Toyotomi Hideyoshi (豊臣秀吉, Toyotomi Hideyoshi? 2 de febrero de 1537-18 de septiembre de 1598) fue un daimio del período Sengoku que unificó Japón. Es conocido por sus invasiones de Corea y por haber dejado un abundante legado cultural, incluyendo la restricción de que solo miembros de la clase samurái pudiesen portar armas. De origen humilde, Hideyoshi se convirtió en uno de los hombres más importantes de la época, y sus reformas políticas pacificaron efectivamente el país y sentaron las bases del shogunato Tokugawa.
Poco se conoce con certeza sobre la vida de Hideyoshi antes de 1570, cuando su nombre empieza a aparecer en documentos y cartas hasta ahora preservadas. Su autobiografía empieza en 1577 pero en ella Hideyoshi habla muy poco sobre su pasado. La tradición dice que nació en Nakamura-ku, Nagoya, en la provincia de Owari, hogar del clan Oda. No tenía un linaje samurái evidente; su padre, llamado Yaemon, había servido como ashigaru en los ejércitos de Oda Nobuhide, padre de Oda Nobunaga, hasta que fue herido en batalla y tuvo que regresar a las labores de agricultura. Debido a circunstancias de nacimiento Hideyoshi no tuvo apellido. El nombre que se le dio en su infancia era Hiyoshimaru (‘Regalo del Sol’) aunque existen variaciones sobre el mismo.
Muchas leyendas relatan que Hideyoshi fue enviado a estudiar a un templo cuando era muchacho, pero que renunció al modo de vida del templo y huyó en busca de aventuras. Bajo el nombre 'Kinoshita Tokichiro', se unió al clan Imagawa como sirviente del gobernador local Matsushita Kahei. De ahí viajó hasta las tierras de Imagawa Yoshimoto, daimio de la provincia de Suruga, y sirvió ahí durante un tiempo, hasta que se fugó con una suma de dinero que le había encargado el samurái Matsushita Yukitsuna.
Cerca de 1557 regresó a Owari y se unió al clan Oda como un humilde sirviente. Se convirtió en uno de los portadores de sandalias de Nobunaga, y estuvo presente en la batalla de Okehazama de 1560, en la cual Nobunaga derrotó a Imagawa Yoshimoto y se convirtió en uno de los señores de la guerra más poderosos del período Sengoku. Tiempo después se le encargaron tareas más importantes. En 1561, Hideyoshi se casó con una aristócrata llamada Nene; para ese entonces su madre había contraído segundas nupcias con un tal Chikuami, con quien tuvo a Hashiba Hidenaga, su medio hermano. Hideyoshi fue muy exitoso como diplomático. En 1564 consiguió, en buena medida por medio de sobornos, que un grupo de samurái se separaran del clan Saitō, de la provincia de Mino; entre esos samurái se hallaba el gran estratega Takenaka Hanbei. La fácil victoria de Oda Nobunaga sobre los Saitō en 1567 se debió en gran parte a sus estratagemas.
A pesar de sus orígenes humildes, Hideyoshi se convirtió en uno de los generales más distinguidos de Oda Nobunaga, y eventualmente tomó el nombre 'Hashiba Hideyoshi' (羽柴 秀吉). Ese nombre se derivaba de dos caracteres, cada uno tomado de los nombres de dos de los generales más importantes de Nobunaga, Niwa Nagahide (丹羽 長秀) y Shibata Katsuie (柴田 勝家). Asimismo, Hideyoshi era un personaje muy pintoresco, en especial como general y después como mandatario. Bajo de estatura y delgado, sus rasgos peculiares lo hacían parecido a un mono, razón por la cual Nobunaga, conocido por ser grosero, lo llamaba Saru (mono) y la «rata calva». Sobre él se decía que disfrutaba bastante del licor y de las mujeres, y que cuando era joven hacía amigos con facilidad. Tenía un sentido innato para la manipulación y para ver las intenciones de los otros hombres, atributos que sin duda le ayudaron en su ascenso a través de los rangos del clan Oda.
En 1570 mandó las tropas de Nobunaga durante la batalla de Anegawa, en la cual Oda Nobunaga se alió con Tokugawa Ieyasu para asediar dos fortalezas de los clanes Asai y Asakura. Tres años después, tras el éxito de las campañas contra los Asai y Asakura, Nobunaga nombró a Hideyoshi daimio de tres distritos en la parte norte de la provincia de Ōmi. Inicialmente radicado en la capital del clan Asai en Odani, Hideyoshi se desplazó a Kunitomo, y renombró a la ciudad Nagahama en honor a Oda Nobunaga. De ahí se dirigió a la ciudad costera de Imahama, donde empezó a trabajar en el Castillo Imahama, y tomó control de la cercana fábrica de armas de Kunimoto que había sido establecida algunos años atrás por los Asai y los Asakura. Bajo la administración de Hideyoshi la producción de la fábrica se incrementó drásticamente.
