El terremoto de Ecuador de 2016 fue un sismo de gran magnitud que ocurrió a las 18:58:37 hora local (UTC-5) del sábado, 16 de abril de 2016, con epicentro entre las parroquias Pedernales y Cojimíes del cantón Pedernales, en la provincia ecuatoriana de Manabí. Con una magnitud 7.8y una intensidad máxima de Mercalli de VIII ( Severa ). Es el sismo más fuerte sentido en el país desde el terremoto de Colombia de 1979, el más destructivo desde los terremotos de Ecuador de 1987 y el cuarto más grande (en magnitud) de 2016. Las ondas sísmicas llegaron al suroccidente de Colombia, sintiéndose en ciudades de ese país como Tumaco, Cali, Pasto, Popayán, Neiva, Bogotá y a la frontera norte de Perú, en regiones como Tumbes, Piura, Cajamarca, Lambayeque y Amazonas. También fue percibido en países tan lejanos como Venezuela y Panamá.
Desde la ciudad de Roma, donde se encontraba al momento del suceso, el presidente Rafael Correa declaró el estado de excepción a nivel nacional y estado de emergencia en seis provincias costeras. Según la Oficina de la ONU para la Coordinación de Asuntos Humanitarios, más de un millón de personas fueron afectadas por el terremoto.
En Ecuador son frecuentes los terremotos y su causa es casi siempre atribuible a los procesos tectónicos de las amplias zonas de subducción a lo largo de las costas del océano Pacífico. Este terremoto, con epicentro en la costa del norte del Ecuador, se inscribe en este mismo contexto de tectónica de placas. Su origen es el cabalgamiento en el límite o cerca del límite entre la placa continental sudamericana y la placa Nazca. En el lugar donde se produjo el terremoto, la placa de Nazca subduce en dirección al oriente a una velocidad de 61 milímetros por año. Este mecanismo de producción de los terremotos es común a toda la zona del borde costero de Chile, Perú, Colombia y Ecuador (cinturón de fuego del Pacífico). Y es el origen del mayor terremoto que conoce la historia humana (que alcanzó una magnitud de 9.5 en la escala sismológica de magnitud de momento y se produjo en el sur de Chile en 1960).
Desde comienzos del siglo XX, en Ecuador se han registrado siete terremotos de gran magnitud en esta misma zona, con epicentros ubicados a muy pocos kilómetros de este terremoto, como el terremoto de 1942, o también el terremoto de Ambato y los terremoto del Reventador. Sin embargo, el mayor de estos movimientos fue el terremoto de 1906, que involucró una zona total de ruptura que se estima en unos 400-500 km y fue acompañado de un tsunami, provocando muchos centenares de muertes. El evento de 2016 se ubica en el límite sur de la zona de ruptura del terremoto de 1906.
El terremoto fue precedido por un sismo de magnitud 4.8 Mb que ocurrió aproximadamente 11 minutos antes.
El terremoto de 7,8 de magnitud en la escala de Magnitud de momento sacudió a la costa pacífica ecuatoriana a las 18:58 horas (UTC–05:00, hora local), el movimiento telúrico se sintió principalmente en localidades cercanas a su epicentro, localizado entre las provincias de Manabí y Esmeraldas.
Sin embargo, el sismo también fue sentido con fuerza en las otras cinco provincias de la costa ecuatoriana (Guayas, Santa Elena, Los Ríos, Santo Domingo y El Oro), varias provincias de la sierra norte del país (Carchi, Imbabura, Pichincha y el Distrito Metropolitano de Quito), y en menor medida otras de la sierra central y sur (Chimborazo, Cotopaxi, Tungurahua, Bolívar, Cañar, Azuay, Loja
En lo que respecta a los países vecinos, las ondas alcanzaron las ciudades colombianas de Ipiales, Pasto, Tumaco, Popayán, Cali, Pereira, Armenia y Bogotá; mientras que en Perú fueron sentidas en los departamentos de Tumbes, Piura, Amazonas y Cajamarca.
