Thomas Reid (Strachan, Kincardineshire, Escocia, 26 de abril de 1710–Glasgow, Escocia, 7 de octubre de 1796) fue un filósofo escocés, contemporáneo de David Hume y fundador de la Escuela filosófica escocesa del sentido común; desempeñó un papel central en la Ilustración Escocesa.
Ingresó en la Universidad de Aberdeen en 1723 y se licenció en 1726. En 1731, al alcanzar la mayoría de edad, obtuvo la licencia para predicar en la Iglesia de Escocia. Comenzó su carrera como pastor presbiteriano, pero dejó de ejercer como tal cuando le concedieron una cátedra en el King's College de Aberdeen en 1752. Obtuvo su doctorado y escribió An Inquiry Into the Human Mind on the Principles of Common Sense —Una investigación sobre la mente humana basada en los principios del sentido común, publicada en 1764—. Él y sus colegas fundaron la «Sociedad Filosófica de Aberdeen», conocida popularmente como el «Club de los Sabios» (asociación literaria y filosófica). Poco tiempo después le otorgaron un puesto más prestigioso, la cátedra de filosofía moral en la Universidad de Glasgow, donde sustituyó a Adam Smith. Dimitió del cargo en 1781.
Reid creyó que el sentido común —desde un significado filosófico especial— debe estar en el fundamento de toda investigación genérica y filosófica. Fue uno de los principales adversários filosóficos de David Hume y George Berkeley, quienes afirmaban respectivamente que el principio de causalidad era discutible y que el mundo exterior era un mera figuración de la mente. Reid pensó que el sentido común indica sin duda alguna que existe un mundo externo.
Reid consideraba la creencia en Dios como el primer principio del sentido común, es decir, una creencia fundamental e intuitiva que no requiere un argumento inferencial para ser justificado.
Sostenía que nuestras facultades naturales de percepción, razón y moralidad son confiables porque fueron creados por un Dios benévolo (del cristianismo) que no nos engañaría sistemáticamente.
La filosofía del sentido común buscaba refutar el escepticismo radical de filósofos como Hume, que socavaban tanto la creencia en el mundo externo como las creencias religiosas. Reid argumentaba que rechazar los primeros principios del sentido común llevaba al absurdo y era contrario a cómo viven y actúan todos los seres humanos en la vida cotidiana.
Reid incluyo la teología natural en sus conferencias, utilizando la razón y el método científico newtoniano para explorar lo que se puede saber de Dios aparte de la revelación —hasta donde se nos es posible y permitido por el creador— desde la base de los principios del sentido común.
En su época, y por algunos años durante el siglo XIX, fue considerado un filósofo más grande e importante que David Hume. Abogó por el realismo del sentido común, y se opuso enconadamente a la teoría de las ideas por el que abogaban John Locke y René Descartes, y en formas diversas, los filósofos modernos que vinieron tras ellos.
Teoría de Thomas Reid sobre el sentido común
Su teoría sobre el conocimiento vino en gran parte dada por su teoría moral. Pensó que la epistemología era una parte introductoria a la ética práctica: cuando la filosofía nos confirma en nuestra creencia común, todo cuanto tenemos que hacer es actuar según nuestras creencias porque sabemos cuál es la correcta. Esta filosofía moral evoca el estoicismo latino y, en efecto, cita a menudo a Cicerón, de quien adoptó el término «sensus communis», y se identifica con la forma de vida cristiana, en particular según la expresó Santo Tomás de Aquino.
Estableció seis axiomas que constituyeron la base esencial para el razonamiento, todos derivados del «sensus communis».
Que los pensamientos de los que soy consciente son pensamientos de mí mismo, mi mente, mi persona;
Que sucedieron esas cosas realmente y que las recuerdo indistintamente;
Que tenemos un cierto grado de protagonismo sobre nuestras acciones, y la determinación de nuestra voluntad;
Que hay una vida e inteligencia en los hombres con quienes conversamos;
Que hay un cierto debido respeto al testimonio humano sobre las materias, e incluso a la autoridad humana en materia de opinión;
Que, en los fenómenos de la naturaleza, lo que es probablemente será como ha sido en circunstancias similares.
Su reputación disminuyó tras los ataques contra la escuela escocesa del sentido común por parte de Immanuel Kant y de John Stuart Mill, pero su corriente fue la filosofía enseñada en las universidades de Norteamérica durante el siglo XIX y fue defendida por Victor Cousin, filósofo francés. Justus Buchler demostró que Reid fue un influjo importante en el filósofo americano C.S. Peirce, quien compartió la preocupación de Reid por revaluar el sentido común y cuyo trabajo liga Reid con el pragmatismo. Según Peirce, lo más cercano que podemos conseguir a la verdad en este mundo es un consenso de millones de que algo sea tal cual. El sentido común es verdad social, construida, se abre en la verificación como método científico y constantemente se desarrolla con la evidencia, la opinión y la autorización de la práctica. La reputación de Reid se ha restablecido como consecuencia de la defensa del sentido común como método filosófico o del criterio por G. E. Moore a principios del siglo XX y, más recientemente aún, merced a la atención que han prestado a las posturas de Reid los filósofos contemporáneos, en particular los que intentan defender el Cristianismo de los ataques filosóficos, como William Alston y Alvin Plantinga.