La tiroides o el tiroides es una glándula del sistema endocrino situada en la parte anterior del cuello, delante de la tráquea.
Pesa 20 gramos en un adulto medio y mide 5 cm de diámetro.
Produce hormonas tiroideas (tiroxina y triyodotironina) que regulan numerosas funciones metabólicas del organismo. También produce calcitonina que regula el metabolismo del calcio.
Las enfermedades relacionadas con la glándula tiroides son muy frecuentes y se estima que afectan a 200 millones de personas en todo el mundo (el 2,5 % de la población mundial).
Proviene del griego θυρεοειδής (thyreoeidēs o [zyreoeidís], que está formado por thyreos (‘escudo’) y -eidos (‘forma’), que significa ‘forma de escudo’.
La tiroides participa en la producción de hormonas, especialmente tiroxina (T4) y triyodotironina (T3).
Estas hormonas regulan el metabolismo basal y afectan el crecimiento y grado de funcionalidad de aparatos y sistemas del organismo.
La unidad básica de la tiroides es el folículo, que está constituido por células cuboidales que producen y rodean el coloide, cuyo componente fundamental es la tiroglobulina,
la molécula precursora de las hormonas. La síntesis hormonal está regulada enzimáticamente y precisa de un oligoelemento esencial, el yodo, que se obtiene de la alimentación en forma de yoduro. El yodo se almacena en el coloide y se une con fragmentos de tiroglobulina para formar T3
Las hormonas circulan por la sangre unidas a proteínas, de la cual la más importante es la globulina transportadora de tiroxina. La T4
en los tejidos periféricos, aunque la glándula tiroidea produce más cantidad de T4
que de T3, esta última es la forma más activa, por lo que puede considerarse que la T4
Las hormonas tiroideas tienen efectos sobre casi todos los tejidos del organismo. Aumentan la termogénesis y el consumo de oxígeno, y son necesarias para la síntesis de muchas proteínas; de ahí que sean esenciales en los periodos de crecimiento para la organogénesis del sistema nervioso central y para la maduración ósea, pulmonar y cardíaca a lo largo de la vida fetal y neonatal. También influyen sobre el metabolismo de los hidratos de carbono y de los lípidos.
La hormona estimulante de la tiroides (TSH) secretada por la hipófisis, actúa sobre todos los procesos que controlan la síntesis y liberación de la hormona tiroidea, también actúa aumentando la celularidad y vascularización de la glándula. La secreción de TSH hipofisaria está regulada por la retroalimentación negativa que ejercen las hormonas tiroideas sobre la hipófisis. La TSH de la hipófisis está bajo el control de la hormona liberadora de tirotropina (TRH) producida por el hipotálamo.
Pesa entre 12 a 20 gramos en el adulto, tiene forma de mariposa y está constituido por dos lóbulos, derecho e izquierdo, unidos en el centro por un istmo. Puede existir un tercer lóbulo más pequeño e inconstante, el lóbulo piramidal o de Lalouette.
La glándula está situada en la parte frontal del cuello, extendiéndose desde el nivel de la quinta vértebra cervical hasta la primera vértebra torácica, se ubica delante de la tráquea y debajo del cartílago tiroides.
Está recubierta por una cápsula fibrosa que se adhiere y envuelve el órgano y ayuda a mantenerlo en su posición.
Limita en su cara anterior con los músculos infrahioideos y lateralmente con el músculo esternocleidomastoideo, mientras que su cara posterior está fijada a la tráquea mediante el ligamento suspensorio de Berry, por ello se mueve durante el proceso de deglución. En su superficie se encuentran las cuatro glándulas paratiroides, dos superiores y dos inferiores.