The Pretenders es un grupo británico de new wave y pop rock formado en 1978. La banda se componía originalmente de su fundadora, compositora, guitarrista y vocalista Chrissie Hynde, el guitarrista James Honeyman-Scott, el bajista Pete Farndon y el batería Martin Chambers. Las muertes de Honeyman-Scott y Farndon por consumo de drogas malograron esta formación, y los múltiples cambios de músicos en los años posteriores han dejado a Chrissie Hynde como único miembro permanente y referente absoluto del grupo. La actividad pública de Hynde ha trascendido el terreno musical y se ha destacado como activista en favor de diversas causas. El grupo se hizo conocido por canciones como «Don't Get Me Wrong» y «Back on the Chain Gang».
Como el resto de bandas encuadradas en el estilo new wave e inspiradas por tanto en el punk, The Pretenders reaccionaron contra los estilos predominantes en el rock durante la primera mitad de la década de 1970, caracterizados por la complejidad de los arreglos musicales y de los equipos de sonido, la exhibición del virtuosismo de los intérpretes o la edición de álbumes conceptuales. Como respuesta, The Pretenders y otras bandas retomaron el formato habitual de canción, renunciaron a la interpretación de largos solos instrumentales y, en general, adoptaron formaciones y emplearon instrumentos más tradicionales en el rock and roll.
Como inspiración acudieron, bien a fuentes alternativas de los años inmediatamente anteriores como el pub-rock —el grupo Rockpile y sus guitarristas Dave Edmunds y Billy Bremner, así como su bajista Nick Lowe, eran una influencia declarada de James Honeyman-Scott—, o bien a otras comunes con sus compañeros de movimiento, como el beat británico de los años 60 incluyendo a los Beatles y, muy especialmente en su caso, a The Kinks.
El estilo de Chrissie Hynde como cantante, con reminiscencias de los conjuntos vocales pop femeninos, es un sello identificativo del grupo. Está basado en constantes inflexiones de voz enfatizadas por su registro grave de contralto. Las sucesivas bajas y entradas de nuevos músicos, de distinta procedencia y con distinta técnica y estilos, y el cambio de productores y otros colaboradores, e incluso de modas musicales, han hecho que las grabaciones de la banda tengan la voz de Hynde como único nexo común, si se compara el sonido de sus primeros discos con los de las décadas de 1990 o 2000.
Sin embargo, la base instrumental tenía una capital importancia en los comienzos del grupo, y en sus primeras grabaciones. A la clásica formación de guitarra líder, guitarra rítmica, bajo eléctrico y batería propia de los primeros tiempos del rock and roll y del beat británico se unía el uso de instrumentos tradicionalmente asociados a esos géneros, o con un sonido que se adapta bien a algunas de sus características. El empleo de guitarras Fender Telecaster —parte inseparable de la imagen de Hynde— en el acompañamiento rítmico han sido una constante en su etapa más próxima a la new wave, junto a la variedad de las utilizadas por Honeyman-Scott, siempre próximas al sonido de las Rickenbacker de George Harrison. El resultado estaba a medio camino entre los riffs más potentes de los grupos ingleses de la década anterior y los arreglos melódicos, con sonidos metálicos y claros —sin distorsión— del llamado jangle-pop.
Para dar forma a una canción e interpretarla, el grupo entrelazaba fragmentos musicales con facilidad y aceleraba el ritmo y la energía en el momento justo, de acuerdo con las sutiles señales que los músicos eran capaces de enviarse entre sí como resultado de sus laboriosos ensayos. A diferencia de lo que es común en la producción de un disco, que es grabar las pistas de cada instrumento por separado, The Pretenders grababan los cortes en el estudio prácticamente como si actuaran en directo, mezclando después solamente las pistas de la voz y la guitarra solista.
Entre las curiosidades de sus dos primeros álbumes están los cambios arbitrarios de compás -como sucede en el cambio de 7/8 a 4/4 de "Tattooed Love Boys"-. Otro factor fundamental de su éxito fue la producción a cargo de Chris Thomas, responsable, junto con el ingeniero de sonido Bill Price, del sonido del álbum de Sex Pistols Never Mind the Bollocks. Los seguidores acostumbrados a los hits del grupo en las listas norteamericanas frecuentemente ignoran hasta qué punto era enérgico y agresivo el sonido de aquellos primeros Pretenders, y el carácter desaliñado y experimental de sus primeras grabaciones.
