Tzvetan Todorov (en búlgaro: Цветан Тодоров; Sofía, 1 de marzo de 1939 - París, 7 de febrero de 2017) fue un lingüista, filósofo, historiador, crítico y teórico literario búlgaro nacionalizado francés.
Fue hijo de bibliotecarios de Sofía, y se educó en la Bulgaria comunista. Después de cursar estudios en la Universidad de Sofía, en 1963 se trasladó a París, donde realizó una tesis de doctorado sobre la obra Las amistades peligrosas, de Choderlos de Laclos, en la cual se aplica al análisis literario una orientación lingüística y estructuralista próxima a la defendida por Roland Barthes. Iba a permanecer allí por un año, pero se quedó definitivamente en Francia, apoyado luego por Roland Barthes.
Todorov fue profesor y director del Centro de Investigaciones sobre las Artes y el Lenguaje, en el Centro Nacional para la Investigación Científica (CNRS), en París. También dio clases en Yale, Harvard y Berkeley.
Todorov ha recibido diversos galardones a lo largo de su carrera como el Premio Europeo de Ensayo Charles Veillon en 1998, el Premio Charles Lévêque de la Academia de Ciencias Morales y Políticas de Francia, la primera edición del Premio Maugean de la Academia Francesa. En 2008 le fue concedido el Premio Príncipe de Asturias de Ciencias Sociales por representar «el espíritu de la unidad de Europa, del Este y del Oeste, y el compromiso con los ideales de libertad, igualdad, integración y justicia». Sus obras han sido traducidas a más de veinticinco lenguas.
Falleció el 7 de febrero de 2017 en París, Francia, víctima de complicaciones derivadas de una enfermedad neurodegenerativa.
Tras un primer trabajo de crítica literaria dedicado a la poética de los formalistas rusos, Todorov comenzó como representante del estructuralismo y ha ido evolucionando hacia el análisis cultural y la historia de las ideas, haciendo converger el estudio estructural de herencia formalista con la hermenéutica y la Estética de la recepción.
En la década de los 70 empieza con sus estudios de la filosofía del lenguaje, publicando en 1977 Teoría de los símbolos y en 1978 Simbolismo e interpretación.
Después abandona esa temática de pensamiento y torna hacia una reflexión propia de las ciencias sociales, en concreto, la historia de las ideas. Se centra en estudiar la Ilustración y dedica textos a Rousseau, Voltaire y Diderot.
Con la publicación en 1982 de La conquista de América se centra en el ser humano y su relación con la historia.
El estructuralismo y la narratología
Todorov, junto con Roland Barthes, Claude Bremont y A.J Greimas desarrolló un enfoque estructural subyacente a la literatura dentro de la narratología estructuralista. Su objetivo principal es identificar los códigos generales que estructuran el lenguaje literario en su conjunto. En el enfoque abstracto se encuentra la obra individual y la estructura superficial del enfoque discursivo de la narrativa. La obra la Poética se nutre de ambos enfoques.
Cuando Todorov definió el término «narratología» en la Gramática del Decamerón, lo definió como «la ciencia de las narrativas». Basándose en la distinción que los formalistas rusos hacen entre tabula y siuzhet, propone trabajar en dos niveles principales de descripción la «historia» y el «discurso». La historia (el argumento) comprende una lógica de acciones y una sintaxis de personajes mientras que el discurso (el modo en el que el narrador cuenta la historia al lector) comprende los tiempos verbales, los aspectos y los modos narrativos. Todorov afirma “En el nivel más general, la obra literaria tiene dos aspectos: es al mismo tiempo una historia [ histoire ] y un discurso [ discurso]. Es historia, en el sentido de que evoca cierta realidad […]. Pero la obra es al mismo tiempo discurso […]. En este nivel, no son los acontecimientos relatados los que cuentan, sino la manera en que el narrador nos los da a conocer”
En su aplicación de la dicotomía formalista de ‘tabula’ y ‘sjuzhet’, Todorov diferencia entre ‘narrativa como historia’ ( récit comme histoire ) y una ‘narrativa como discurso’ ( récit comme discours ), examinando el tiempo en relación con este último. Según Todorov, el tiempo de la historia y el tiempo del discurso son cualitativamente diferentes: mientras que este último es, hasta cierto punto, un tiempo lineal, el tiempo de la historia es “multidimensional”, ya que varios eventos pueden tener un lugar simultáneamente. Siguiendo a los formalistas rusos, Todorov identifica esta multidimensionalidad en la “deformación temporal” (déformation temporelle ) como un medio artístico general. El estudio de Todorov produce un enfoque analítico, alejándose así de las tendencias “destemporalizadoras” de Bremond,Greimas y Barthes.
