Tetuán (en árabe: تطوان, tiṭwān o taṭwān; en lenguas bereberes: ⵜⵉⵟⵟⴰⵡⵉⵏ, tiṭṭawin), en ocasiones conocida con el sobrenombre de «La paloma blanca», es una ciudad del norte de Marruecos, ubicada en las proximidades del mar Mediterráneo, cerca de Tánger y de la ciudad española de Ceuta. Cuenta con alrededor de 380 787 habitantes, según el censo de 2014. Antigua capital del protectorado español de Marruecos, en la actualidad es residencia veraniega del monarca Mohamed VI. Es la ciudad de Marruecos con más rasgos andalusíes.
Tetuán tiene un clima mediterráneo con una escasa amplitud térmica anual.
La presencia humana en la región de Tetuán data del 5000 a. C., como lo prueban las industrias ibero-mauritanas encontradas en la gruta de Taht El Ghar, al sur de la ciudad, y en El Ghar Lakhal, cerca de Ceuta.
La ciudad existía ya desde el siglo III a. C. Hay vestigios de épocas fenicia y romana provenientes de la antigua ciudad de Tamuda. El estudio de este asentamiento está dentro del programa de Proyectos Arqueológicos en el Exterior del Ministerio de Cultura de España. Los fenicios establecieron un emporio en la desembocadura del Oued Martil.
La primera mención a la ciudad se debe al geógrafo andalusí Abou Oubayd Al Bakri en el siglo XI, las siguientes provienen de fuentes almohades del siglo XII.
Hacia 1305, el meriní Abu Tábit, estableció una ciudad fortificada sobre una población bereber existente sobre todo para servir de retaguardia para el ataque a la colonia portuguesa de Ceuta. En 1399 fue atacada por Enrique III el Doliente de Castilla para proteger sus barcos de los piratas y corsarios que habían hecho de ella su refugio. En 1437 tropas de Portugal arrasan la ciudad.
A partir de la ocupación de Ceuta por los portugueses en 1415, principal ciudad del norte del reino de Fez, se aceleró el desarrollo de Tetuán, base estratégica como punto de partida para las expediciones militares contra los ocupantes y como puerto principal abierto al mar Mediterráneo.
En 1483-1484 llegan los primeros refugiados andalusíes, provenientes de la fortaleza de Píñar, bajo el mando del capitán y alcalde granadino Sidi Al-Mandari o Mandri. Se reconstruyó y fortificó la ciudad y se inició un periodo de gran esplendor. La ciudad se convirtió también en refugio de judíos sefardíes expulsados de España. De esta época procede el núcleo de la ciudad vieja, el barrio al que los lugareños llaman bled, es decir, «el pueblo» por excelencia. Sidi Mandri es uno de los gobernantes más famosos de Tetuán, que fue asistido en el gobierno y sucedido tras su muerte por su esposa, Zaida Aljorra o Sayyida al-Hurra («la Señora Libre»), poderosa mujer de orígenes andalusíes que llegaría a casarse con el sultán de Marruecos.
Según el historiador Skirej (1483), 80 moriscos llegados de Granada comenzaron a construir casas en la parte denominada Al Balad, pero eran hostigados por la tribu de los Beni Hozmar, que reivindicaban la propiedad del sitio. Al ser informado de sus quejas, el sultán Mohammad Ach-Chaikh Al Wattassi les prestó 40000 mithqal y envió a 40 guardias de Fez y otros 40 del Rif para protegerlos. Escribió al gobernador de Chauen, Moulay Ali Ben Moussa Ben Rached El Alami, para solicitarle que enviara a una persona competente para que construyera una muralla defensiva. Mohammed ben Ali Al Mandari, un comandante de origen andalusí unió la ciudad, de la que fue gobernador y arquitecto. Es considerado como el verdadero fundador.
El siglo XVI se caracteriza por una serie de luchas internas por el poder (Sayyida al-Hurra fue víctima de una de ellas). En los inicios del siglo siguiente, Tetuán será uno de los principales destinos del exilio de los moriscos (últimos musulmanes españoles, expulsados por Felipe III de España). Los moriscos fundan un gran barrio al norte del Bled, conocido como Al-Ayun («las fuentes»), donde hasta la actualidad se conservan numerosas reminiscencias del castellano hablado por aquellos exiliados: la popular calle Tranqat («de las trancas») o la mezquita y escuela Luqash (Lucas) son dos ejemplos bien conocidos, además de numerosos apellidos castellanos arabizados en familias tetuaníes.
