Thomas Cranmer (Aslockton, 2 de julio de 1489jul.-Oxford, 21 de marzo de 1556jul.) fue un sacerdote inglés y arzobispo de Canterbury durante los reinados de Enrique VIII, Eduardo VI y María I —por poco más de un año—. Colaboró en la anulación del matrimonio de Enrique VIII y Catalina de Aragón, que fue una de las causas del cisma de la Iglesia de Inglaterra con la Santa Sede. Junto a Thomas Cromwell, apoyó el principio de la supremacía real, en la que el monarca era considerado soberano sobre la Iglesia dentro de su reino.
Durante su mandato como arzobispo de Canterbury fue responsable de establecer las primeras estructuras doctrinales y litúrgicas de la iglesia reformada. No hizo cambios radicales en la Iglesia durante el reinado de Enrique VIII, debido a los conflictos de poder entre conservadores y reformistas religiosos. No obstante, tuvo éxito en la publicación del primer oficio religioso autorizado en lengua vernácula, Exhortación y letanía. Cuando Eduardo VI llegó al trono, Cranmer pudo promover reformas importantes. Escribió y compiló las dos primeras ediciones del Libro de Oración Común, una liturgia especial para la Iglesia de Inglaterra. Con la ayuda de varios reformadores continentales, a los que dio refugio, cambió la doctrina en áreas como la eucaristía, el celibato clerical, el rol de las imágenes en los lugares de culto y la veneración de santos. Cranmer promulgó las nuevas doctrinas a través del Libro de Oración Común, el Libro de homilías y otras publicaciones.
Fue enjuiciado por alta traición y herejía cuando ascendió al trono la católica María I. Encarcelado durante más de dos años y bajo presión de las autoridades eclesiásticas, Cranmer hizo varias retractaciones y, aparentemente, se reconcilió con la Iglesia católica. Sin embargo, en el día de su ejecución, se retractó de sus palabras en la cárcel y pereció como un hereje para los católicos y mártir para los reformistas ingleses. La muerte de Cranmer fue inmortalizada en El libro de los mártires y su legado sigue vivo dentro de la Iglesia de Inglaterra en su Libro de Oración Común y los «treinta y nueve artículos», una declaración de la fe anglicana basada en su obra.
Nacido en 1489 en Aslockton (Nottinghamshire), era el hijo menor de Thomas Cranmer y su esposa Agnes Hatfield. El padre poseía una modesta riqueza y provenía de un linaje de caballeros establecido en la finca de Cranmer en Lincolnshire; tenía el título de lord of the manor (señor de la finca), que había llegado a su bisabuelo Edmund Cranmer por matrimonio con la heredera de los Aslacton, en la época del rey Enrique II. Más tarde pasó por una heredera de Cranmer al barón John Molyneux, quien la vendió al marqués de Dorchester y, en 1792, fue propiedad del representante del duque de Kingston. Una piedra ceremonial de uno de sus familiares en la iglesia de Whatton, cerca de Aslockton, tiene la siguiente inscripción: hic jacet thomas cranmer, armiger, qui obiit vicesimo septimo die mensis maii, anno d[omi]ni. md centesimo primo, cui[us] a[n]i[ma]e p[ro]p[i]cietur deus amen («Aquí yace Thomas Cranmer, muerto el 27 de mayo del año de nuestro señor 1601, a cuya alma puede Dios mirar con piedad. Amén»). El hijo mayor, John Cranmer, heredó el patrimonio familiar, mientras que Thomas y Edmund, el hijo menor, decidieron ingresar en el clero.