Publicó la Introducción a la Literatura Fantástica en la cual distingue entre el género fantástico y el género maravilloso, basándose en la idea propuesta por el filósofo ruso Vladimir Soloviov. Para Todorov, la explicación de los hechos que suceden puede tener una explicación realista y, a su vez, una fantástica. Si la explicación realista a los hechos no es verosímil, no podría explicar todos los acontecimientos, estaríamos ante un texto maravilloso. Todorov afirma «lo fantástico no dura más que el tiempo de vacilación: vacilación común al lector y al personaje, que deben decidir si lo que perciben proviene o no de la “realidad", tal como existe para la opinión corriente».
Lo fantástico más que un género autónomo, parece situarse en el límite de dos géneros: lo maravilloso y lo extraño. Lo fantástico puro está representado en el punto medio que separa lo fantástico-extraño de lo fantástico-maravilloso; este punto medio corresponde a la naturaleza de lo fantástico, frontera entre dos territorios vecinos.
En lo fantástico-extraño los acontecimientos que a lo largo del relato parecen sobrenaturales, al final reciben una explicación racional. La naturaleza inusual de esos acontecimientos es lo que permitió que durante largo tiempo el personaje y el lector creyesen en la intervención de lo sobrenatural. La crítica describió (y a menudo condenó) esta variedad con el nombre de “sobrenatural explicado". Un ejemplo de lo fantástico-extraño es Manuscrito encontrado en Zaragoza, todos los milagros están racionalmente explicados al final del relato.
En cambio, lo fantástico-maravilloso, se refiere a los relatos que se presentan como fantásticos y que terminan con la aceptación de lo sobrenatural. Estos relatos son los que más se acercan a lo fantástico puro, pues éste, por el hecho mismo de quedar inexplicado, no racionalizado, no sugiere, la existencia de lo sobrenatural. El límite entre ambos será incierto, sin embargo, la presencia o ausencia de ciertos detalles permitirá siempre tomar una decisión. Un ejemplo es La muerta enamorada de Théophile Gautier. El protagonista Romualdo un monje que presencia la muerte de Clarimunda, la mujer de la cual se enamora. A partir de ese día, la mujer empieza a aparecer en sus sueños, esos sueños tienen una propiedad extraña: en lugar de formarse a partir de impresiones de la jornada, constituyen un relato continuo. En sus sueños, Romualdo ya no lleva la existencia austera de un monje, sino que vive en Venecia, en medio de la fastuosidad de fiestas ininterrumpidas. Y al mismo tiempo, advierte que Clarimunda se mantiene viva gracias a su sangre, de la que alimenta durante la noche.
Hasta ese momento, todos los acontecimientos pueden tener una explicación racional proporcionada, en gran parte, por el sueño y en parte también por las ilusiones de los sentidos. Por último,hay una serie de acontecimientos que pueden ser considerados como simplemente extraños y debidos a la casualidad, pero Romualdo está dispuesto a ver en ellos la intervención del diablo. Puede ser el diablo, pero también puede ser la simple casualidad. Hasta aquí el relato pertenece en lo fantástico puro, pero se produce un acontecimiento que lo cambia: Romualdo y otro abad llamado Serapión desentierran el ataúd de Clarimunda y ven que Clarimunda aparece tan fresca como el día de su muerte y una gota de sangre sobre sus labios. Toda esta escena, no puede ser explicada por las leyes de la naturaleza tal como son reconocidas; estando en el terreno de lo fantástico-maravilloso.