Thomas Alexander Cochrane, X conde de Dundonald, Marqués de Maranhão (Annsfield cerca de Hamilton, 14 de diciembre de 1775-Londres, 31 de octubre de 1860), conocido como Lord Cochrane, fue un político radical, oficial naval e inventor británico, que también tuvo ciudadanía chilena. Llegó a ser considerado uno de los capitanes británicos más audaces y exitosos de las guerras revolucionarias francesas, lo que llevó a los franceses a apodarlo Le loup des mers («el lobo de los mares»). Después de ser dado de baja de la Marina Real británica, sirvió en las marinas de Chile, Brasil y Grecia. El 11 de diciembre de 1818 adquirió la ciudadanía de Chile a petición del director supremo Bernardo O'Higgins, y sirvió como comandante en jefe de la Armada de Chile.
Su vida y aventuras han servido de inspiración a varios autores. Para algunos historiadores, Cochrane es uno de los militares más valerosos y audaces que lucharon en las guerras de independencia de Hispanoamérica.
En 1812 Cochrane se casó, contra los deseos de su familia, con Catherine Frances Corbett Barnes (Kitty), una dama de madre española. Como consecuencia, Cochrane perdió la herencia familiar. De ese matrimonio nació Thomas Barnes Cochrane, xi conde de Dundonald. Kitty acompañó a Cochrane en sus numerosos viajes, después de que el marino dejara Inglaterra.
Cuando Thomas nació, la fortuna de su familia se encontraba casi agotada. Así, en 1793, la casa ancestral tuvo que ser vendida para solventar los gastos familiares.
Estando su familia desprovista de fortuna, se decidió que el joven Thomas debería abrirse camino a través de una carrera militar. Como era la costumbre en aquellos días entre la gente de su clase, y gracias a los buenos oficios de un tío, a partir de los once años fue alistado como tripulante en varios barcos de guerra británicos. El propósito de esta estratagema era proveerlo con la antigüedad necesaria para que su ingreso real en la Marina Británica fuera como oficial.
Ese alistamiento se concretó, coincidencia o no, en 1793 (cuando fue nombrado guardiamarina), el mismo año en que la casa patriarcal fuera vendida, y al mismo tiempo que las guerras revolucionarias francesas comenzaran.
Servicio en la Marina británica
Durante su servicio en la marina británica Cochrane demostró una gran capacidad, habilidad innovadora y valor personal. Así, su progreso desde guardiamarina a oficial duró solo dos años, siendo confirmado en el rango —después de pasar los exámenes— en 1793. En Nápoles, conoció a Horatio Nelson quedando profundamente impresionado por las cualidades demostradas por este gran almirante y decidió seguir su ejemplo. Tres años después, en 1796, se le otorgó el cargo de teniente. En 1799 le fue dado el comando temporal del Genereux, un navío de línea francés capturado, con órdenes de llevarlo a un puerto inglés. Durante la travesía, una tempestad se desató sobre el barco y Cochrane en persona tuvo que subir a los mástiles a recoger las velas, ya que la mayoría de la tripulación se encontraba enferma.
Sin embargo, demostró también tener un carácter arisco y difícil, que le ganó la animosidad o enemistad de numerosos colegas y superiores a lo largo de su vida. Entre otros ejemplos, fue sometido a una corte marcial por presuntamente, haber desafiado a un duelo a otro oficial. A pesar de que se le encontró inocente de la acusación, fue amonestado por "falta de cortesía". Así comenzó una larga historia de desencuentros con otras personas, incluso con aquellas que deberían haber sido sus aliados naturales.
En 1800, fue nombrado comandante de la balandra-bergantín HMS Speedy, destinada a perseguir a naves españolas y francesas en el Mediterráneo. En cumplimiento de su cometido, en solo diez meses capturó 50 naves, 122 cañones y un total de 533 tripulantes.
En ese mismo año la corbeta fue interceptada por un barco de guerra español. Cochrane escapó usando la bandera danesa y simulando que había una plaga a bordo. En otra ocasión, el Speedy fue capturado por el almirante francés Charles Linois que lo atacó con tres navíos de línea logrando hacer prisionero a Cochrane. Canjeado por unos prisioneros franceses, pudo volver a Inglaterra.
