Tarata es una ciudad y municipio de Bolivia, capital de la provincia de Esteban Arze situada en el sur del departamento de Cochabamba. Es conocida también como la «Villa Colonial».Fue fundada durante la época virreinal de la monarquía hispánica, cuando Bolivia era la Real Audiencia de Charcas y formaba parte del Virreinato del Perú.
Tarata es también capital de la sección municipal y cantón del mismo nombre, que comparte espacio con los cantones de Huasa, Huayculi e Izata.
Se encuentra a 29 km de la ciudad de Cochabamba, capital del departamento, y se halla a 2.766 metros sobre el nivel del mar. Según el censo de 2012, el municipio de Tarata cuenta con una población de 8.242 habitantes.
En esta localidad nacieron dos presidentes de Bolivia, Mariano Melgarejo y René Barrientos Ortuño.
Algunas investigaciones indican que el nombre de Tarata viene del quechua Tarapampa, tierra de las Taras, porque en la zona existen estas plantas. Otros investigadores indican que el nombre de Tarata viene del idioma aimara, de las voces “tha” que significa bifurcadero, “ahra” desatar y “ta” lugar, es decir, lugar de bifurcación de un camino”. o donde se divide el camino, debido a que esta zona intermedia entre los valles, trópico y altiplano.
Tarata se fundó el 3 de enero de 1741. Durante la época virreinal de la monarquía hispánica, Tarata fue capital del partido de Cliza, dentro de la Intendencia de Cochabamba. Fue en la villa de Tarata que el caudillo revolucionario Esteban Arze luchó contra las fuerzas realistas durante la etapa de la emancipación del Alto Perú, que posteriormente se llamó Bolivia.
Luego de la independencia de Bolivia, el general Simón Bolívar nombró a Tarata capital de la provincia de Cliza, para una mejor administración la provincia se dividió en dos secciones pasando Tarata a formar parte de la primera sección.
El 4 de enero de 1872, Tarata fue proclamado como capital de Bolivia por el presidente Mariano Melgarejo y Cliza se dividió en dos provincias: Tarata y Punata, pasando la villa de Tarata a ser capital de la provincia del mismo nombre. Posteriormente, el 10 de noviembre de 1950, la provincia de Tarata pasa a llamarse Esteban Arze.
El municipio tiene una topografía variada: el norte forma parte del valle alto, con una altura promedia de 2800 m s. n. m., mientras que la parte sur forma parte de serranías con una altura máxima de 3.360 m s.n.m. (Pico Pucara), bajando a la cuenca del Río Caine (2250 m s.n.m.).
El clima de Tarata es del tipo semiárido frío (BSk), de acuerdo con la clasificación climática de Köppen.
Climograma de Cochabamba, cerca de 25 km de Tarata. Fuente: GeoKLIMA
De acuerdo con el censo boliviano de 2024, la población del municipio de Tarata es de 11 273 habitantes.
La población del municipio cambió poco entre 1992 y 2012, pero aumentó en más de un tercio en la década siguiente:
La principal actividad económica es la agricultura, que se basa principalmente en la producción de maíz, el más predominante de la región es el maíz willkaparu que crece de 2 hasta 3 m de altura y produce de 2 hasta 3 choclos o mazorcas, y posee muchas vitaminas y proteínas nutritivas para el cuerpo humano, cultivan trigo, papa, duraznos, manzana y otros.
Al ingreso de Tarata se encuentra el portal de estilo colonial con una pequeña réplica de lo es el mirador de Tarata dando la bienvenida, con la frase “Tarata, Historia, Canto y Leyenda”, más adelante está la escultura del Gral. Mariano Melgarejo.
En Tarata se observa la clásica arquitectura colonial, los tejados de las casas de arcilla, paredes de adobe, calles estrechas, con simbolismos republicanos en las fachadas. Las casas coloniales se destacan por el color que tienen, anique para la clase media y el blanco para la clase alta.
Al noroeste, pasando el río está la casa casi extinta del Gral. Esteban Arze. En la actualidad la Alcaldía busca recursos económicos para la restauración.
El Templo de San Pedro, de estilo neoclásico y construido a fines del siglo XVIII, fue edificada por el párroco Ángel de María Moscoso y el arquitecto Pedro de Nogales (El Maestro Cambiazo). Al interior de la Iglesia, se observa en los brazos del crucero, retablos tallados en madera de cedro y revestidas con pan de oro, en estilo barroco mestizo; el coro de la Iglesia cobija un órgano magistral hecho en San Pedro de Moxos, ambas de la época colonial.