A su casi inmediato éxito contribuyó, sin duda, el hecho de que la banda estuviera liderada por una mujer de apariencia dura y «cuya sexualidad está totalmente en sintonía con una magnífica sensibilidad rockera». Con su característico flequillo, sombra de ojos y tejanos oscuros y ajustados resultaba atractiva a ambos sexos al tiempo que fue capaz de zafarse de muchos de los clichés asociados a las mujeres en la música pop. A diferencia de otras cantantes solistas o que encabezaban bandas coetáneas, como Pat Benatar o Deborah Harry (Blondie), adaptaba a su propia personalidad algunos de los roles tradicionalmente masculinos del rock en su papel de líder del grupo, en una trayectoria similar a la de Joan Jett.
Mención especial merecen las actuaciones en directo del grupo, lideradas de manera absoluta y ostensible por Hynde, que se caracterizan por la contundencia y por la fidelidad a las composiciones originales, muy especialmente en la parte vocal. Hynde trata los temas como creaciones cerradas, que no admiten cambios ni en su estructura ni en su puesta en escena y que deben ser interpretados con absoluta fidelidad al original, incluso los pertenecientes a la primera época del grupo como “Tattooed Love Boys”, interpretado más de 40 años después en el festival Glastonbury de 2023.
Esta es una característica que Hynde ha mantenido como marca propia a lo largo de toda su vida artística.
Chrissie Hynde (voz y guitarra rítmica) es originaria de Akron (Ohio), una ciudad de Estados Unidos célebre por sus fábricas de neumáticos. Cursó enseñanza secundaria en el instituto Firestone, y estudios superiores de Bellas Artes en la Universidad de Kent, donde experimentó con la contracultura, el hippismo, las drogas, el vegetarianismo o la mística oriental, y su primera banda de rock. Allí fue también testigo en 1970 de la masacre que tuvo lugar en esa Universidad. Hynde se mudó en 1973 a Londres, donde, tras conocer al crítico británico de rock Nick Kent, comienza a escribir en el semanario New Musical Express. Después de varios años de intentos en falso, incluyendo los grupos Masters of the Backside y The Moors Murderers, cambia definitivamente el trabajo como crítico por la carrera musical.
The Pretenders se funda en 1978, cuando la primera oleada del punk británico da sus últimos coletazos. La banda finalmente reunida por Hynde se componía de varios conocidos suyos, músicos jóvenes procedentes de Hereford, más próximos a la estética pop, y que a pesar de haber quedado al margen de la explosión del punk en 1976, estaban ansiosos por ponerse al día.
Pete Farndon (bajo y coros) fue el primero en unirse al cuarteto, al tiempo que iniciaba una relación sentimental con Hynde. Se conocieron en la primavera de 1978 en un bar de Portobello Road a través de un amigo común, y comenzaron los ensayos juntos. Farndon había iniciado su carrera en una banda de Hereford llamada Cold River Lady, a lo que siguió un discreto paso por el grupo Bushwackers, un conjunto australiano de folk-rock. Entre sus influencias musicales se cuentan a Stanley Clarke y Jeff Beck.
James (Jimmy) Honeyman-Scott (guitarra solista) y Farndon se habían conocido en los círculos musicales de Hereford, mientras el segundo tocaba en Cold River Lady y el primero en Cheeks (junto a Chambers y al ex teclista de Mott the Hoople, Verden Allen), y fue el bajista quien le reclutó para los ensayos con Hynde. Honeyman-Scott había tocado en las grabaciones y conciertos de otros artistas como Robert John Godrey, Tommy Morrison, The Hawks o Emmylou Harris' Hot Band, y por entonces trabajaba en "Buzz Music", una tienda de instrumentos musicales en Hereford. Entre sus influencias musicales, aparte de los reconocidos Rockpile, se incluyen Cream, Allman Brothers Band, Mick Ralphs (Mott the Hoople), o Elvis Costello, a los que se añadirían, ya con The Pretenders, desde Nils Lofgren hasta Chris Spedding.