Presencia española 1860-1862: guerra de Marruecos
A consecuencia de la guerra de África iniciada en 1859, el 6 de febrero de 1860, el general español Leopoldo O'Donnell que comandaba las tropas de la reina Isabel II derrotó a las tropas del sultán Mohammed IV y conquistó la ciudad. En 1862 la ciudad fue devuelta a Marruecos.
En Tetuán, como consecuencia de esta actividad bélica, tuvieron lugar los primeros contactos entre españoles y descendientes de españoles expulsados, después de cuatro siglos de aislamiento, sobre todo con la numerosa colonia judía sefardí, que hablaba aún una variedad de idioma español, el judeoespañol, también llamado en Marruecos haketía. Buena parte de la población musulmana de la ciudad era, por su parte, de origen peninsular, y conservaba viva la noción de su procedencia.
Protectorado español de Marruecos (1913-1956)
Tetuán fue ocupado por los españoles el 19 de febrero de 1913. Entre 1913 y 1956, Tetuán fue la capital del protectorado español de Marruecos.
En este periodo se convierte en una ciudad moderna, experimentado un gran desarrollo económico y cultural al desarrollarse en Ensanche de Tetuán (1913-1956) de unas treinta hectáreas de extensión junto a la Medina para acoger a la población militar y civil española. El proyecto del Ensanche se debe al arquitecto Carlos Ovilo Castelo y su Plan de Ordenación (1943) al arquitecto Pedro Muguruza, y en él se encontraban los principales edificios de Tetuán como el Ayuntamiento, Juzgados, o centros educativos, en estilos historicista y neoherreriano, regionalista (neomudéjar), art decó y modernista. La influencia del protectorado ha seguido siendo importante incluso después de la independencia del país. De este periodo data la construcción el aeropuerto Sania Ramel (1913), Ateneo Científico y Literario Musulmán (1916), Pasaje Benarroch (obra de Gómez Lezcura), el centro educativo de la Compañía de María, actualmente Instituto Español Nuestra Señora del Pilar, (1914), Delegación de Asuntos Indígenas, actual Escuela de Enfermería, obra de Juan Talavera y Heredia, el Casino Español (1920), Centro Médico, Archivo de la Delegación de Cultura (actual oficina de Turismo), el Mercado obra de Casto Fernández-Shaw, el periódico La Gaceta de África (1930) con firmas como la de Rodolfo Gil Benumeya o Ruiz Orsatti, y el ferrocarril Ceuta-Tetuán (1918). Se puede señalar además la pionera Escuela Ahlía (1925), la primera escuela árabe islámica de enseñanza moderna del norte de Marruecos para la élite nacionalista marroquí.
Tetuán llegó a contar con hasta seis grandes acuartelamientos, entre los que se encontraban en la propia ciudad como los que se encontraban en los alrededores, como el Cuartel de Infantería Gómez Jordana (1915), actualmente cuarteles R´kaina, el cuartel de Regulares Tetuán nº1 conocido popularmente como La Alcazaba, o los cuarteles Sanjurjo, actualmente colegio español Jacinto Benavente.
Durante la guerra del Rif Tetuán, como sede del Alto Comisario de Marruecos, recibe el tránsito permanente de militares, miembros de la Administración, responsables de diversas entidades y corresponsales de guerra. En cuanto a las acciones bélicas propiamente dichas, en diciembre de 1921 se fijó una línea ofensiva para aislar a las cabilas entre Yebala y el Lucus y en enero de 1922 partieron sendas columnas desde Tetuán y Ceuta mandadas por Alberto Castro Girona y Marzo Balaguer para asegurar la zona entre el río Lucus y Chauen. Además, en junio de 1922 se produjeron nuevas acciones bélicas desde Tetuán, mandadas por Serrano Orive, para dejar aislado a Al Raisuni. En 1923 se produjeron tiroteos en la propia Tetuán. En 1924 la ciudad se convierte en la octava en población de Marruecos, por detrás de Rabat y Mazagán y en agosto los rebeldes se encuentran en la vecina Chauen, próximos a la ciudad.