Tallin (en estonio: Tallinn [ˈtɑlʲˑinˑ]) es la capital de la República de Estonia y del condado de Harju. Ocupa una superficie de 159,3 km² en los que habitan 446 055 habitantes, lo que la convierte en la ciudad más poblada de Estonia y su principal puerto. Está situada en la costa norte del país, a orillas del golfo de Finlandia, a 80 km al sur de Helsinki, situada en la orilla opuesta del golfo.
Tallin es el centro político y económico del Estado. La ciudad alberga la sede del Riigikogu (Parlamento de Estonia), el palacio presidencial y los ministerios. Además, en ella se encuentran radicadas la bolsa y las principales empresas del país. La ciudad surgió como un puerto comercial en la ruta marítima que unía Europa occidental con Rusia y conoció su máximo apogeo como ciudad hanseática en plena Edad Media. Después de la restauración de la independencia de Estonia en 1991, Tallin ha resurgido, esta vez a través de una apuesta decidida por las nuevas tecnologías.
Históricamente conocida por su antiguo nombre Reval (véase el nombre en distintos idiomas), Tallinna reemplazó al anterior nombre de Reval en 1918, cuando Estonia logró la independencia. A principios de la década de 1920 esta denominación fue modificada, pasando a ser Tallinn, caso excepcional en el idioma estonio, donde los topónimos de las poblaciones siempre terminan en vocal. Aún existe confusión en algunos hablantes extranjeros sobre este término, confusión sostenida por el hecho de que en estonio el caso genitivo de esta palabra termina con el sufijo –a, así tenemos que el Aeropuerto de Tallin se llama, Tallinna Lennujaam.
La terminación –linna, como en germánico -burg y en eslavo -grad o -gorod significaba originalmente «fortaleza», aunque posteriormente se utilizó como sufijo en la formación de los nombres de ciudad. De hecho, en estonio linn(a) significa ciudad.
Se debate el origen del nombre Tallinn, pero se sabe que es de origen estonio. Según la teoría más aceptada deriva de Taani-linn, que significa «ciudad danesa» término que se justifica en la primera construcción de una fortaleza en la colina de Toompea por los daneses; otras teorías afirman que procede de Talu linn, que significa «ciudad de la agricultura», o de tali-linna que viene a significar «ciudad de invierno».
La ciudad tiene varios nombres históricos. El nombre de Reval es utilizado por los alemanes y los suecos para designar a Tallin, y fue una de las denominaciones oficiales de la ciudad hasta principios del siglo XX. Este nombre se origina en el siglo XIII y procede del nombre del antiguo condado de Rävala que ocupaba el norte de la actual Estonia. Existen otros nombres antiguos para designar a Tallin, especialmente significativos son Lindanisse y sus variantes, Lyndanisse en danés, Lindanäs en sueco y Ledenets en antiguo eslavo eclesiástico.
Se cree que la costa sur del golfo de Finlandia estaba habitada por tribus ugrofinesas desde el segundo milenio a. C.
La primera mención de Tallin aparece en una obra del cartógrafo almorávide Muhammad al-Idrisi. En este mapa, que data del año 1154, la población aparece bajo el nombre de Kaluria, y es descrita como una pequeña ciudad o fortaleza.
Tallin adquirió importancia como puerto estratégicamente situado entre Escandinavia y Rusia, ello convirtió a la ciudad en objetivo de las órdenes religioso-militares germánicas y del Reino de Dinamarca durante el periodo de las Cruzadas Bálticas, a principios del siglo XIII.
Tallin y el norte de Estonia cayeron en poder danés en el año 1219, tras la batalla de Lyndanisse. Según las crónicas, los estonios resistieron ferozmente el asedio que el rey Valdemar II de Dinamarca impuso sobre la ciudad, aunque finalmente el rey danés consiguió la captura de la plaza. Los daneses construyeron una fortaleza en la colina de Toompea.
