Tal Día como Hoy

Tarazona

Municipio de la provincia de Zaragoza‎, España

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Tarazona (Turiaso antiguamente) es un municipio y una ciudad española perteneciente a la provincia de Zaragoza, en la comunidad autónoma de Aragón. Es la capital de la comarca de Tarazona y el Moncayo, cabeza del partido judicial homónimo y sede episcopal de la diócesis de Tarazona desde al menos el año 449.​

Ocupa un espacio geográfico que históricamente ha sido frontera entre los reinos de Castilla, Navarra y Aragón. Esta singularidad, unida a que la comarca es un paso natural entre la Meseta Norte y el valle medio del río Ebro, han otorgado a Tarazona un carácter estratégico durante siglos. La ciudad se convirtió en la Edad Media en un enclave de referencia para las relaciones comerciales, diplomáticas, militares y religiosas —la diócesis estaba conformada por territorios de tres reinos distintos—. Sin embargo, la progresiva unificación de las Coronas de Castilla y Aragón fue devaluando ese valor estratégico. Hasta entonces, Tarazona fue testigo de bodas reales, pactos, guerras y celebraciones de Cortes.

La fundación prerromana de la ciudad —así como su temprana designación como sede episcopal— han ido conformando el casco antiguo como un espacio monumental y con un gran valor histórico-artístico. La convivencia pacífica durante siglos de comunidades cristianas, judías y musulmanas ha enriquecido todavía más el conjunto urbano. El patrimonio turiasonense abarca desde el siglo I a. C. hasta el siglo XX. Tarazona cuenta con una larga tradición industrial, de cuyas numerosas fábricas quedan importantes vestigios de patrimonio industrial.

Integrado en la comarca de Tarazona y el Moncayo, de la que ejerce de capital, se sitúa a 86 kilómetros de la capital aragonesa. El término municipal está atravesado por las carreteras nacionales N-122, que une Soria con Zaragoza, y N-121, que se dirige hacia Tudela, además de por carreteras locales que permiten la comunicación con Santa Cruz de Moncayo, Grisel, El Buste y Vierlas.

Emplazada en el valle medio del río Queiles, el municipio es una encrucijada de caminos entre Aragón, La Rioja, Navarra y Castilla y León. El núcleo urbano está formado, de una parte, por los barrios altos de San Miguel, La Almehora y el Cinto (trama medieval encintada por la muralla), y de otra, por los barrios de más reciente creación como Capuchinos, la Inmaculada, la Faceda y Turiaso Este. Además del núcleo principal, existen tres pedanías que en el pasado fueron municipios segregados: Tórtoles, Cunchillos y Torres de Montecierzo (Valverde).

En la actualidad, Tarazona ya no dispone de acceso por ferrocarril, aunque llegó a tener dos estaciones pertenecientes a dos líneas férreas diferentes. La estación de Tarazona, que dio servicio entre 1885 y 1972 en la línea Tudela-Tarazona, también conocido popularmente como el tarazonica o el escachamatas.​​ Esta infraestructura ha sido reconvertida en la vía verde del Tarazonica.​ Y la estación de Tarazona-La Nava, situada a unos 10 km del centro urbano, perteneciente a la línea Soria-Castejón, que dejó de dar servicio en 1996, aunque no está oficialmente cerrada.​

El exclave del Moncayo limita con Los Fayos, Santa Cruz de Moncayo, Grisel, Lituénigo, San Martín de la Virgen de Moncayo, Litago, Trasmoz (exclave), Añón de Moncayo, Ágreda (Soria) y Vozmediano (Soria).

El extenso término municipal de Tarazona presenta diferentes ecosistemas y marcados contrastes. El relieve varía desde las zonas áridas más cercanas al río Ebro hasta la sierra del Moncayo. Entre ambos extremos se pueden observar las dehesas del somontano, el parque natural del Moncayo y la vega del río Queiles, que permite el acceso a Navarra. Al noroeste, los Montes del Cierzo alcanzan los 861 metros (pico Muga) y llegan hasta el límite con La Rioja, si bien, las mayores altitudes se alcanzan al suroeste, donde se alza el pico Moncayo (2314 metros), en el límite con la provincia de Soria. Finalmente, al sureste, se alza aislado el pico Boquerón (804 metros). La altitud oscila entre los 2314 metros y los 440 metros a orillas del río Queiles. La ciudad se alza a 480 metros sobre el nivel del mar.

