Uzbekistán, oficialmente República de Uzbekistán (en uzbeko: O‘zbekiston Respublikasi, en karakalpako: Ózbekstan Respublikası), es un país sin litoral situado en Asia Central. Limita al noroeste y al norte con Kazajistán, al sur con Afganistán, al noreste con Kirguistán, al sureste con Tayikistán y al suroeste con Turkmenistán. Junto con Liechtenstein, es uno de los dos únicos países doblemente aislados del mar,es decir, que desde Uzbekistán se han de atravesar dos fronteras como mínimo para llegar al mar, salvo que se consideren como mares —y no como lagos— el Caspio y el casi desaparecido mar de Aral. Es, por lo tanto, uno de los países más interiores y distantes del mar en el mundo. El país tiene una población superior a los 38.2 millones de personas, lo que lo convierte en el más poblado de Asia Central. Uzbekistán es miembro de la Organización de Estados Túrquicos. La lengua oficial del país es el uzbeko, hablado por el pueblo uzbeko que constituye cerca del 85% de su población. El ruso y el tayiko son lenguas minoritarias importantes, fungiendo (cada vez menos) el ruso como una lengua franca. El tayiko es hablado principalmente por tayikos que habitan las partes meridionales del país como Samarcanda o Bujará.
Los primeros habitantes de la región de los que hay registro fueron nómadas iranios orientales, conocidos como escitas, quienes fundaron reinos en Corasmia, Sogdiana y Bactriana entre los siglos VIII y VI a. C. El área fue incorporada al Imperio aqueménida y, tras un periodo de gobierno grecobactriano, se hizo parte del Imperio sasánida hasta la conquista musulmana de Persia en el siglo VII. Las conquistas musulmanas tempranas y el subsecuente Imperio samánida resultaron en la expansión del islam entre los pueblos locales. Durante este período, las ciudades empezaron a enriquecerse gracias a la Ruta de la Seda, y la región se convirtió en un centro de la edad de oro islámica. El Imperio jorezmita local fue destruido en la invasión mongola en el siglo XIII, llevando a la subyugación por parte de los mongoles. Tamerlán fundó en el siglo XIV el Imperio timúrida. La capital timúrida de Samarcanda se convirtió en un centro de ciencia bajo el gobierno de Ulugh Beg, dando comienzo al llamado renacimiento timúrida. En el siglo XVI, los territorios de la dinastía timúrida fueron conquistados por shaybánidas kipchak, nómadas uzbekos, que hablaban un dialecto del turco oriental. La mayor parte de la población uzbeka sigue hablando el uzbeko, idioma de la familia de las lenguas túrquicas.
Como la mayor parte de Asia Central, Uzbekistán fue gradualmente incorporada al Imperio ruso en el siglo XIX, convirtiéndose Taskent en el centro político del Turquestán ruso. En 1924, en el seno de la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas, la demarcación nacional creó la República Socialista Soviética de Uzbekistán como una de las repúblicas de la Unión Soviética. Durante la era soviética, Uzbekistán se convirtió en uno de los principales productores de productos agrícolas como el algodón o los melones, al tiempo que hacía importantes avances en ciencia y tecnología. Accedió finalmente a su independencia en diciembre de 1991, después de la desmembración de la URSS.
Uzbekistán es un Estado secular, con un gobierno semipresidencial. Está constituido por doce regiones (valiatos), la ciudad de Taskent y la república autónoma de Karakalpakistán. Si bien ONGs han definido a Uzbekistán como «un Estado autoritario con derechos civiles limitados», reformas importantes han sido implementadas durante el gobierno del segundo presidente de la nación, Shavkat Mirziyoyev, tras la muerte de su predecesor, Islom Karimov. A raíz de estas reformas, las relaciones con las naciones vecinas de Kirguistán, Tayikistán y Afganistán han mejorado drásticamente. El país también mantiene lazos estrechos con otros países asiáticos como China, Turquía, Rusia e India. En años recientes, los lazos de Uzbekistán con la Unión Europea también han crecido rápidamente.
