Tamerlán (del persa: Timür-i lang, ‘Timur el Cojo’, Tamorlán, Timur Lang, del chagatai Timur Lenk, Temür o Timur; Kesh, Transoxiana, 9 de abril de 1336 [25 Ša'bān, 736] - Otrar, China, 17 de febrero de 1405 [17 Ša'bān, 807])fue un conquistador, caudillo militar y político turcomongol,el último de los grandes conquistadores nómadas del Asia Central. Tamerlán fundó el Imperio timúrida, que bajo su mandato alcanzó su máxima extensión, abarcando aproximadamente los actuales Afganistán, Irán, Irak, Cáucaso, parte de Turquía y Asia Central. Comandante invicto, se le considera uno de los mayores líderes militares y tácticos de la historia, así como uno de los más brutales.Tamerlán también está considerado un gran mecenas del arte y la arquitectura, ya que se relacionó con intelectuales como Ibn Jaldún, Hafez o Hafiz-i Abru, y su reinado introdujo el Renacimiento timúrida.
En poco más de dos décadas, este noble musulmán de origen turcomongol conquistó ocho millones de kilómetros cuadrados de Eurasia. Entre 1382 y 1405, sus grandes ejércitos cruzaron el continente euroasiático desde Delhi hasta Moscú, desde la cordillera Tian Shan del Asia Central hasta los montes Tauro de Anatolia, conquistando, reconquistando, arrasando algunas ciudades y perdonando a otras; las campañas de Tamerlán en Anatolia pusieron en peligro la existencia de los otomanos. La fama de Tamerlán se extendió por Europa, donde fue durante siglos una figura novelesca y terrorífica. Para algunos pueblos, afectados más directamente por sus conquistas, su memoria, siete siglos después, permanece aún fresca, bien como destructor de ciudades del Oriente Medio, bien como el último gran líder del poder nómada.
Nacido en la confederación nómada de Barlas, en Transoxiana (actual Uzbekistán), el 9 de abril de 1336, Tamerlán se había hecho con el control del kanato occidental de Chagatai para 1370. Desde esa base, lideró campañas militares por el Asia occidental, meridional y central, el Cáucaso y el sur de Rusia, derrotando en el proceso a los kanes de la Horda de Oro, los mamelucos de Egipto y Siria, el emergente Imperio otomano y el tardío sultanato de Delhi en la India, y convirtiéndose en el gobernante más poderoso del mundo islámico. A partir de estas conquistas, fundó el Imperio timúrida, pero este imperio se fragmentó poco después de su muerte.
Tamerlán fue el último de los grandes conquistadores nómadas de la estepa euroasiática, y su imperio sentó las bases para el surgimiento de los imperios islámicos de la pólvora (es decir, los imperios otomano, safávida y mogol), más estructurados y duraderos, en los siglos XVI y XVII. Tamerlán era descendiente tanto de turcos como de mongoles y, si bien no era probablemente descendiente directo de ninguno de ellos, compartía un antepasado común con Gengis Kan por parte de padre, aunque algunos autores han sugerido que su madre podría haber sido descendiente del Kan. Estaba claro que pretendía invocar el legado de las conquistas de Gengis Kan durante su vida. Tamerlán visualizaba la restauración del Imperio mongol y, según Gérard Chaliand, se consideraba heredero de Gengis Kan.
Según Beatrice Forbes Manz, Tamerlán, «en su correspondencia formal, continuó durante toda su vida presentándose como el restaurador de los derechos chingisidas». Justificaba sus campañas iraníes, mamelucas y otomanas como una reimposición del control legítimo de los mongoles sobre las tierras tomadas por usurpadores". Para legitimar sus conquistas, Tamerlán se basó en los símbolos y el lenguaje islámicos y se refería a sí mismo como la «Espada del islam». Fue un mecenas de instituciones educativas y religiosas. Convirtió a casi todos los líderes de Borjigin al islam durante su vida. Tamerlán derrotó decisivamente a los Caballeros Hospitalarios cristianos en el sitio de Esmirna, llamándose a sí mismo un ghazi. Al final de su reinado, Tamerlán había logrado el dominio completo sobre todos los remanentes del Kanato de Chagatai, el Ilkanato y la Horda Dorada, e incluso intentó restaurar la dinastía Yuan en China.
