarrobo, Torrox y Nerja. Sin embargo, Lagos no alcanzaba el censo de 1000 habitantes requerido, por lo que continuó formando parte del término municipal de Vélez-Málaga.
Gran parte del municipio está ocupado por huertas de árboles frutales (aguacates, mangos) y algunos cultivos de caña de azúcar que se mantienen desde lo que fue el gran sector económico del municipio a finales del siglo XIX y principios del XX. Han tomado gran importancia los cultivos a gran escala de árboles subtropicales, entre los que destacan el aguacate, mango, chirimoya y otras variedades que lentamente se van introduciendo. Estos campos y huertas se alternan con un creciente número de invernaderos.
El mar, la orografía y la situación geográfica de la cuenca del río Vélez-Málaga determinan el microclima del municipio, caracterizado por la suavidad de sus temperaturas, con una media de 18 °C y unas 2935 horas de sol al año. El régimen de precipitaciones, con una media anual de 470 l/m², es el típico del clima mediterráneo, en el que se diferencian una estación seca y otra en la que se concentran las lluvias.
Los vientos predominantes durante las estaciones de otoño e invierno son los de levante, generalmente frescos y húmedos. También húmedos, pero más templados, son los vientos de procedencia atlántica o de poniente. Los vientos cálidos son los de procedencia africana o peninsular, conocidos estos últimos como terral, que son secos y cálidos y provocan un aumento de las temperaturas máximas durante el verano. También se distingue un terral de invierno, igualmente seco, pero frío.
El término municipal de Vélez-Málaga ha sufrido una intensa deforestación a lo largo de la historia en favor de la agricultura, por lo que la vegetación original es casi inexistente. La mayor parte de las dispersas zonas naturales están formadas por matorrales degradados, producto del abandono de algunos campos de cultivo. El bosque de galería, constituido por álamos y sauces principalmente, permanece solo en pequeñas zonas en los márgenes del río Vélez.
La fauna relevante se concentra en tres enclaves: el Peñón de Almayate, la desembocadura del río Vélez y los bancos de arena marinos, donde están representadas aves rapaces como el cernícalo vulgar, los limícolas y laridae, y los invertebrados marinos. En total existen unas 121 especies de anfibios, reptiles, aves y mamíferos. Destaca la comunidad de camaleones, especie en peligro de extinción, que encuentra en Vélez-Málaga su principal núcleo de expansión del Mediterráneo. En el medio submarino destaca la Playa de Valle Niza, con poblaciones de fanerógamas marinas y presencia de comunidades de zosteretum marinae y cymodoceion nodeosae.
El término municipal de Vélez-Málaga abarca 25 km de costa, en los que se distinguen un total de nueve playas de distinta naturaleza. La playa de Chilches, es la más occidental del municipio. Se encuentra en el núcleo de población homónimo. Es una playa de arena oscura, oleaje moderado y carácter semiurbano. Continuando en dirección este, se encuentra la playa de Benajarafe, de características similares a la anterior, y a continuación, la playa de Valle Niza, playa aislada y poco frecuentada.
Siguiendo siempre hacia el este, se encuentran las playas de Bajamar y Almayate. Son estas también playas aisladas y con un nivel bajo de ocupación, a las que suelen acudir nudistas. Ya en la zona urbanizada, se encuentra la playa de Torre del Mar, extensa playa de ambiente familiar y muy visitada, dada su cercanía al núcleo urbano, donde se concentra buena parte de la oferta de alojamiento del municipio, y que durante 2010, disfrutó de la Q de Calidad Turística. A esta le siguen las playas de las Arenas y de Caleta de Vélez, separadas por el puerto de Caleta de Vélez. Ambas son accesibles desde el paseo marítimo y bastante concurridas. Finalmente, en el litoral del enclave de Lagos, se encuentra la playa de Lagos o del Pijil, que en realidad es una estrecha franja de grava con pocos servicios playeros.