La economía de Uzbekistán está pasando por una transición gradual a una economía de mercado, basándose sus políticas de comercio exterior en la sustitución de importaciones. En septiembre de 2017, la moneda del país se volvió plenamente convertible a tasas de mercado. Uzbekistán es un gran productor de diversas materias primas, como algodón, oro, uranio y particularmente gas natural, siendo el mayor generador de electricidad de Asia Central.
El idioma nacional, uzbeko, está estrechamente relacionado con las otras lenguas túrquicas, con las que comparte fuertes lazos culturales e históricos. Uzbekistán es uno de los miembros activos del Consejo Túrquico y la comunidad TÜRKSOY. Es también miembro de la Organización de Cooperación de Shanghái, la Comunidad de Estados Independientes, la Organización de Cooperación Islámica y del movimiento de Países No Alineados. Es además miembro observador de la Unión Económica Euroasiática.
Antes de la llegada gradual de invasores turcos, el área estuvo poblada por escitas y gentes de habla persa y de estirpe iraní, que aún representan una minoría grande en Uzbekistán y son llamados tayikos. Durante la Edad Media, el actual Uzbekistán formó parte del poderoso Imperio Corasmio. Desde la Edad Moderna, los emiratos en que se dividía el país (Bujará, Samarcanda y otros) fueron Estados tapón entre las aspiraciones persas y chinas, y posteriormente rusas.
En el siglo XIX, el Imperio ruso comenzó a expandirse y a repartirse el Asia Central. El período del Gran Juego es generalmente considerado como continuo aproximadamente desde 1813 hasta la convención Anglo-Rusa de 1907. Seguida de la revolución bolchevique de 1917, siguió una segunda fase menos intensiva. A comienzos del siglo XIX, había unos 3200 kilómetros que separaban a la India británica y las regiones remotas de la Rusia zarista. Gran parte de la tierra no aparecía en los mapas.
A principios del siglo XX, Asia Central estaba firmemente en manos de Rusia, y a pesar de alguna resistencia a los bolcheviques, Uzbekistán y el resto de Asia Central se integraron en la Unión Soviética.
El 1 de septiembre de 1991, Uzbekistán declaró la independencia sin gran entusiasmo. Mientras las repúblicas bálticas llevaban la lucha por la independencia, los Estados del Asia Central la temían. «Las fuerzas centrífugas que rompieron la Unión fueron las más débiles en Asia Central. Después del intento de golpe de Estado de agosto de 1991, todos los presidentes de Asia Central creyeron que la Unión podría ser preservada de alguna manera», escribió Michael McFaul en Russia's Unfinished Revolution.[cita requerida]
Constitucionalmente, el gobierno de Uzbekistán establece la separación de poderes, la libertad de expresión y la democracia representativa. En realidad, el ejecutivo ejerce casi todo el poder [cita requerida]. El poder judicial no destaca por su independencia y el parlamento (Oliy Majlis), que se reúne solamente unos cuantos días al año, tiene poco poder para legislar.[cita requerida]
El presidente escoge y reemplaza a los gobernadores provinciales. Islom Karimov, ex primer secretario del Comité Central del Partido Comunista de la República Socialista Soviética de Uzbekistán, fue elegido en diciembre de 1991 para un mandato presidencial de cinco años, con el 88 % de los votos. En un referéndum de diciembre de 1995, su mandato se extendió hasta 2000. El presidente Karimov fue reelegido en enero de 2000 con el 91.9 % de los votos. En un referéndum de enero de 2002, el término de la presidencia se amplió de cinco a siete años. El presidente Karimov fue reelegido en diciembre de 2007 con el 88.1 % de los votos.
La Organización para la Seguridad y la Cooperación en Europa (OSCE) no desplegó ninguna misión de observación electoral en las elecciones parlamentarias de diciembre de 2009, debido a la preocupación de que las elecciones no ofrecían una posibilidad real de elegir entre alternativas políticas. Se envió una misión de evaluación electoral más pequeña, que tomó nota de algunas mejoras en la forma en que las elecciones se llevaron a cabo.