Uno de sus éxitos más notorios fue la captura del jabeque-fragata El Gamo. Este buque era mucho más poderoso que el Speedy (30 cañones y tripulación de 319 contra 18 cañones y 54 tripulantes). Cochrane, usando engañosamente la bandera estadounidense, acercó su corbeta tan cerca que quedó por debajo del área de fuego de los cañones del El Gamo, en ese momento izó la bandera británica y procedió con el abordaje del barco enemigo con tal ímpetu que, a pesar de la desventaja numérica, forzó la rendición de sus tripulantes. Poco después, en agosto de 1801 fue ascendido al rango de capitán de navío. Con solo 25 años de edad, ya era famoso dentro de la Royal Navy por sus acciones navales.
Sin embargo, su carácter intervino. Habiéndose ganado la enemistad del Vizconde St Vincent, almirante y comandante en jefe de la flota británica del Mediterráneo, fue relegado a capitán de un buque de abastecimientos. Para su fortuna, St Vincent fue apartado temporalmente del mando (para ser a la larga puesto al mando de la flota del canal de la Mancha) y Cochrane fue nombrado en 1804 capitán de la fragata de 32 cañones HMS Pallas para operar en el área de las islas Azores. Durante el ejercicio del mando de esta unidad atacó y destruyó a la fragata Minerva de 44 cañones, capturó una corbeta de 16 cañones y destruyó otras tres unidades de combate que contaban en total con 72 cañones, además de capturar una gran cantidad de buques mercantes enemigos. Fue tan grande su éxito capturando buques enemigos que su buque empezó a ser llamado el Golden Pallas debido a la cantidad de dinero que generaba por la captura de presas.
En 1806 le fue dado el mando de la fragata Imperieuse, donde servía Frederick Marryat, conocido escritor, quien fue el primero en usar a Cochrane como inspiración para sus libros. Durante aquella época ocurrieron algunas de la aventuras más pintorescas de la vida de Cochrane, cuando le fue ordenado el hostigamiento de la costa mediterránea bajo ocupación francesa, particularmente el área entre Barcelona y Marsella: la Costa Brava, o el golfo de Rosas.
En 1808, junto a un grupo guerrillero español capturó el fuerte de Montgat, en la región del Maresme, deteniendo por un mes el avance de las fuerzas al mando del general Guillaume Philibert Duhesme. Cuando a su barco se le acabó el agua, se reabasteció en territorio francés, en vez de volver a su base, como era costumbre en aquellos días. En otra oportunidad, ocupó por algún tiempo un fortín francés, y copió los códigos militares, dejando los originales detrás, a fin de que los franceses no se dieran cuenta de que habían caído a sus manos. Cuando el Imperieuse se quedó sin agua, navegó por el estuario del Ródano para reabastecerse. Un ejército francés marchó hacia Cataluña y sitió Rosas, y Cochrane participó en la defensa de la ciudad. Ocupó y defendió el Castillo de la Trinidad (Castell de la Trinitat) durante varias semanas antes de que la caída de la ciudad lo obligara a marcharse; Cochrane fue uno de los dos últimos hombres en abandonar el fuerte.
Estando en 1809 al mando del Imperieuse, operando en el Mediterráneo, fue llamado por el Primer lord del Mar de la época para poder analizar la posibilidad de efectuar un ataque de un alto riesgo contra la flota francesa del Atlántico, la que se encontraba fondeada en el puerto de Aix. Cochrane aceptó de inmediato la propuesta y junto con su superior el almirante James Gambier zarparon con las unidades navales para cumplir la tarea.
Es así que rodearon a la escuadra francesa en Aix comenzando la batalla de la isla de Aix (en el lado francés del golfo de Vizcaya; cerca de La Rochelle) donde Cochrane del 11 al 13 de abril de 1809 efectuó un ataque nocturno que lideró personalmente y utilizando varios brulotes cargados con explosivos y cohetes diseñados por William Congréve, sobre los 11 navíos y 4 fragatas francesas fondeados en la bahía de Aix. El caos, el estupor y el pánico de los franceses fue indescriptible, logrando destruir la mitad de la flota enemiga sin haber perdido un solo hombre en la acción. Pero no se pudo conseguir totalmente destruir todas las naves francesas, ya que el almirante Gambier no concurrió a apoyar la acción de remate de las unidades francesas averiadas, pese a las reiteradas llamadas de apoyo de Cochrane. Aun así, por la increíble acción, Cochrane fue condecorado con la Orden del Baño, la condecoración británica más importante existente por actos de valor. Napoleón Bonaparte diría sobre esta acción que «Cochrane habría podido destruir o capturar todos los buques franceses en Aix si, como era debido, hubiera sido ayudado por el almirante inglés».