El Moncayo presenta una gradación bioclimática escalonada muy heterogénea, que varía desde restos de glaciares hasta bosques frondosos de haya, carrasca, roble, pino y enebro. Todo ello confiere a Tarazona una gran biodiversidad en su flora y fauna.​​

En la zona de Agramonte se ubican las ruinas del antiguo sanatorio de tuberculosos.​

Diferentes estudiosos ubican el origen del topónimo Turiazu, o Turiasu, (evolucionado en Turiaso, Tirassona, Tarazona) en la lengua vasca. Alexander Von Humboldt incluye Turiaso entre los nombres derivados de la palabra vasca "iturria", fuente. Es habitual que desde el siglo XIX el topónimo Turiaso aparezca traducido como «abundancia de fuentes» a partir del vascuence.

El topónimo podría por tanto derivar de Ituria-so, tras haberse perdido la letra inicial, con el significado de «buen manantial o fuente», opción defendida posteriormente también por Aloïss Heiss. Esta abundancia de agua o de fuentes se relaciona con el nacedero del Ojo de San Juan.​

Según el filólogo Robert Pocklington, «el topónimo Turiasso, transcrito tu.r.i.a.s.u en monedas ibéricas, puede interpretarse como Turi-Asso "Poblado de Turi". Asso sería una variante ibérica, con pérdida de la U implosiva, del euskera auzo "barriada, aldea"»​

Como reza el escudo de la ciudad, la leyenda mitológica de la fundación de Tarazona atribuye la edificación de la misma a Tubalcaín, y la reedificación a Hércules: «TubalCain me aedificavit. Hercules me reaedificavit».

Los restos más antiguos de la actual Tarazona datan de fines del siglo I a. C., si bien existen noticias documentales y numismáticas de la acuñación de moneda en la Turiasu celtíbera desde el siglo II a. C. Parece que en esta época la ciudad se reducía al barrio del Cinto. Sin embargo, no existen certezas arqueológicas de que la población celtíbera de Turiasu se ubicase bajo la Turiaso romana. De hecho, existe la hipótesis de que Turiasu podría también hacer referencia al cercano poblado de La Oruña (Vera de Moncayo).​ Tras la conquista romana de Hispania crece el perímetro urbano extendiéndose hacia el río Queiles y ocupando la vega sobre la que hoy se alza la catedral.​

En la Hispania romana Tarazona recibió el nombre de Turiaso, siendo una próspera ciudad de derecho romano —sus habitantes tenían pleno derecho de ciudadanía romana— que continuó acuñando moneda en su propia ceca.​

Entre los varios hallazgos de época romana cabe señalar las escuelas «Allué Salvador» —villa urbana destruida en el siglo III d. C.—, la Casa de la Vicaría —otra villa destruida en la misma centuria que la anterior— y un sarcófago encontrado en el Convento de los Carmelitas Descalzas. La Exposición permanente «Arqueología del Moncayo», en los bajos del Palacio Episcopal, exhibe algunas de las piezas, que van desde la prehistoria hasta la época romana.​

Sin embargo, la pieza de mayor valor hallada en la ciudad se expone en el Museo de Zaragoza. Se trata de un busto excepcional del emperador César Augusto, tallado en sardónice indio a comienzos del reinado de Trajano.​ Es la mayor pieza que se conserva en esta piedra semipreciosa en todo el mundo, con un tamaño de 15 centímetros. Este hallazgo recuerda que, según la tradición, Augusto pasó por Tarazona cuando volvía de las guerras de romanización del norte peninsular y paró durante algún tiempo para recuperarse de diversas dolencias en los baños de Turiaso. De hecho, existe la creencia de que las aguas del Queiles tenían valores curativos. La pieza fue calificada como el hallazgo romano más importante en España en el siglo XX.​

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