José Alberto Iglesias, conocido como Tanguito (Caseros, Provincia de Buenos Aires, 16 de septiembre de 1945-Puente Pacífico, Ciudad de Buenos Aires, 19 de mayo de 1972), fue un cantautor de rock argentino, mayormente reconocido por haber compuesto en 1967 el sencillo «La balsa», junto a Litto Nebbia, que popularizó el rock en español en Argentina.
José Alberto Iglesias nació el 16 de septiembre de 1945 en Caseros, ciudad ubicada al noroeste de la ciudad de Buenos Aires, hijo del vendedor ambulante José Iglesias y de Juana Correa, empleada de servicio doméstico. Tras abandonar el colegio secundario, cursó durante un breve periodo jardinería y paisajismo en la escuela del Jardín Botánico, pero a los quince años decidió dejar los estudios y dedicarse a la música.
Primeras actuaciones y grabaciones
A los 17 años, Iglesias actuaba en clubes de los barrios de Mataderos y Flores, interpretando canciones populares de rock and roll. En esa época, en esos locales se bailaba más que nada tango, pero él ganó fama como bailarín de rock (ver más abajo la relación de este hecho con su apodo). En 1963, como cantante de Los Dukes, hizo su debut discográfico con los temas "Decí por qué no querés", (de Palito Ortega y Dino Ramos) y "Mi Pancha", una composición suya, y en enero de 1964 apareció un nuevo sencillo del grupo: "Carnaval, carnaval" de Ball y Roger (en versión castellana con arreglos de Santos Lipesker) y "Maquillada" de Freddie Cora. Los Dukes llegaron a compartir escenario con Sandro y Los de Fuego, los Pick Ups y los Bobby Cats (cuyo cantante era Billy Bond). En otoño de ese mismo año, Horacio Martínez, mánager de Los Gatos, le propuso registrar un disco como solista para el sello RCA. Tanguito dejó a Los Dukes y comenzó a preparar material, pero el proyecto no se concretó.
El célebre bar-teatro La Cueva fue el epicentro donde se reunían varios músicos que más tarde cobrarían gran notoriedad para el rock argentino. Era un sótano ubicado en la Avenida Pueyrredón 1723 (esquina Juncal, Recoleta) que primero fue un cabaré llamado sucesivamente «Jamaica» y «El Caimán», y por último un club de jazz («La Cueva de Pasarotus»). En el otoño de 1964 se lo reformó y rebautizó La Cueva. En poco tiempo se convirtió en un reducto de la bohemia porteña, donde tocaban músicos maduros de jazz y también se escuchaban las nuevas tendencias de artistas de rock más jóvenes. Allí se reunían estrellas consagradas como Sandro, con futuras figuras como Moris, Javier Martínez, Alejandro Medina, Billy Bond, Litto Nebbia, Miguel Abuelo, Ricardo Lew, Charly Camino, Carlos Mellino, Ciro Fogliatta y Pajarito Zaguri, además de Pipo Lernoud (poeta y más tarde fundador y director de la revista Expreso Imaginario) y Miguel Grinberg (poeta, escritor y periodista). Numerosas bandas se formaron en el ambiente generado por ese club: Nebbia y Fogliatta formaron Los Gatos y Mellino y Medina Los Seasons. A partir de 1966, Tanguito frecuentó asiduamente La Cueva hasta su cierre definitivo. Gran fan de Los Iracundos y de su cantante Eduardo Franco, cuenta Billy Bond que en aquellos años de La Cueva, Tanguito cantaba "Iracundo soy" con una media en la cabeza.
Con la intención de difundir y promocionar al creciente movimiento roquero, del cual formaban parte varios artistas que actuaban en La Cueva, Miguel Grinberg produjo en el Teatro de la Fábula (Agüero 444, Almagro) De aquí, de allá y de todas partes, un ciclo de conciertos que se llevaron a cabo los días 7, 14 y 21 de diciembre de 1966, a las 21.00 horas. Iglesias estuvo entre los participantes, presentándose con el seudónimo de «Donovan el Protestón». Interpretó las canciones «Tutti Frutti» de Little Richard y una improvisación de «Perro Feroz» (en inglés: «Hound Dog») de Jerry Leiber and Mike Stoller, dos clásicos del repertorio de Elvis Presley. También estuvieron Moris, Bob Vincent, quien realizó interpretaciones de Bob Dylan, Morgan X (Miguel Grinberg) y The Seasons.