Tras el fuerte movimiento telúrico, el Centro de Alerta de Tsunamis del Pacífico, ubicado en Hawái (Estados Unidos), emitió una alerta preventiva de tsunami para Ecuador, Colombia, Costa Rica, Panamá y Perú, la cual fue retirada alrededor de la media noche del mismo día. Además, en varias zonas del país se produjeron cortes de energía generalizados que dejaron incomunicadas a muchas personas.
Tras el sismo ciudades como Portoviejo, Manta, Chone, Montecristi, Bahía de Caráquez, Rocafuerte, Calceta, Puerto López, Pedernales y Jaramijó resultaron afectadas. En Manta, el segundo puerto más importante del país, se registró el colapso de varias edificaciones, incluida la torre de control del Aeropuerto Internacional Eloy Alfaro, así como la pérdida de vidas humanas y largas horas sin electricidad y agua potable.
La ciudad de Portoviejo, capital provincial, también evidenció un número significativo de pérdidas humanas como resultado del colapso de al menos 684 infraestructuras civiles. Jama, otro de los cantones de la provincia, se vio seriamente afectado en su infraestructura y permaneció incomunicado por varios días.
Sin embargo, la localidad más afectada en la provincia y el país fue Pedernales, que más tarde se conocería fue el epicentro real del terremoto; la localidad fue destruida entre un 70 y 80 % según estimaciones, y durante varios días fue imposible el acceso por vía terrestre dado el daño severo que sufrieron las carreteras que la conectan con el resto del territorio ecuatoriano. Debido a la precaria situación y al alto número de muertos en las calles, el alcalde de la ciudad Gabriel Alcívar, solicitó la donación de ataúdes y formol.
Según informe de Ledy Zúñiga, ministra de Justicia, unos cien reos escaparon del Centro de Rehabilitación Social El Rodeo de la ciudad de Portoviejo, luego de que dos muros y las paredes del pabellón interno se derrumbaran tras el terremoto. Según la ministra, algunos regresaron de forma voluntaria, mientras que la Policía Nacional ha logrado recapturar alrededor de 30. Varios locales comerciales de Pedernales fueron saqueados horas después de la catástrofe.
Según el Instituto Geológico de los Estados Unidos en un inicio se atribuía el epicentro del terremoto a una localidad del Cantón Muisne, sin embargo, el Instituto Geofísico de la Escuela Politécnica Nacional confirmó que se encontraba más al sur, entre Cojimíes y Pedernales pertenecientes a la provincia de Manabí.
A pesar de ello, los daños fueron cuantiosos en la provincia de Esmeraldas, como en la capital que se afectaron 152 edificaciones incluido el Palacio Municipal, mientras que en la parroquia San José de Chamanga se reportaron 100 casas afectadas. Aunque no existieron víctimas mortales que lamentar, el 95 % de los habitantes de la localidad de Muisne fue evacuada hacia albergues, sobre todo debido al colapso de 803 viviendas y la falta de servicios básicos por varios días.
Debido a daños en el sistema estructural y eléctrico, el Aeropuerto Internacional Carlos Concha Torres de la ciudad de Esmeraldas suspendió sus operaciones comerciales. Tras el sismo, y por motivos de seguridad, la Refinería de Esmeraldas y los oleoductos y poliductos que llegan a la misma suspendieron operaciones hasta nueva orden.
Guayaquil, que con aproximadamente tres millones de habitantes constituye la ciudad más poblada del país, sufrió muy leves estragos y consecuencias durante y después del sismo. Un puente construido como intercambiador de tráfico sobre la avenida de las Américas colapsó sobre un vehículo, registrándose dos víctimas fatales.
En varios centros comerciales de la capital provincial, como San Marino Shopping, se registraron colapsos en los techos y algunos incendios por problemas en el suministro eléctrico, muchos supermercados de los casi 30 centros comerciales de la ciudad también se vieron afectados.