Tal Día como Hoy

Transilvania

Región histórica del noroeste de Rumania

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Transilvania (en rumano: Transilvania o Ardeal, en húngaro: Erdély) es una región histórica del centro de Rumania. Está rodeada por los montes Cárpatos. La capital tradicional de la región, Cluj Napoca, se encuentra en la meseta de Alba Iulia, mientras que Braşov y Sibiu, dos de sus principales ciudades, están al pie de los Cárpatos. Fue el lugar de asentamiento de los alemanes que serían conocidos como los sajones de Transilvania. El escudo de armas se debe al origen alemán de la región (Siebenbürgen), o siete ciudades. El término a veces abarca no solo Transilvania propiamente dicha, sino también parte de las regiones históricas de Crișana, Maramureș y Banato. Las nuevas fronteras fueron establecidas por el tratado de Trianón en 1920 entre los respectivos estados

El primer documento existente donde se utiliza una denominación para esta región dataría de 1075 y sería denominada ultra silvam, o 'más allá del bosque'. Durante los siglos XIII y XIV sería conocida también en alemán como Überwald (über Walt), teniendo literalmente el mismo significado anteriormente mencionado. En otros idiomas, como en el húngaro, el término erdő (bosque) derivaría posteriormente en su nombre propio Erdély.​

La región fue parte de la provincia romana de Dacia, después de la victoria del emperador Trajano frente al rey dacio Decébalo, en 106 d. C., cuando empezó un proceso de romanización hasta la retirada administrativa de Aureliano, en 271 d. C. Posteriormente sufrió invasiones de pueblos como los hunos, gépidos o ávaros.

En el año 895, tribus húngaras (magiares) entraron en la llanura de Panonia. Después de la cristianización de su jefe San Esteban I de Hungría y el comienzo del Reino de Hungría, en 1003 los húngaros consiguieron su primera victoria importante frente a un Señor de Transilvania, Gyula, quien era padre de Sarolta, la madre de San Esteban. A partir de ese momento se creó el obispado de Transilvania, que incluiría a los otros diez del resto del reino de Hungría. La incorporación de todo el territorio de Transilvania al reino de Hungría concluyó en el siglo XIII.​ Como los húngaros eran principalmente una élite militar, decidieron traer colonos alemanes de Sajonia, entre los siglos XII y XIII, para poblar el territorio.

Los rumanos de Transilvania se organizaron en Estados (llamados Universitas Valahorum) por lo menos desde el siglo XII. Estaban gobernados por un Voivoda y por nobles locales llamados cneaz, y la justicia se basaba en la Jus Valachicum (Ley Rumana).​ Pero los rumanos perdieron gradualmente esos Estados y su nobleza se fue disolviendo entre la local, adoptando el idioma y cultura húngaros. Los que quisieron mantener su identidad tuvieron que renunciar a su condición de nobles, o marcharse allende los Cárpatos con sus vasallos. Este fue el caso de la familia de Basarab I, primer Señor del principado rumano de Valaquia, y de Bogdan I (originario de Maramureş), primero del principado rumano independiente de Moldavia, después de derrotar al Reino de Hungría. Sin embargo, durante el siglo XIV, muchas de las principales familias nobles del Reino de Hungría, originarias de las regiones de Croacia, Eslovaquia, Eslavonia y Valaquia, se disputaron los altos cargos. Tras la muerte del rey Ladislao V de Hungría, el consejo real húngaro eligió rey a un joven conocido como Matías Corvino, hijo de Juan Hunyadi, un conde de origen valaco que había sido regente húngaro durante la minoría de edad de Ladislao V.

Tras la derrota húngara ante los turcos otomanos en la batalla de Mohács, en 1526, el Reino de Hungría se dividiría en tres partes: una bajo el control austríaco, otra bajo el control turco y la tercera parte fue la región de Transilvania, que se convirtió en un Estado independiente conocido como el Principado de Transilvania, el cual pagaba tributos al Imperio otomano.

