Thomas Samuel Kuhn (Cincinnati, 18 de julio de 1922-Cambridge, 17 de junio de 1996) fue un físico, filósofo de la ciencia e historiador estadounidense, conocido por su contribución al cambio de orientación de la filosofía y la sociología científica en la década de 1960.
Kuhn se doctoró en física, en la Universidad Harvard en 1949 tuvo a su cargo un curso académico sobre la Historia de la Ciencia en dicha universidad de 1948 a 1956. Luego de dejar el puesto, Kuhn dio clases en la Universidad de California, Berkeley hasta 1964, en la Universidad de Princeton hasta 1979 y en el Instituto Tecnológico de Massachusetts hasta 1991.
En 1962, Kuhn publicó The Structure of Scientific Revolutions (La estructura de las revoluciones científicas), obra en la que expuso la evolución de las ciencias naturales básicas de un modo que se diferenciaba de forma sustancial de la visión más generalizada hasta ese entonces. Según Kuhn, las ciencias no progresan siguiendo un proceso uniforme por la aplicación de un hipotético método científico. Se verifican, en cambio, dos fases diferentes de desarrollo científico. En un primer momento, hay un amplio consenso en la comunidad científica sobre cómo explotar los avances conseguidos en el pasado ante los problemas existentes, creándose así soluciones universales que Kuhn llamaba «paradigma».
El término «paradigma» designa todos los compromisos compartidos por una comunidad de científicos. Por un lado, los teóricos, ontológicos, y de creencias y, por otro, los que hacen referencia a la aplicación de la teoría y a los modelos de soluciones de problemas. Los paradigmas son, por tanto, algo más que un conjunto de axiomas (para aclarar su noción de paradigma Kuhn invoca a la noción wittgensteiniana de los «universos de discurso») [cita requerida]. Tuvo algunas diferencias con Herbert Blumer principalmente por cuestión de ciencia y metodologías. Kuhn acepta el enfoque del interaccionismo simbólico sobre actores y sus pensamientos al igual que sus acciones.
La última etapa de su pensamiento está teñida por un marcado darwinismo. Abandona casi por completo el discurso acerca de los paradigmas, y restringe el concepto de revolución científica al de un proceso de especiación y especialización por el cual una disciplina científica va acotando los márgenes de su objeto de estudio, alejándose de los horizontes de otras especialidades. En este último sentido, como una forma de holismo restringido que afecta las distintas ramas del desarrollo científico, reaparece el concepto de inconmensurabilidad teórica, el único que Kuhn parece haber mantenido incólume hasta el final de sus días.
Thomas Kuhn nació en Cincinnati, Ohio, Estados Unidos, hijo de Samuel L. Kuhn, ingeniero industrial, y Minette Stroock Kuhn, ambos de origen judío. Se graduó de la Taft School en Watertown, CT, en 1940, donde inició su interés en las matemáticas y la física. Se graduó en física en 1943 por la Universidad de Harvard, y ahí mismo obtuvo la maestría y doctorado en física en 1946 y 1949 respectivamente, bajo la supervisión de John Van Vleck. Como señaló en las primeras páginas del prefacio de la segunda edición de “La estructura de las revoluciones científicas” , sus tres años de total libertad académica como Junior Fellow de la Society of Fellows de la Universidad de Harvard fueron cruciales en su transición de la física a la historia y filosofía de la ciencia. Posteriormente, a sugerencia del presidente de la Universidad de Harvard, James Bryant Conant, impartió el curso de historia de la ciencia de 1948 a 1956.
En 1961, Kuhn impartió cátedra por los departamentos de filosofía y de historia de la Universidad de California en Berkeley, donde fue nombrado profesor de la Historia de la ciencia. Kuhn entrevistó al físico danés Niels Bohr el día previo a su deceso. Enseñando en Berkeley, escribió y publicó (en 1962) su trabajo más reconocido e influyente: La Estructura de las Revoluciones Científicas.
