Tarapoto es una ciudad peruana, capital del distrito homónimo y a la vez de la provincia de San Martín en el departamento de San Martín. Es la más poblada y desarrollada del departamento. Se sitúa entre las cordilleras Central y Oriental de los Andes, en la llamada selva alta peruana.
Está ubicada a 350 m s. n. m. a orillas del río Shilcayo y el río Cumbaza tributarios del río Mayo.
Es uno de los principales centros turísticos y comerciales de la Amazonía peruana. Según el INEI cuenta con una población de 265 727 habitantes, aunque en el área metropolitana alberga más de 300 mil habitantes, lo que la convierte en la ciudad más poblada del departamento y en la tercera ciudad amazónica más grande y poblada después de Pucallpa e Iquitos, de mayor antigüedad y la más segura del Perú.
Su conurbación se extiende por cinco distritos: Tarapoto, La Banda de Shilcayo, Morales, Cacatachi, Juan Guerra y San Antonio de Cumbaza.
Llamada como Ciudad de las Palmeras, de clima tropical húmedo, concentra gran parte de la actividad turística y comercial de la región, siendo la tercera ciudad más buscada después de Lima y Cusco y una de las más visitadas por los peruanos; Está rodeada por el Norte por el área de conservación regional de la Cordillera Escalera dentro del bosque húmedo tropical sudamericano y por el sur con un valle fértil con cultivos de arroz, maíz, café, cacao, tabaco y diversos productos agrícolas, con bosques estacionalmente secos neotropicales.
La ciudad es conocida por su proximidad con muchas cataratas, cascadas de selva alta, lagos y lagunas, lo que la hace ideal para deportes de aventura como excursionismo, kayakismo, escalada, ciclismo de montaña, senderismo, y deportes de montaña.
La ciudad es un centro neurálgico de productos agrícolas, los alrededores concentran una amplia biodiversidad endémica, originaria de las últimas estribaciones de los andes orientales, estos dan lugar a una enorme riqueza botánica y biológica, de una increíble variedad de especies de anfibios y aves, ideal para el avistamiento de aves (birdwatching), además de una gran cantidad de caídas de agua, cascadas y cataratas, esto dio lugar al crecimiento del ecoturismo, principalmente desde mediados de los años noventa.
Actualmente, la metrópolis amazónica cuenta con varias cadenas de hipermercados, con servicios de todo tipo, multicines, hospitales de primer nivel, internet de alta velocidad, servicios hoteleros, resorts, hoteles de todas las categorías; La conexión terrestre a mediados de los años sesenta trajo consigo un enorme crecimiento económico y demográfico a la ciudad, a raíz de la construcción y asfaltado de carreteras de acceso a mediados y fines del siglo XX, desde la ciudad capital, Lima, conectándose a la carretera central en la sierra central o con la carretera Fernando Belaúnde Terry por Pasco y Huanuco; y en el norte interconectada a las ciudades de Bagua, Chachapoyas, Chiclayo, Piura y Trujillo, y con cercanía al puerto más grande del norte peruano, puerto de Paita en el océano Pacífico y al puerto de Salaverry en la libertad, además de una conexión al Brasil mediante el puerto fluvial de Yurimaguas a tan solo unas 3 horas en carretera, y su salida hacia el atlántico por el río Huallaga, tributario del río Marañón y este del río Amazonas.
En la última década, mantuvo un crecimiento económico acelerado, producto de la Ley de Exoneraciones e Incentivos Tributarios que las ciudades amazónicas gozan, que lo ha llevado a un crecimiento económico del 6%, según la cámara de comercio, crecimiento similar al regional y mayor al promedio nacional; cuenta con una buena infraestructura terrestre y uno de los aeropuertos de mayor tránsito del país, principalmente, producto del turismo y del crecimiento comercial, siendo una de las ciudades peruanas con mayor población flotante, después de Piura, Iquitos y Cuzco; Es conocida también por su enorme riqueza gastronómica, la producción de licores, tabaco, café, artesanías, cacao, chocolate, arroz, helados de frutas orgánicas, piscicultura, apicultura, además de producción de carnes bovinas y porcina (cecina y chorizo), y como centro chamánico de ayahuasca, contando con un laboratorio de investigación (Takiwasi), un centro de rehabilitación de toxicómanos y de investigación de medicinas tradicionales; Cuenta también con universidades, tanto pública (Universidad Nacional de San Martín) y privadas, con campus y enormes ciudades universitarias, las cuales realizan investigaciones científicas y académicas propias de la región amazónica. La principal actividad económica es el comercio, turismo, la agricultura, la pesca, la ganadería, la industria de procesamiento de productos primarios y agroindustriales.
