Tal Día como Hoy

Televisor

Aparato electrónico destinado a la recepción y reproducción de señales de televisión

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Un televisor (coloquialmente tele​ o TV) es un aparato electrónico destinado a la recepción y reproducción de señales de televisión.​ Ordinariamente consta de una pantalla y mandos o controles. La palabra viene del griego τῆλε (tēle, ‘lejos’), y el latín visōr (agente de videre, ‘ver’).

El televisor es la parte final del sistema de televisión, el cual comienza con la captación de las imágenes y sonidos en origen, y su emisión y difusión por diferentes medios. El televisor se ha convertido en un aparato electrodoméstico habitual, cotidiano y normal con amplia presencia en los hogares de todo el mundo. El primer televisor comercial fue creado el 26 de enero de 1926 por el escocés John Logie Baird.

Primeros televisores del mundo

Los primeros televisores que se pueden considerar comerciales fueron de tipo mecánico y se basaban en un disco giratorio, el disco de Nipkow (patentado por el ingeniero alemán Paul Nipkow en 1884), que contenía una serie de agujeros dispuestos en espiral y que permitían realizar una exploración «línea por línea» a una imagen fuertemente iluminada. La resolución de los primeros sistemas mecánicos era de 30 líneas a 12 cuadros pero fueron posteriormente mejoradas hasta alcanzar cientos de líneas de resolución e inclusive incluir color.

La televisión mecánica fue comercializada desde 1928 hasta 1934 en el Reino Unido, Estados Unidos y la URSS. Los primeros televisores comerciales vendidos por Baird en el Reino Unido en 1928 fueron radios que venían con un aditamento para televisión consistente en un tubo de Neón detrás de un disco de Nipkow y producían una imagen del tamaño de una estampilla, ampliada al doble por una lente. El «televisor» Baird estaba también disponible sin la radio. El televisor vendido entre 1930 y 1933 es considerado el primer televisor comercial, alcanzando varios miles de unidades vendidas.

El sistema mecánico fue pronto desplazado por el uso de tubos de rayos catódicos (TRC) como elemento generador de imágenes, que permitía alcanzar mejores resoluciones y velocidades de exploración. Además, al no tener elementos mecánicos, el tiempo de vida útil era mucho mayor.

El primer televisor totalmente electrónico (sin elementos mecánicos para generación de la imagen) con tubo de rayos catódicos fue manufacturado por Telefunken en Alemania en 1934, seguido de otros fabricantes en Francia (1936), el Reino Unido (1936) y los Estados Unidos (1938).

Se estima que antes de la Segunda Guerra Mundial se fabricaron en el Reino Unido unos 19 000 aparatos y en Alemania unos 1600.

Ya en las épocas tempranas del CRT se empezaron a idear sistemas de transmisión en color, pero no fue hasta el desarrollo de los tubos de rayos catódicos con tres cañones, que se empezaron a fabricar masivamente televisores en color totalmente electrónicos.

En la década de 1970, los televisores en color fueron ampliamente difundidos y empezaron a comercializarse en los países desarrollados. La premisa de compatibilidad con los sistemas monocromáticos permitió que ambos tipos de televisores convivieran de forma armoniosa hasta nuestros días.

La electrónica de los televisores ha ido evolucionando conforme avanzaba la electrónica en general. Los primeros televisores usaban tubos al vacío y luego transistores. Más recientemente se empezaron a usar circuitos integrados, desarrollándose algunos circuitos ex proceso para las funciones específicas del televisor. A finales del siglo XX comenzaron a desarrollarse pantallas de reproducción de imagen que no usaban el TRC. Durante la primera década del siglo XXI el tubo desapareció, dando paso a televisores con pantallas planas de diferentes tecnologías, que aún no lograron una calidad de imagen similar a la lograda por el TRC, permitían hacer unos aparatos de volumen mucho menor, casi sin fondo, y de unas líneas estéticas muy atractivas que fueron copando el mercado mientras los fabricantes dejaban de producir televisores con tubo de imagen.

El tubo de imagen fue sustituido por pantallas de tecnología de plasma, LCD, LCD retroiluminado con led y OLED, a la par que los sistemas de transmisión se cambiaban a sistemas digitales, bien mediante la distribución por cable, satélite o la distribución terrestre mediante la TDT.

A finales de la primera década del siglo XXI, con el desarrollo de Internet aparecen los televisores conectables y se comienza a hablar de la «televisión híbrida», que comparte la recepción convencional con el acceso a la red de redes para visualizar contenidos audiovisuales o de cualquier otro tipo abriendo nuevas áreas de servicio.

Se han desarrollado también sistemas de representación en 3D (tres dimensiones) y mejoras en el sonido. Los televisores llegan a poder mostrar varias imágenes o contenidos diferentes a la vez en sus pantallas y a poder realizar grabaciones de contenidos sin necesidad de elementos externos.

Áreas esenciales en la representación de una imagen

La representación de una imagen en cualquiera de las tecnologías usadas para la pantalla de los televisores y monitores tiene cuatro áreas primordiales, donde los resultados obtenidos son relevantes para la calidad final lograda. Estas áreas son:

Reproducción de negro verdadero

La dificultad de la reproducción del negro verdadero es una de las áreas más comprometidas en la representación de una imagen en una pantalla de televisor. Los niveles bajos de luminancia que generan los negros, o grises muy oscuros, son difíciles de conseguir debido a la utilización de retroiluminación o niveles de cebado de los plasmas. Las áreas oscuras de las imágenes representadas carecen de rango en los negros, quedando estos anulados (convertidos en grises) entre unos niveles y otros, dando lugar a artificios y ruido.

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