Toro es un municipio y ciudad española de la provincia de Zamora, en Castilla y León.
La población de Toro se encuentra situada al sureste de la provincia de Zamora, en plena vega del Duero, a unos 33 km de la capital provincial. La superficie total del término municipal es de 324,86 km², dato que sitúa a este municipio como el de mayor superficie de su provincia, al ocupar algo más de un 3 % de su territorio. Administrativamente está formado por el núcleo que le da nombre, Toro, y por una serie de asentamientos de diferente carácter, como son el pequeño núcleo rural, con tratamiento de barrio, llamado Tagarabuena, la urbanización denominada El Gejo, y seis asentamientos menores como son La Estación, Monte la Reina, Granja Florencia, Villaveza, Villaguer y Estancia Piedra.
Toro es una ciudad histórica y monumental. La ciudad es reflejo de su notable papel histórico, de especial relevancia entre los siglos XII y XVI, en la que fue sede real y lugar de celebración de Cortes. Su casco histórico acoge auténticas joyas monumentales, entre las que destaca la Colegiata de Santa María la Mayor. En sus calles se percibe la imbricación de distintas etapas de su desarrollo histórico, siendo aún identificable la traza y los elementos clave de la estructura urbana fundacional, junto con el de otras etapas posteriores de su desarrollo. Otro de los elementos clave en la configuración de su estructura urbana es su emplazamiento sobre un accidente orográfico significativo, consistente en una considerable elevación del terreno y su ubicación próxima al Duero.
La ciudad ejerce una notable función de cabecera comarcal sobre un área rural circundante de 19 municipios, el denominado Alfoz de Toro, de los que 13 están situados al norte del río Duero y 6 al sur. Por su tamaño, es un núcleo intermedio, con un volumen de población significativo para la media de Castilla y León y que contribuye decisivamente con sus cerca de 9000 habitantes a aproximar la densidad comarcal a la que existe en el conjunto regional, cumpliendo su papel de cabeza de comarca de su área funcional.
El río Duero se configura como el elemento central del relieve y la morfología del municipio, atravesando el término de este a oeste. El río ha ejercido un drenaje espectacular del territorio de su amplio valle, que en algunos puntos puede superar los 6 km de anchura, determinando su particular fisonomía de terrazas, laderas, abarrancamientos y fondos de valle. El municipio se extiende por encima y debajo del río, con tierras principalmente cubiertas de viñedos, con las que se ha generado una cultura vitícola de alta calidad que se ha protegido con la Denominación de Origen Toro. A pesar de que su suelo cuenta con una alta ocupación por actividades agrícolas, el territorio municipal presenta importantes áreas protegidas que incluyen un lugar de importancia comunitaria (LIC), una zona húmeda catalogada y un monte de utilidad pública (MUP).
El topónimo de esta ciudad se asocia normalmente con el macho bovino adulto, es decir, con el toro. De esta asociación surgió el mito, respaldado en este caso con la aparición en su término de un toro de piedra antiguo. Sin embargo, la etimología de Toro está documentada desde antiguo, siendo un derivado de «Campu Gothorum», es decir, de «campo de godos» que con el tiempo se convirtió en su actual denominación.
El término municipal de Toro se localiza en el cuadrante noroeste de la península ibérica y al oeste de la meseta Norte, en el centro de una de las zonas con mayor presencia de núcleos urbanos de toda Castilla y León. En sus 10 559 km² de superficie se produce la transición entre las llanuras cerealistas de Tierra de Campos y el relieve montuoso de las comarcas más occidentales, que culmina en las cumbres de más de 2000 m de la sierra de Sanabria. Por su parte, la ciudad de Toro se sitúa al este de la provincia de Zamora, a 32 km de la capital provincial, 36 km de Tordesillas, 62 km de Valladolid, 63 km de Medina del Campo, 72 km de Salamanca y 76 km de Benavente. Es una de las localidades ribereñas del río Duero, cuyo cauce atraviesa el término en sentido este-oeste. La ciudad se sitúa en un cerro elevado de unos 100 m de altura sobre la vega del Duero y a menos de 400 m de distancia de la margen derecha del río, con lo que su límite sur es una ladera que cuenta con una pendiente media del 25 %, a la que los toresanos llaman «La Barranquera».
La altitud del municipio oscila entre los 772 m en el Monte la Reina, y los 635 m a orillas del Duero. El pueblo se alza a 722 m sobre el nivel del mar.
El término municipal está atravesado por las siguientes carreteras:
Autovía del Duero (A-11): une Zamora con Tordesillas
Carretera nacional N-122: alternativa convencional a la anterior
Carretera autonómica CL-602: permite la conexión con Alaejos y Medina del Campo
Carretera provincial ZA-605: se dirige hacia Villabuena del Puente
Carretera provincial ZA-611: se dirige hacia Valdefinjas y Venialbo
Carretera provincial ZA-705: se dirige hacia Villavendimio
Carretera provincial ZA-712: se dirige hacia Villardondiego
Carretera provincial ZA-713: se dirige hacia Pozoantiguo
Otras carreteras locales permiten la comunicación con Villalazán y San Román de Hornija