Existen varias versiones sobre el origen del nombre de la ciudad, la tradición lo atribuye a una exótica especie de palmera que se hallaba en las orillas de la desaparecida cocha de Suchiche, llamada huacrapona barriguda (Iriartea ventricosa martins), que los lugareños conocían como tarapotus, esta palmera abundaba en la zona y se caracteriza por un prominente bulto en su tronco, y por sus raíces que forman un denso cono, las cuales durante su fase de crecimiento adoptan una forma fálica.
Otra versión refiere que el nombre de Tarapoto resulta de la unión de dos términos "tara" y "poto" que los lamistas y pobladores de la cocha de Suchiche habrían usado al realizar sus intercambios comerciales; denominando tara al contenido de algunos de sus productos como pescados, frijol, etc. que colocaban en un poto que era un recipiente fabricado al abrir uno de los extremos del fruto del árbol llamado huingo.
Es conocida como la ciudad de las palmeras por la multitud de especies de palmeras amazónicas que crecen en la ciudad y los alrededores.
Sus inicios efectivos datan de las exploraciones que realizaron los Pocras y Hanan Chancas (antiguas culturas de la región Ayacucho) quienes al ser conquistados por el Imperio inca, encabezaron una revolución comandados por el caudillo Ancohallo, revuelta que, al ser derrotada, obligó a sus miembros tribales a huir de la terrible venganza inca, estableciéndose en los valles de los ríos Mayo y Cumbaza en el departamento de San Martín formando, finalmente, la ciudad de Lamas, luego establecieron una comunidad satélite en el valle de los ríos Cumbaza y Shilcayo, teniendo como núcleo central la Laguna Suchiche (desecada en la colonia). En dicha laguna abundaba la palmera de nombre Taraputus o barriguda, nombre que se usaría para nombrar a la población que se formaría en este establecimiento de cazadores y pescadores. Habitaban por entonces, cumbazas a la orilla de la quebrada Choclino y Amurarca (esta última en la actualidad ya no existe); Pinchis en la parte alta de la ciudad y en las márgenes derecha e izquierda del río Shilcayo; Sushiches o Sustuchiches residentes en el barrio de nombre, a orillas de la concha o laguna de suchiche; Muniches y Antables en el actual barrio Huayco hasta la zona de Santa Rosa.
Existen evidencias de restos arqueológicos de la época prehispánica uno de ellos son los petroglifos de Polish, ubicado a 8 km en el distrito de La Banda de Shilcayo, descubierto por el historiador Wilson León Bazán en 1976.
Al caer los Incas a manos de los españoles, estos ávidos de aventura y en busca del mítico “El Dorado” o Paititi, en el que según cuenta la leyenda, existía una ciudad Inca cubierta completamente de oro, el oriente peruano se convirtió en un objetivo apetecible para los aventureros y conquistadores españoles en búsqueda de la mítica ciudad.
El primero de ellos fue Alonso de Alvarado uno de los conquistadores españoles que llegó con Francisco Pizarro, el que asumió el papel de la búsqueda del mítico el Dorado en el Nuevo Mundo, así en 1538 durante su travesía, atravesó los Andes encontrándose con la cultura Chachapoyas y sus míticas tierras, los Chachapoyas eran denominados amos de las nubes, llamados así por las ciudades que tenían en la parte alta de las montañas y la ceja de selva, muchos de los curacas de esta cultura se convirtieron en aliados de los españoles durante la conquista, en su primera incursión se dice que, Alonso de Alvarado recibió de los indígenas un cajón de oro y plata, por lo que regresó a lima contento con tan valioso tesoro, a raíz de ello Pizarro ordenó a Alonso de Alvarado fundar una ciudad en dicho territorio, para desde ahí abastecer a las expediciones a la densa selva, en búsqueda de la mítica ciudad del Dorado, así fundándose la ciudad de Chachapoyas.