Tia-Clair Toomey-Orr (nacida Tia-Clair Toomey; Nambour, 22 de julio de 1993) es una atleta profesional de CrossFit, halterófila y bobsleigher australiana, ocho veces campeona de los CrossFit Games, en 2017, 2018, 2019, 2020, 2021, 2022, 2024 y 2025, además de dos segundos puestos en 2015 y 2016.
Tia-Clair Toomey-Orr (nacida el 22 de julio de 1993) es una atleta profesional de CrossFit, halterófila y bobsleigher australiana. Hija de Debbi y Brendan Toomey, trabajadores de una granja de caña de azúcar, nació en Nambour y asistió a la escuela en Brazo Norte, hasta que durante su adolescencia la explotación cerró y tuvieron que trasladar su domicilio a Weipa, una ciudad minera situada en la costa de Queensland. Allí accedió a la Western Cape College, hasta que en 2009 ingresó en el internado Townsville Grammar School situado en Townsville. Muy inquieta desde su infancia, acompañaba a su padre en el tractor mientras cosechaba los campos de caña de azúcar, nadaba en el río y montaba en motocicleta cuando no jugaba a netball, un deporte similar al baloncesto con mayor popularidad entre los miembros de la Mancomunidad de Naciones. Su relación con las competiciones comenzó durante los Juegos Olímpicos de Sídney 2000, cuando vio ganar la medalla de oro en 400 metros a la atleta australiana Cathy Freeman, con un tiempo de 49.11. A los 11 años participó en su primera carrera de atletismo, donde alcanzó el tercer puesto que supuso el comienzo de su trayectoria deportiva.
Brendan se convirtió en su primer entrenador, con el que nadó todos los días entre dos y tres kilómetros antes de ir a la escuela, mientras que por la tarde ganó explosividad en un gimnasio local, gracias a ejercicios de pliometría, flexiones, abdominales, prensa y burpees. A los 12 años ya contaba con varios títulos nacionales de atletismo y soñaba con llegar a los Juegos Olímpicos, además, correr le sirvió para sobrellevar el vivir en el internado a más de 1.100 kilómetros de su hogar, su familia y sus amigos. Su recorrido en las pistas terminó y su sueño olímpico se rompió cuando tuvo que comenzar a asumir todos los costes de entrenamientos y competiciones que, hasta su graduación en 2011, asumió su centro de estudios.
Comenzó el grado de enfermería en la Universidad de Queensland, una de los centros más prestigiosos de Australia, sin embargo, dejó los estudios seis meses más tarde para mudarse a Gladstone junto a Shane Orr, su novio en ese momento y con quien contrajo matrimonio en 2017. Trabajó en una clínica dental como auxiliar de odontología y como técnico de laboratorio en las instalaciones de la multinacional Rio Tinto Group.
Regentó un gimnasio en Queensland junto a su marido llamado CrossFit Gladstone, pero a principios de 2019 lo vendieron y se mudaron a Cookeville, Tennessee, Estados Unidos, para formar parte del CrossFit Mayhem y cuyo propietario es el tetracampeón de los CrossFit Games, Rich Froning Jr.
Su marido pasó a ser también entrenador del campeón masculino de los juegos Mathew Fraser, por lo que tuvieron que mudarse para poder preparar a ambos atletas de cara a los CrossFit Games 2019; Fraser también se trasladó a Cookeville por la misma razón, junto a su prometida Sammy Moniz.
En 2018 y tras conseguir por segunda vez el título de campeona de los Games, escribió el libro How I Became The Fittest Woman On Earth: My Story So Far (en español, Como llegué a ser la mujer más en forma sobre la Tierra: Mi historia hasta ahora) en él, habla sobre su experiencia vital y de su negativa a darse por vencida, donde destaca el esfuerzo que realizó para conseguir los logros de su carrera deportiva.