A lo largo del surgimiento del protestantismo, Transilvania desempeñó un papel de gran importancia, donde religiosos como Ferenc Dávid fundaron movimientos cristianos como el unitarismo transilvano. Tras los consejos de Ferenc Dávid, el rey y príncipe Juan Segismundo Szapolyai de Transilvania dictó el primer Edicto de Tolerancia religiosa en la historia moderna de Europa, en 1568, para establecer una relación de equilibrio ante la influencia turca y el creciente florecimiento de las confesiones protestantes, permitiendo la libre práctica religiosa en su país y reconociendo el catolicismo, luteranismo, calvinismo y unitarismo. En este edicto, no obstante, la religión ortodoxa, profesada por las clases más humildes (en general de origen rumano), no fue incluida.​ A pesar de esta discriminación de los rumanos ortodoxos, la idea protestante de que todo cristiano pudiera leer la biblia en el propio idioma hizo que en la ciudad de Braşov, que tenía un alcalde alemán protestante (Hans Benkner), el diácono rumano Coresi obtuviera permiso para publicar (el 12 de marzo de 1559) los primeros libros en idioma rumano. Aunque publicó también obras de orientación católica y protestante, parte de los libros son de clara tendencia ortodoxa, y por lo tanto contribuyeron a mantener esta fe entre los rumanos de Transilvania.​

Tras la muerte de Szapolyai en 1571, la Gran Asamblea transilvana escogió como príncipe al conde Esteban Báthory de confesión católica, y en 1576 fue elegido rey de Polonia. Durante el reinado de Esteban Báthory, Transilvania recibió gran influencia católica y, si bien entre los siguientes monarcas muchos serían protestantes, la influencia del papa y el emperador germánico se mantendrá durante varios años. A la muerte de Esteban Báthory, lo heredó su sobrino Segismundo Báthory, pero las luchas por el poder desencadenaron la guerra de los Quince Años (1591-1606), durante la cual los ejércitos cristianos y los islámicos otomanos se enfrentaron a menudo. El emperador germánico Rodolfo II de Habsburgo intentó mantener su supremacía en varias ocasiones sobre el Principado de Transilvania, oponiéndose a protestantes y turcos por igual, pero al final no tuvo éxito. Sus ejércitos mercenarios serían expulsados, y Esteban Bocskai asumiría el título de príncipe de Transilvania. Bocskai dirigió entonces la llamada guerra de Independencia de Esteban Bocskai (1604-1606) contra los Habsburgo, la cual terminaría con la firma de un tratado de paz en otoño de 1606. Durante el gobierno del príncipe Gabriel Bethlen (1613–1629), Transilvania se convirtió en un centro cultural de Centroeuropa. Bethlen, como príncipe protestante, participó en la guerra de los Treinta Años.

Austria, que había reivindicado anteriormente Transilvania, obtuvo la posesión del Principado por el Tratado de Karlowitz de 1699, que puso fin a la guerra con Turquía, y también consiguió anexionarse los últimos restos del territorio de lo que había sido Hungría antes de su derrota frente a los otomanos, incluyendo el Principado de Transilvania, que permaneció bajo un regente de los Habsburgo.

En 1704 Francisco II Rákóczi fue elegido Príncipe de Transilvania y reinó hasta la derrota de la guerra de independencia húngara, en 1711.

La historia de la mayoría rumana de Transilvania en el siglo XVIII se centra en la religión, único aspecto de la vida pública donde se les permite cierta expresión propia.​

Las reformas de José II ilusionan a los rumanos: el emperador declara la igualdad entre los ciudadanos en las poblaciones bajo control directo de la corona (Königsboden) en 1781.​ En 1790, sin embargo, con el fracaso de la política de reformas del monarca, regresa el sistema feudal.​

En la segunda parte del siglo, las cuestiones sociales pasan a un primer plano ante las eclesiásticas.​ El territorio se halla bajo un sistema feudal de extremo rigor, del que los rumanos son las principales víctimas, aunque no las únicas.​

En 1765 la región se convirtió en un principado gobernado por la Casa de Habsburgo (desde 1806 el Imperio austríaco), pero también con una importante nobleza húngara.

En el siglo XVIII, un grupo de intelectuales rumanos de Transilvania fundaron la Şcoala Ardeleană (Escuela Transilvana), que pidió representación política para los rumanos en la Dieta de Cluj según su número, y a través del documento Supplex Libellus Valachorum de 1791 (basado en la Declaración de los Derechos del Hombre y del Ciudadano) pidió igualdad en derechos para los rumanos con las demás naciones de Transilvania (nobles, sajones y Székely).​​ El documento fue enviado al emperador austriaco Leopoldo II y defendido por los dos obispos rumanos, el ortodoxo y el uniata.​ El emperador lo envió a la Dieta, que lo rechazó.​

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