Los ejércitos de Tamerlán eran multiétnicos y temidos en Asia, África y Europa, partes considerables de las cuales sus campañas arrasaron. Los estudiosos estiman que sus campañas militares causaron la muerte de 17 millones de personas, lo que representaba aproximadamente el 5 % de la población mundial en ese momento. Las diversas estimaciones incluyen los siete, diez, doce, quince, diecisiete y veinte millones de víctimas, pero definitivamente más de un millón. De todas las regiones que conquistó, Corasmia fue la que más sufrió con sus expediciones, ya que se levantó varias veces contra él.
El demógrafo Colin McEvedy ha estimado la población de los territorios bajo dominio timúrida: 3,5 millones en Irán, 1 en Irak, 1,25 en el Cáucaso, 1,75 en Afganistán y 3 en el Turkestán (Asia Central). Respecto de sus dominios en el subcontinente indio, McEvedy estimaba que el subcontinente tenía unos 91 millones de habitantes en el siglo XIV de los que dos tercios vivían en la llanura indogangética. Si Tamerlán controlaba directa e indirectamente la mitad de la llanura, se puede calcular en unos treinta millones de habitantes.
Tamerlán fue el abuelo del sultán timúrida, astrónomo y matemático Ulugh Beg, que gobernó el Asia Central desde 1411 hasta 1449, y el tatarabuelo de Babur (1483-1530), fundador del Imperio mogol, que entonces dominaba casi todo el subcontinente indio.
Un proceso de acumulación de poder muy parecido al que siglo y medio atrás había llevado a cabo Gengis Kan le permitió primero (1361) obtener el control sobre su tribu, los barlas, y luego (1370), alternativamente en alianza y en conflicto con Amīr Husayn, ganar el poder sobre el ulús Chagatai (la confederación de tribus correspondiente al kanato de los descendientes de Chagatai, segundo hijo de Gengis Kan).
Conformada la base de su poder, inviste como kan a Suurgatmish. Cabe notar que Tamerlán no pertenecía a la familia de los descendientes del Gran Kan, y la tradición del Imperio mongol, aceptada por todas las tribus nómadas del Asia Central, exigía que sólo los descendientes de Gengis pudieran llevar el título de kan y ejercer la soberanía. Por lo tanto, Tamerlán nunca asumió un título real y, a pesar de su enorme poder y la naturaleza autocrática del mismo, respetó escrupulosamente esta restricción, usando simplemente el título de amīr (comandante), decorado a veces con los adjetivos buzurg o kalān (grande). Para reforzar su posición, adoptó siempre la pose de un leal sostenedor de la línea gengisida, nombrando kanes títeres y gobernando en su nombre. Posteriormente adquirió el título de güregen (yerno real) al casar con una princesa de la línea dinástica. De todas maneras, se erigió en pretendido heredero genético de Gengis Kan.
Consolidado al frente del ulús, emprende su larga serie de conquistas. Entre 1370 (772) y 1372 (773) realiza dos campañas a Mogulistán (territorio al norte de las montañas Tian Shan, entre los lagos Baljash e Issyk-Kul), asegurándose el control del rico valle de Ferganá. En los dos años siguientes, emprende una campaña contra la dinastía Sufí de Corasmia. Hasta 1380 se ocupará principalmente de consolidar su poder en Corasmia (en 1380 destruye por primera vez la ciudad de Urgench) y el Mogulistán. Estas campañas se entremezclan con conflictos casi permanentes con la Horda Blanca y Azul, cuyo territorio se extendía al norte del río Sir Daria, provocados en parte porque Tamerlán había dado refugio a Toqtamish, pretendiente del trono de esa horda. En abril de 1381 se apodera de Herat (actual territorio afgano) y termina por imponer su poder directo sobre la región a fines de 1383. Continúa hacia el sur, conquistando Sistan y tomando Kandahar; se vuelve hacia el oeste y en 1384-85 la emprende contra Amīr Walī en Mazandarán (sur del mar Caspio, actual Irán): toma Astarabad y emplaza gobernantes adictos en Tabriz y Sultaniyya, para regresar a Samarcanda en 1385.