Con los beneficios de un trabajo estable, decidió volver a competir y se registró en un club de atletismo local para participar en carreras los fines de semana, lo que le llevó en poco tiempo a campeonatos estatales y a luchar de nuevo por su sueño de competir a nivel olímpico. Para lograr su objetivo necesitaba una mayor intensidad en sus entrenamientos, por lo que Shane, que entonces jugaba en el Gladstone Union Rugby y había comenzado a entrenar en el CrossFit Gladstone, le invitó a mejorar su rendimiento practicando en esa nueva disciplina. Se mostró reacia a intentarlo en un principio, pero aceptó y pronto tuvo desavenencias con el entrenador del gimnasio, quien no le permitió realizar una flexión de pino (en inglés, handstand push-up) aunque su plan de entrenamiento así lo indicaba; se negó a regresar.
Dos meses más tarde se encontró con el dueño del box en una cafetería y tras una conversación, decidió volver. «Me hizo sentir muy culpable por no regresar, así que pensé en callarlo y deshacerme de esa incomodidad y dije que volvería.», explicó Tia-Clair. En esas fechas, el Open de los Reebok CrossFit Games 2013 estaba a punto de comenzar y le animaron a participar, por lo que pagó 20 USD de inscripción y compitió por primera vez en la fase de clasificación de los CrossFit Games. Consiguió el puesto 403 de Australia tras un mes en CrossFit y sin experiencia en levantamiento de pesas. Dejó su trabajo como asistente dental y consiguió un puesto de técnica de laboratorio que le permitió seguir pagando la inscripción al gimnasio.
En 2014 se clasificó para los Regionals en el puesto 241 a nivel mundial y superó las expectativas que tenía de pasar a esta fase al año siguiente. Participó en los siete eventos que clasificaban a la fase final, pero no estuvo a la altura de experimentadas atletas de la disciplina y obtuvo el puesto número dieciocho que le dejó fuera del gran evento. Durante la fase clasificatoria sus mejores resultados fueron dos octavos puestos y en el quinto evento, que consistía en subir la cuerda sin el uso de las piernas, su agotamiento era máximo por lo que cruzó la meta en 11:09, 5:50 minutos más tarde que Lindsay Vaughan, líder de la prueba.
Su trayectoria en la disciplina comenzó con dos subcampeonatos al igual que el campeón masculino Mathew Fraser y continuó su entrenamiento para alcanzar el título de campeona absoluta. Debutó en el evento final de la competición en 2015, donde ganó el título «Rookie of the Year» (novata del año) al conseguir la medalla de plata en su primer año. Esta vez finalizó el Open en el puesto sesenta y tres del mundo y en el sexto de Australia, que le lanzó a los Regionals donde consiguió un tercer puesto, suficiente para llegar a la última fase y subir a la segunda posición del podio con 750 puntos, aunque a pesar de los buenos resultados, no consiguió entrar entre los tres primeros puestos en ninguno de los trece eventos que conformaron la final.
En 2016 volvió a ocupar la segunda posición por detrás de Katrín Tanja Davidsdottir, quien ganó su segundo título consecutivo ese año en una final en la que rozó la victoria a tan solo 11 puntos de la líder islandesa y donde alcanzó el primer puesto en dos de las pruebas y subió al podio en cuatro ocasiones más. Durante el Open perdió diecinueve puestos respecto a la edición anterior y ascendió a la quinta posición nacional, pero le permitió optar a los Regionals, donde finalizó segunda con 635 puntos y subió al podio en seis de los siete eventos, además ganó en la quinta prueba que consistió en tres rondas con carrera de 400 metros, cuarenta abdominales en banco y siete pesos muertos con una carga de 125 kg Se estableció un límite de tiempo de dieciséis minutos y finalizó en 13:21:42, con más de un minuto de diferencia y que le dio una vez más el pase a la final de la competición.
En los CrossFit Games 2017 consiguió por primera vez el título de campeona y 285 000 USD de premio, con una diferencia de tan solo dos puntos (994) con su rival y compatriota Kara Webb (992) quien terminó segunda seguida por la campeona de 2011 y 2012 Annie Thorisdottir en una lucha muy ajustada que se resolvió por 0.19 segundos en la Fibonacci Final, la última prueba de la edición. Con la victoria en dos de los eventos, tres segundos puestos y un tercero, el resto de resultados sumaron y le dieron el máximo galardón de la competición.