Durante la época en que funcionó La Cueva, un grupo de bohemios (entre ellos Tanguito) frecuentaban también el bar La Perla del Once (Jujuy y Avenida Rivadavia, Plaza Once).
Pipo Lernoud recuerda esas reuniones:
Según relata Litto Nebbia, «La balsa» fue compuesta durante una madrugada, cuando Tanguito se dirigió al baño de La Perla del Once. Le gustaba el sonido reverberante del ambiente, aunque los mozos —camareros— le prohibían tocar allí. Fue en ese bar donde comenzó a esbozar sus primeros versos y los acordes iniciales del tema:
Más tarde, Nebbia terminó la canción, dotándola de un aire de bossa nova (la armonía del principio es similar a la de «Garota de Ipanema», de Antonio Carlos Jobim). A sus compañeros de Los Gatos les gusto el tema, y el 19 de junio de 1967 lo grabaron en los estudios de la discográfica RCA, con la cual tenían contrato. El lado B del sencillo fue «Ayer nomás», con letra de Lernoud (retocada por Nebbia para eludir la censura), y música de Moris. Este sencillo (primero de Los Gatos) se publicó el 3 de julio siguiente, vendiendo 250 000 copias en pocas semanas. Fue la única obra de Tanguito que le proporcionó importantes ganancias. Cuando cobró las primeras regalías, Tanguito compró pantalones, zapatos, botas, camisas, dos guitarras, muchos discos de vinilo y un combinado Ranser. En el libro A un paso del cielo: confesiones de un superviviente, su autor, el músico Daniel Irigoyen, cuenta que una de esas guitarras se la regaló a él, quien fue amigo de Tanguito en esa época del rock nacional. Se trataba de dos guitarras acústicas Repiso, una original y otra imitación.
Poco después de la publicación del sencillo de Los Gatos, un juez ordenó la clausura de La Cueva, medida precedida de un persistente acoso que la policía mantuvo contra el local: se detenía a los menores presentes, se buscaban drogas y se labraban actas que llevaban a sus propietarios a los Tribunales. Los allanamientos desembocaron en el cierre definitivo del club. Eran tiempos de dictadura militar y de duro régimen represivo.
En la misma época, Pipo Lernoud y Mario Rabey organizaron para el Día de la Primavera (21 de septiembre), la primera reunión hippy en la Argentina, en la Plaza San Martín, ubicada en una de las zonas más céntricas y adineradas de Buenos Aires. Durante el encuentro, Tanguito cantó varios temas con su guitarra. Previamente se habían realizado ensayos en noviembre de 1966.
Aquel espectáculo, al que concurrieron cientos de adolescentes de pelo largo y prendas coloridas, llamó la atención de los medios periodísticos, y las cámaras de televisión registraron la actuación de Tanguito. Días después, el programa Sábados Circulares de Nicolás Mancera lo convocó para cantar en él. Tanguito interpretó algunas composiciones de su repertorio, entre ellas "La balsa". Ante la repercusión de esa presentación, otro periodista, Antonio Carrizo, concedió a Tanguito su primer y único contrato televisivo, para realizar algunas actuaciones en su programa Sábados Continuados.
Hubo una invitación por parte de la Federación Argentina de Entidades Democráticas Anticomunistas a un grupo de hippies compuesto por Javier Arroyuelo, Mario Rabey, Rafael López Sánchez y Tanguito, quienes supieron manejar con altura esa comprometida situación. La conversación que mantuvieron quedó registrada por un magnetófono de bobina abierta. Cuando Aníbal Amadeo Tedesco le preguntó a Tanguito:
Relaciones personales de Tanguito
Fuentes cercanas a Tanguito afirman que una fan llamada Mariana fue la musa que inspiró canciones como "Amor de primavera" (cuya letra pertenece realmente a Hernán Pujó), "Natural" y "La princesa dorada". Cuando Tanguito murió, Mariana partió sola rumbo a Brasil y en la actualidad se desconoce su paradero.
Pero otras fuentes, igualmente cercanas, sostienen que su gran amor fue Marcela, una chica algunos años mayor que él, culta y perteneciente a una familia de clase alta del barrio de Palermo. Ya desvinculada sentimentalmente de Tanguito, emigró a Río de Janeiro, Brasil, al menos un año o dos antes de su trágica muerte. En ese país formó una familia, regresando más tarde a Argentina, donde reside desde entonces.