En 1964 se incorporó como profesor de Filosofía e Historia de la Ciencia en la Universidad de Princeton. Fue presidente de la Sociedad de Historia de la Ciencia de 1969 a 1970. En 1979 se unió al Instituto Tecnológico de Massachusetts como profesor de Filosofía de la cátedra Laurance S. Rockefeller donde permaneció hasta 1991. En 1994 le diagnosticaron cáncer de pulmón, falleciendo en 1996.
Thomas Kuhn se casó dos veces, la primera con Kathryn Muhs, con quien tuvo tres hijos; y luego con Jehane Barton Burns (Jehane R. Kuhn).
A pesar de no tener estudios en filosofía, Thomas Kuhn es uno de los filósofos de la ciencia más importantes del siglo XX; introdujo el concepto de la influencia de los factores sociológicos y psicológicos al desarrollo de ciencia y del paradigma, siendo su obra La estructura de las revoluciones científicas, una perspectiva del conocimiento totalmente diferente a la de su época. Lo que Kuhn establecía en su obra era que el desarrollo de la ciencia estaba influenciado por un conocimiento anterior establecido en teorías y leyes creadas por un grupo de científicos o especialistas, es decir por una comunidad científica. Esto implica que para entender a la ciencia actual se necesita un conocimiento previo. Cuando los especialistas están dentro de una investigación, formulan una hipótesis que está influenciada en un conocimiento a priori. Cuando este puede explicar los fenómenos de la investigación existe confianza en aquella, pero si existe una anomalía que la ciencia actual no pueda explicar se genera un cambio radical en la ciencia normal (actual) que desemboca en lo que Kuhn llama crisis; lo que posteriormente se convierte en una revolución científica.
Kuhn desde su infancia recibió una esmerada educación en diversas escuelas privadas, caracterizadas por sus métodos de enseñanza poco convencionales y por sus ideas liberales y progresistas. Obtuvo su doctorado en física por su tesis The Cohesive Energy of Monovalent Metals as a Function of Their Atomic Quantum Defects, por la Universidad de Harvard, sin embargo su ocupación en el área de la física no fue completa pues durante un tiempo se dedicó a la cátedra de la filosofía de la ciencia, pues le fue asignado un proyecto cuyo objetivo era introducir el estudio de la física y la biología en la educación de todo universitario. La preparación de esas clases le puso frente al que sería el gran tema de sus posteriores investigaciones: el carácter contextual, «paradigmático», de la ciencia.[cita requerida] Por esta puerta ingresó en la historia y la filosofía de la ciencia, a las que, posteriormente, se dedicaría de lleno.
Thomas Kuhn publicó su obra en 1962, en un momento en que la Guerra Fría entre Estados Unidos y la URSS estaba en su punto álgido. Todo esto había desatado una paranoia por parte de ciertos grupos contra los comunistas, o los estadounidenses que tuvieran ideas comunistas, que había desembocado en la creación del Comité de Actividades Antiestadounidenses, posteriormente convertido en Comité Permanente (1945-1975) cuya función era investigar a personas de subversión o propaganda comunista. Thomas Kuhn trabajó desde 1956 en la Universidad de Berkeley California, centro de ideas liberales y escenario de disturbios en los años sesenta. Por lo tanto desde que Kuhn ingresó en el Center of Advanced Study in the Behavioral Sciences (1951-1956) estuvo en contacto directo con la idea de revolución y la influencia de los aspectos sociales en el desarrollo de la ciencia.[cita requerida]
Antes de Kuhn este aspecto de la filosofía de la ciencia no había despertado demasiada atención, pero el concepto de que la historia de la ciencia poseía un alcance trascendental, lo introdujeron varios autores entre ellos Émile Meyerson, en su libro Identité et realité (1908). Esta obra nos dice que la historia de la ciencia desvela cómo el espíritu va imponiendo a la materia sus esquemas de unidad, reduciéndola casi a pura geometría al modo platónico (Kuhn, 20). Alexandre Koyré a su vez defendía la idea de que el desarrollo depende de la teoría más que del experimento pues las ideas anteceden a las pruebas experimentales y no derivan de accidentes en la experimentación.