Tordómar es una localidad y un municipio de la provincia de Burgos (Castilla y León, España). Cuenta con 290 habitantes (INE 2025).
Tordómar tiene como principal símbolo su puente romano sobre el río Arlanza, al igual que muchos otros como el Puente de San Pablo en Covarrubias, construido por el emperador Trajano a principios de nuestra era. El puente pertenecía a una calzada que unía Clunia con Cantabria, Segovia y Astorga.
Sus fiestas patronales son el 28 de agosto (San Agustín).
La villa de Tordómar se encuentra en la orilla derecha del río Arlanza, enseñoreando la sombreada vega y las aguas del río que corre entre campos suaves y prados de cereal y viñedo.
El poblado se ennoblece con alguna casona y se apiña en torno a su iglesia, poseedora de interés artístico y con una capilla del linaje de los Carrillo.
Pudo haber aquí algún poblamiento anterior a Roma, ya que cuando los romanos ocuparon esta parte de la península y eligieron a Clunia como capital de su amplio conventus, se aplicaron en tejer una amplia red de vías de comunicación con sus obras correspondientes.
El magnífico puente construido sobre el Arlanza en Tordómar es lo que más llama la atención de la villa, ya que sobre él pasaba la vía que desde Clunia buscaba la Vía Aquitania, que alcanzaba los términos de Galicia. Esta obra de ingeniería cuenta con 23 ojos, aunque en los 2000 años de su existencia, el agua y la arena han cegado alguno de sus vados. La primera referencia escrita que habla de Tordómar no se encuentra datada hasta el siglo X; en los albores de este siglo ya se habían instalado las vanguardias castellanas en las riberas del Arlanza, y de inmediato llegan a repoblar estas nuevas tierras cubiertas de bosque en su mayoría.
Los repobladores de la zona de Tordómar fueron los mozárabes que, desde Andalucía, venían hasta la meseta. El procedimiento de instalación solía ser siempre el mismo: Félix, Abilio, Zael, Izán, Mahamud, Cixilia...., aunque otros llegaban al frente de varias familias, elegían un sitio de acuerdo con el conde de la frontera, alzaban una torre de vigilancia y fundaban un nuevo poblado. Así nacieron localidades como Tordueles, Tordable, Zael, Villahizán, Mahamud, Villacisla y Tordómar (Torre de Agomar). Poco a poco se fueron borrando las peculiaridades sureñas y los mozárabes se integraron en la normalidad castellana.
Tordómar fue incluido en el alfoz de Escuderos y luego en la merindad de Santo Domingo de Silos, con rango de behetría. La laboriosidad y hospitalidad de las gentes de Tordómar atrajo hacia sí a los pobladores de otros lugares cercanos como Santa María de Añuequez, señorío de don Diego López de Haro; y Cornellanos.
Pero la joya del término municipal de Tordómar es Santa María y San Pedro de Valeránica, pago en el que se asentaba el monasterio mozárabe en el que profesó el monacato fray Florencio de Valeránica, el calígrafo y miniaturista más excelente de Castilla. Quedan de él cartas notariales, como la de la fundación del Infantado de Covarrubias, y códices tan monumentales y tan bellos como la Biblia, que se conserva en la Abadía de San Isidoro de León. De la prosperidad de la villa de Tordómar hay referencias en el Libro de las Behetrías de Castilla, en el que figura que el señor elegido era don Nuño de Lara, sus hijos, y algunos miembros de los linajes de Aza, Manrique y Guevara. Durante centurias los vecinos de la villa vivieron dedicados a sus campos de cereal, de majuelos y a sus rebaños. Alzaron la iglesia, usaron el puente romano y se olvidaron de la primitiva torre de Agomar.
En 1454 Diego Carrillo y María López de Toledo fundaron el mayorazgo y casa fuerte de Tordónar, a la que se agregaría posteriormente por matrimonio el señorío de Mazariegos, que también cuenta con propiedades en Covarrubias.
En el censo del año 1591 Tordómar formaba partido con Paúles y contaba con 88 vecinos (440 personas). Hasta el fin del antiguo régimen (siglo XIX) la villa se mantuvo en realengo dentro del partido de Aranda, aunque más tarde, en la redistribución del siglo XIX, pasó al de Lerma, en el que se encuentra en la actualidad.
Monumentos y lugares de interés
Puente romano de 22 ojos sobre el río Arlanza.
El Arlanza es atravesado por este puente, una construcción de 22 arcos en cuyos arranques de las pilas y en los tajamares permite apreciar una fábrica más antigua que lo que los actuales contrafuertes, enrasados con el pretil, pudieran hacer suponer; algunos arcos son claramente romanos y no deja de causar cierta desolación ver el abandono en que se encuentra el muro de contención que remata la parte meridional del puente y al que los dos miliarios, uno enhiesto y otro convertido en doble manguarda, confieren un entorno arqueológico de primer interés.
Tordómar fue nudo de comunicaciones en época romana, como lo demuestran los restos y yacimientos:
Calzada de Clunia - Tordómar - Castrogeriz
Vía de Clunia - Tordómar - Roa (Rauda)