Sin embargo, el poder danés no se pudo mantener durante mucho tiempo debido a la oposición local, que asedió Toompea en 1220 y 1223, y a la expansión de los alemanes a través de los Hermanos Livonios de la Espada, quienes en 1227 conquistaron Tallin, construyendo en Toompea la primera fortaleza de piedra. Posiblemente con el objetivo de consolidar el poder alemán frente a los vasallos locales, en 1230 llegaron a la ciudad provenientes de Visby, ciudad de la isla de Gotlandia, un grupo de comerciantes alemanes que fundaron bajo la fortaleza una colonia de unos 200 miembros. El acta fundacional de esta no ha llegado hasta nuestros días pero probablemente este sea el momento en el que se comenzó a levantar la ciudad baja, que con el nombre de Reval constituyó una entidad separada de la ciudad alta o Toompea.
En 1236 los Hermanos Livonios sufrieron una estrepitosa derrota ante los lituanos y sengalos en la batalla de Saule, lo que precipita su unión al año siguiente con la Orden Teutónica. Debido al tratado de Stensby los Hermanos Livonios devolvieron Tallin junto al resto de Harju y Vironia a Dinamarca en 1238. Durante este periodo los daneses construyeron un castillo en Domberg (Toompea). Igualmente se estableció un obispado dependiente del Arzobispado de Lund.
En 1248, los vasallos y ciudadanos de Tallin ya poseían un órgano legislativo local, el Ritterschaft. En 1285 la ciudad se convirtió en el miembro más septentrional de la Liga Hanseática, organización controlada por los alemanes, a la que pertenecería hasta 1865. Tallin experimentó un rápido crecimiento económico al convertirse en un puerto clave de la Liga Hanseática entre Nóvgorod y Occidente. Se transportaban pieles, miel, cuero y grasa de foca hacia el oeste y sal, arenques, telas y vino hacia el este. Además, la lengua alemana comenzó a adquirir una preponderancia que no perdería hasta 1889 cuando dejó de ser oficial en Tallin.
En 1343 los campesinos estonios se levantaron contra la dominación extranjera en las revueltas conocidas como el Levantamiento de la noche de San Jorge, en las que Tallin fue asediada por los estonios. Estas revueltas, finalmente sofocadas por los Caballeros Teutónicos, supusieron el declive final del poder danés. Tres años más tarde vendieron su territorio en Estonia a la Orden Teutónica por 1000 marcos; con esto los germanos sumaban el dominio político al económico que ya poseían, gracias a la Liga Hanseática. A Dinamarca únicamente le quedó el poder eclesiástico dirigido desde Lund.
Con el advenimiento del nuevo poder teutón, el enfrentamiento entre el obispo y los caballeros se agudizó, y los 8000 habitantes de la ciudad baja, mayoritariamente artesanos y mercaderes alemanes, se vieron obligados a construir una muralla defensiva que poseía 66 torres.
Con la Reforma Luterana la influencia germánica se hizo más fuerte y la ciudad se convirtió al luteranismo en 1525. De esta época, 1530, data la veleta que desde lo alto de la aguja del Ayuntamiento de Tallin se ha convertido en símbolo de la ciudad; la veleta representa la figura de un antiguo guerrero llamado Vana Toomas (Viejo Tomás).
Como consecuencia del desmoronamiento de la Orden Teutónica tras la ofensiva de Rusia, Tallin se puso bajo vasallaje de Suecia, que actuó en calidad de protector del norte de la actual Estonia contra el zar Iván el Terrible, que asedió la ciudad durante 29 semanas entre los años 1570 y 1571.
A fines del siglo XV se construyó una nueva torre gótica de 159 metros para la iglesia de San Olaf (Oleviste). En aquella época era una de las torres más altas de Europa, y posiblemente la construcción más alta del mundo. Después de una reconstrucción debido a un incendio ocurrido en 1629, la torre quedó con la actual altura de 123 metros.