Los historiadores no han encontrado información sobre la educación temprana de Cranmer. Probablemente asistió a una escuela primaria de su pueblo. A la edad de catorce años, dos años después de la muerte de su padre, fue enviado al recién creado Jesus College de Cambridge. Le tomó ocho años alcanzar su Bachelor of Arts con un plan de estudios de lógica, literatura clásica y filosofía. Durante este tiempo, empezó a coleccionar libros escolásticos medievales, que conservó durante toda su vida. Para su maestría eligió un plan de estudios diferente, enfocándose en los humanistas Jacques Lefèvre d'Étaples y Erasmo. Esta vez progresó sin retrasos y terminó el curso en tres años. Poco después de recibir su Master of Arts en 1515, fue elegido para una beca del Jesus College. En algún momento después de obtener su maestría, se casó con una joven llamada Joan. Debido a que todavía no era sacerdote, se vio obligado a renunciar a su beca, lo que provocó la pérdida de su residencia en el Jesus College. Para mantener a su esposa y a sí mismo, buscó trabajo como profesor adjunto en el Buckingham Hall (posteriormente reformado como Magdalene College). Cuando Joan murió en su primer parto, la administración del Jesus College expresó su consideración hacia Cranmer al restablecerle la beca. Comenzó a estudiar teología y fue ordenado hacia el año 1520, aunque la universidad ya le había nombrado como uno de sus predicadores. Recibió su título de Doctor of Divinity en 1526.
No se sabe mucho del pensamiento y las experiencias de Cranmer en sus tres décadas en Cambridge. Tradicionalmente, ha sido retratado como un humanista cuyo entusiasmo por los estudios bíblicos le prepararon para la adopción de las ideas luteranas, que se propagaron durante los años 1520. Sin embargo, un estudio de su marginalia revela una antipatía temprana a Martín Lutero y admiración por Erasmo. El cardenal Wolsey, lord canciller del rey, seleccionó a varios académicos de Cambridge (entre ellos Edward Lee, Stephen Gardiner y Richard Sampson) para enviarlos como diplomáticos al continente europeo; Cranmer fue elegido para un puesto menor en la embajada inglesa en España.
Al servicio del rey Enrique VIII
El primer matrimonio de Enrique VIII tuvo origen en 1502, cuando falleció Arturo, su hermano mayor. Su padre, Enrique VII, desposó a la entonces viuda de Arturo, Catalina de Aragón, para el futuro rey. El compromiso planteó cuestiones relacionadas con la prohibición bíblica contra la unión conyugal de la esposa de un hermano (cf. Levítico 18 y 20). La pareja se casó en 1509 y, después de una serie de abortos involuntarios, tuvieron una hija (María) en 1516. A mediados de los años 1520, Enrique VIII no tenía un hijo varón que pudiera nombrar su heredero. Consideró que era un signo de la ira de Dios e hizo negociaciones con la Santa Sede para conseguir la nulidad matrimonial. El cardenal Wolsey tuvo la tarea de procesar su caso y abrió consultas con expertos universitarios. A partir de 1527, Cranmer ayudó en el proceso de anulación, al mismo tiempo que cumplía sus deberes de catedrático en Cambridge.
En el verano de 1529, Cranmer se hospedó con unos parientes en la parroquia de Waltham Holy Cross para evitar un brote de la peste en Cambridge. Dos de sus compañeros de Cambridge, Stephen Gardiner y Edward Foxe, le acompañaron. Los tres discutieron el tema de la nulidad matrimonial y Cranmer sugirió omitir la causa legal en Roma a cambio de un sondeo general de las opiniones de teólogos universitarios de Europa. Enrique VIII mostró interés en esta idea cuando Gardiner y Foxe le presentaron el plan. No se sabe si el rey o su lord canciller, Tomás Moro, aprobó explícitamente el plan. Finalmente se implementó y se pidió a Cranmer unirse al equipo real en Roma para recabar opiniones de las universidades. Edward Foxe coordinó las actividades de investigación y el equipo compiló el Collectanea satis copiosa (lit., Las colecciones suficientemente abundantes) y Las determinaciones (The Determinations), un argumento histórico y teológico de que el rey ejerce la jurisdicción suprema dentro de su reino. Sus primeras entrevistas con reformadores continentales fueron con Simon Grynaeus —humanista radicado en Basilea—, Ulrico Zuinglio y Juan Ecolampadio, seguidores de los reformistas suizos. En el verano de 1531, Grynaeus hizo una larga visita a Inglaterra para ofrecerse como intermediario entre el rey y los reformistas continentales. Entabló amistad con Cranmer y, después de regresar a Basilea, escribió sobre él al reformador alemán Martín Bucero en Estrasburgo. Estos primeros acercamientos dieron comienzo a la relación de Cranmer con los reformadores de Estrasburgo y Suiza.