Thomas John Watson Sr. (17 de febrero de 1874 - 19 de junio de 1956) fue un empresario estadounidense, presidente y director ejecutivo de IBM. Supervisó el crecimiento de la compañía hasta convertirla en una potencia internacional de 1914 a 1956. A partir de su formación con John Henry Patterson en NCR, desarrolló el estilo de gestión y la cultura corporativa de IBM. Convirtió la compañía en una organización de ventas altamente efectiva, basada principalmente en el negocio de las máquinas tabuladoras que funcionaban con tarjetas perforadas.
Autorizó el suministro de equipos de procesamiento de datos al régimen de Hitler, e involucró a IBM en la cooperación con la Alemania nazi durante la década de 1930 y hasta el final de la Segunda Guerra Mundial, beneficiándose de los esfuerzos bélicos alemanes y estadounidenses. Como destacado industrial autodidacta, llegó a ser uno de los hombres más ricos de su época cuando falleció en 1956.
Thomas J. Watson nació en Campbell (Nueva York), en la región del Southern Tier, siendo el quinto hijo y único varón de Thomas y Jane Fulton White Watson. Sus cuatro hermanas mayores eran Jennie, Effie, Loua y Emma. Su padre era agricultor y tenía un modesto negocio de madera para la construcción ubicado cerca de Painted Post, a pocos kilómetros al oeste de Corning. Thomas trabajó en la granja familiar en East Campbell y asistió a la Escuela del Distrito Número Cinco a finales de la década de 1870. Al entrar en la adolescencia, Watson asistió a la Academia Addison en la cercana localidad de Addison.
Tras renunciar a su primer trabajo en la docencia tras tan solo un día, cursó un año de contabilidad y negocios en la Escuela de Comercio Miller en Elmira (Nueva York). Dejó la escuela en 1891 y aceptó un trabajo con un sueldo de 6 dólares a la semana como contable en el Mercado de Clarence Risley, en Painted Post. Un año después, se unió a George Cornwell, un vendedor ambulante, vendiendo órganos y pianos por las granjas para la ferretería local de William Bronson. Cuando Cornwell dejó el negocio, Watson continuó solo, ganando 10 dólares a la semana. Después de dos años llevando esta vida, se dio cuenta de que podría ganar 70 dólares semanales si trabajara a comisión, y su indignación al descubrir este hecho fue tal que renunció a su trabajo, y se alejó de su entorno familiar para trasladarse a la mediana metrópolis de Buffalo.
Watson pasó un breve período vendiendo máquinas de coser para Wheeler y Wilson. Según la autobiografía de su hijo Thomas J. Watson, Jr.:
Un día, mi padre entró en una cantina de carretera para celebrar una venta y bebió demasiado. Cuando el bar cerró, descubrió que le habían robado todo su equipo (el caballo, la carreta y las muestras). Wheeler y Wilson lo despidieron, y le reclamaron la deuda por los objetos perdidos. Por supuesto, se corrió la voz, y a papá le llevó más de un año encontrar otro trabajo estable.
Muy posiblemente a raíz de este hecho, posteriormente impondría normas estrictas en IBM contra el consumo de alcohol, incluso fuera del trabajo. Según Tom Jr.:
Esta anécdota nunca llegó a la historia de IBM, lo cual es una lástima, porque habría ayudado a papá a explicar a decenas de miles de personas por qué tenían que seguir sus reglas.
El siguiente trabajo de Watson fue vender acciones de la Buffalo Building and Loan Company para un mercachifle llamado C. B. Barron, un empresario conocido por su conducta deshonrosa, que Watson deploraba. Barron se fugó con la comisión y los fondos del préstamo. Después, Watson abrió una carnicería en Buffalo, que pronto quebró, dejando a Watson sin dinero, sin inversión y sin trabajo.
Watson tenía una caja registradora NCR recién adquirida en su carnicería, por la que tuvo que gestionar la transferencia de los pagos a plazos al nuevo propietario. En una visita a NCR, conoció al gerente de la sucursal de Buffalo, John J. Range, y le propuso trabajar para él. Decidido a unirse a la compañía, contactó repetidamente con Range hasta que, tras varios intentos fallidos, finalmente fue contratado en noviembre de 1896 como aprendiz de ventas.
Liderada por John Patterson, NCR era entonces una de las principales organizaciones de ventas, y Range se convirtió prácticamente en una figura paterna para Watson, un modelo a seguir por su estilo de ventas y gestión. Bajo la dirección de Range, Watson se convirtió en el vendedor más exitoso de la región este, ganando 100 dólares semanales. En una entrevista de 1952, Watson afirmó haber aprendido más de Range que de nadie. Cuatro años más tarde, NCR asignó a Watson la dirección de la agencia de la compañía en Rochester (Nueva York), que se encontraba en crisis. Como agente, recibía una comisión del 35% y reportaba directamente a Hugh Chalmers, el segundo al mando de NCR. En cuatro años, Watson convirtió Rochester en un monopolio de NCR mediante la técnica de sacar del mercado a su principal competidor, Hallwood, recurriendo en ocasiones al sabotaje de sus máquinas. Como recompensa, fue trasladado a la sede central de NCR en Dayton (Ohio).
En 1912, la compañía fue declarada culpable de violar la Ley Sherman Antitrust. Patterson, Watson y otros 26 ejecutivos y gerentes de NCR fueron condenados por prácticas de venta anticompetitivas ilegales, siendo sentenciados a un año de prisión. Sus condenas fueron impopulares entre el público, debido a los esfuerzos de Patterson y de Watson por ayudar a los afectados por la gran riada de Dayton de 1913, pero los intentos de obtener el indulto del presidente Woodrow Wilson fueron infructuosos. Sin embargo, sus condenas fueron revocadas en apelación en 1915, argumentando que no se habían admitido importantes pruebas de la defensa.
Charles Ranlett Flint, quien había diseñado una fusión empresarial (mediante la adquisición de acciones) para formar la Computing-Tabulating-Recording Company (CTR), tuvo dificultades para administrar las cinco compañías. Contrató a Watson como gerente general el 1 de mayo de 1914, cuando las cinco compañías tenían alrededor de 1.300 empleados. Once meses después, Watson fue nombrado presidente cuando se resolvieron los casos judiciales relacionados con su etapa en NCR. En cuatro años, los ingresos se habían duplicado a 9 millones de dólares. En 1924, cambió el nombre de CTR a International Business Machines (IBM). Watson convirtió a la firma en una compañía tan dominante que el gobierno federal presentó una demanda civil antimonopolio en su contra en 1952. IBM poseía y alquilaba a sus clientes más del 90 por ciento de todas las máquinas tabuladoras en los Estados Unidos en ese momento. Cuando Watson murió en 1956, los ingresos de IBM eran de 897 millones de dólares y la empresa contaba con 72.500 empleados.
En su vida, Watson mantuvo un profundo interés por las relaciones internacionales, tanto desde una perspectiva diplomática como empresarial. Fue conocido como embajador no oficial del presidente estadounidense Franklin D. Roosevelt en Nueva York y solía recibir a estadistas extranjeros. En 1937, fue elegido presidente de la Cámara de Comercio Internacional (ICC) y, en el congreso bienal de ese año en Berlín, declaró que el discurso principal de la conferencia sería "Paz mundial a través del comercio mundial". Esta frase se convirtió en el lema tanto de la ICC como de IBM.
Relaciones con la Alemania nazi
En 1937, como presidente de la Cámara de Comercio Internacional, Watson conoció a Adolf Hitler. Durante la década de 1930, la filial alemana de IBM fue su operación extranjera más rentable. Un libro de 2001 de Edwin Black, "IBM and the Holocaust", afirma que la búsqueda de beneficios de Watson lo llevó a aprobar personalmente y liderar la relación tecnológica estratégica de IBM con la Alemania nazi. Describe cómo IBM proporcionó el equipo de tabulación que Hitler utilizó para eliminar a los judíos. Sus máquinas de tarjetas perforadas Hollerith se encuentran actualmente en el Museo del Holocausto. El libro describe las tarjetas perforadas de IBM como "una tarjeta con agujeros estandarizados", cada uno representando un rasgo diferente del individuo. La tarjeta se introducía en un "lector" y se clasificaba. Las tarjetas perforadas identificaban a los judíos por su nombre. Cada una servía como "un código de barras del siglo XX para seres humanos". En particular, los críticos señalan la medalla del Orden del Águila Alemana que Watson recibió en la reunión de la CCI en Berlín en 1937 como prueba de que se le honraba por la ayuda que la filial alemana de IBM, Dehomag (Deutsche Hollerith-Maschinen Gesellschaft mbH), y sus máquinas de tarjetas perforadas, brindaron al régimen nazi, en particular en la tabulación de los datos del censo (que incluían la ubicación de los judíos). Otro estudio sostiene que Watson creía, quizás ingenuamente, que la medalla era un reconocimiento a sus años de labor en favor del comercio global y la paz internacional.