El 20 de junio de 1582 Oda Nobunaga y su hijo fueron asesinados en el templo Honnōji, en Kioto, por las tropas de Akechi Mitsuhide, general de Nobunaga. El incidente, conocido como «Incidente de Honnō-ji», trajo consigo grandes oportunidades no solo para Mitsuhide, sino también para Hideyoshi y el clan Mōri, dependiendo de cual de los dos se enterara de las noticias primero. A Mitsuhide le convenía que el jefe del clan Mōri, Terumoto, fuera el primero en enterarse, pues probablemente estaría en condiciones de enfrentar y contener al ejército de Hideyoshi. Sin embargo, el mensajero que Mitsuhide envió con las noticias de la muerte de Nobunaga fue aprehendido en menos de 48 horas y la carta que llevaba consigo fue entregada a Hideyoshi. Hideyoshi sabía que tenía que aprovechar la oportunidad: de los generales del clan Oda, solo él y Shibata Katsuie, el general en jefe del clan, eran capaces de tomar la iniciativa para vengar a Nobunaga. En ese momento Katsuie se hallaba en medio de una contienda con el clan Uesugi en la provincia de Etchū, razón por la cual tardaría en enfrentar a Mitsuhide. Por otro lado, aunque Hideyoshi estaba en condiciones de llegar rápidamente a Kioto, tenía antes que enfrentar al clan Mōri, quienes no estaban enterados de la muerte de Oda Nobunaga.
Desde abril de 1582, el clan Oda se hallaba en guerra con el clan Mōri. En ese contexto, bajo órdenes de Nobunaga, Hideyoshi emprendió el asedio al castillo Takamatsu, considerado una fortaleza impenetrable. El castillo era defendido por Shimizu Muneharu, un dedicado guerrero que había rechazado varios intentos de soborno. En ese entonces Hideyoshi había notado que el castillo yacía sobre una planicie bajo el nivel del mar, y ordenó que se desviaran las aguas del cercano río Ashimōrigawa hacia el castillo, inundándolo.
Si quería aprovechar la coyuntura y llegar a Kioto, Hideyoshi debía tomar el castillo lo más pronto posible, pues solo así el clan Mōri estaría dispuesto a negociar. Fue entonces cuando Hideyoshi decidió comunicarse directamente con Shimizu Muneharu y le prometió que no lastimaría ni a su familia ni a sus soldados si se rendía. Muneharu, quien conocía las deplorables condiciones en que se encontraban sus soldados por la inundación del castillo, aceptó la propuesta y cometió seppuku. Hideyoshi entonces se apresuró a entablar negociaciones de paz con los Mori, y Terumoto acordó ceder las provincias ocupadas por el clan Oda: Hōki, Mimasaka y Bitchū.
Así, apenas dos días después del asesinato de Nobunaga, Hideyoshi ingresó a Takamatsu y después no tardó en realizar preparativos para avanzar hacia la capital, Kioto. Pero primero se dirigió a la provincia de Settsu, a la que llegó tras cuatro días de marcha forzada. Ahí tomó a Mitsuhide desprevenido y lo derrotó en la batalla de Yamazaki. Entonces los generales de Nobunaga se reunieron para elegir un sucesor formal para dirigir el clan. Por un lado, el general en jefe del clan Oda, Shibata Katsuie, apoyó a Oda Nobutaka como posible sucesor de su padre. En cambio, Hideyoshi decidió llevarle la contraria apoyando al nieto mayor de Nobunaga, Oda Hidenobu.
El tema de la sucesión fue acaloradamente debatido en las «Conferencias de Kiyosu», donde el dominio del clan Oda fue dividido entre los más importantes generales; Hideyoshi recibió las provincias de Yamashiro, Tamba y Kawachi, mientras que Shibata retuvo Echizen y agregó Ōmi a su feudo. Takigawa Kazumasu, oponente de Hideyoshi en Kiyosu, recibió Ise, la cual fortificó en caso de que ocurriera una guerra. No se llegó a un acuerdo. Quizá todo el asunto fuera una mera formalidad para Hideyoshi, con el fin de establecer su legitimidad como sucesor de facto de Nobunaga e imponerse sobre sus opositores. Esta posibilidad puede fundamentarse en una carta que envió durante este período a una de sus jóvenes consortes, que decía lo siguiente: