Tal Día como Hoy

Túpac Amaru II

Líder mestizo de la revolución en contra de la corona española en el Perú

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José Gabriel Túpac-Amaru Noguera​ (Surimana, 19 de marzo de 1738-Plaza de Armas de Cusco, 18 de mayo de 1781), conocido modernamente como Túpac Amaru II, fue un noble inca, arriero y caudillo indígena peruano.​ Entre 1780 y 1781, lideró una gran rebelión contra los abusos de las autoridades españolas en el virreinato del Perú. Su levantamiento es considerado uno de los antecedentes más significativos de las guerras de independencia en América a principios del siglo XIX.​​

Descendiente de los últimos incas de Vicabamba, heredó el curacazgo de Surimana, Pampamarca y Tungasuca tras la muerte de su padre y acumuló fortuna mediante el arrieraje, transportando mercancías y minerales en el Alto Perú. ​​ Como curaca reconocido por la administración colonial, intercedió entre sus comunidades y las autoridades españolas, presentando peticiones para aliviar las cargas del tributo indígena y la mita minera. Sus solicitudes y demandas de exención fueron ignoradas en Tinta, Cuzco y Lima. Como consecuencia, el 4 de noviembre de 1780, tras ejecutar al corregidor Antonio de Arriaga, acusado de abusos reiterados, inició la rebelión que se expandió por varias regiones del virreinato del Perú, en el Alto Perú y en el Virreinato del Río de la Plata.​

El movimiento de Túpac Amaru II fue inicialmente una rebelión contra los abusos del sistema administrativo y económico impuesto por las instituciones virreinales, especialmente tras las Reformas Borbónicas. Su objetivo principal era la abolición de prácticas opresivas como la mita minera, el reparto de mercancías, los obrajes, los corregimientos, las alcabalas y las aduanas, que favorecían principalmente a españoles y criollos en detrimento de la población indígena.​ El 16 de noviembre de 1780, Túpac Amaru II decretó por primera vez en Hispanoamérica la abolición de la esclavitud de los negros.​

Tras negarse a tomar la ciudad del Cusco, fue traicionado por sus hombres y llevado preso a la capilla de San Ignacio del convento de la Compañía de Jesús, donde fue sucesivamente interrogado y torturado:​ El viernes 18 de mayo de 1781, en un acto público en la plaza de Armas del Cusco, se cumplió su sentencia, fue muerto decapitado y descuartizado, 209 años después de la ejecución de su ancestro, el inca Túpac Amaru I.

La rebelión de Tupac Amaru II ha sido objeto de múltiples reinterpretaciones políticas. A lo largo del tiempo, diversos gobiernos y movimientos ideológicos, principalmente dentro de corte nacionalista o de izquierda política, especialmente durante el régimen de Juan Velasco Alvarado (1968-1975), lo convirtieron en un símbolo de reivindicación social. En el Perú contemporáneo, Túpac Amaru II es evocado como símbolo de resistencia y reivindicación.​

José Gabriel Túpac Amaru o José Gabriel Condorcanqui nació el 19 de marzo de 1738 en la localidad de Surimana, del entonces corregimiento del Cusco, en el Virreinato del Perú, actual provincia de Canas, fue bautizado el 1 de mayo de ese mismo año:

Fue hijo de Miguel Túpac Amaru Usquiconsa, cuya familia descendía de Túpac Amaru I, aunque investigaciones recientes indican que en realidad era descendiente de Titu Cusi Yupanqui, hermano mayor de Túpac Amaru, ambos últimos incas de Vilcabamba.​ Su padre fue curaca de tres pueblos en el distrito de Tinta: Surimana, Pampamarca y Tungasuca.​ Su madre fue María del Carmen Rosa Noguera Valenzuela de origen mestizo; su infancia y adolescencia las vivió en Surimana, acompañando a su padre en sus viajes mientras éste cumplía sus deberes como curaca y ejercía su oficio de mercader. Sus padres murieron cuando José Gabriel tenía 12 años, por lo que pasó a criarse con sus tíos paternos en el Cusco​

Su educación inicial quedó a cargo de los padres López de Sosa y Rodríguez hasta los doce años. Por su condición de indígena noble estudió en el prestigioso colegio San Francisco de Borja del Cuzco, dirigido por la orden de los jesuitas para los hijos de los curacas,​ dominaba el español, el quechua y el latín.​ Durante su adolescencia, obtuvo una esmerada educación por parte de la orden de los jesuitas quienes le instruyeron con las doctrinas de la Escuela de Salamanca y se cree que, luego, durante su estadía en Lima (entre 1777 y 1780), frecuentó círculos intelectuales criollos clandestinos donde se debatían textos de Voltaire y Rousseau, en aquella época censurados.​

En el archivo histórico de la Prelatura de Sicuani se conservan actas registrales que han sido recopilados por el historiador Germán Zecenarro y han servido de base para publicaciones académicas que permiten afirmar el verdadero apellido del líder indígena.​​ En dichos registros, la familia paterna de José Gabriel apellidaba Tupa Amaro o Thupaamaro. «Thupa Amaro» o «Tupa Amaro» (en la ortografía de la época), significa: 'serpiente resplandeciente' en quechua. Mientras que, según José Antonio del Busto el nombre ‘Joseph’ lo habría recibido en referencia a San José y Gabriel en memoria de San Gabriel Arcángel por su nacimiento cercano a los días festivos de dichos santos.

Túpac Amaru aparece en la mayor parte de los documentos oficiales del virreinato como «Joseph Gabriel Thupa Amaro» hasta 1776–1777, cuando es denunciado por Diego Felipe Betancur por los derechos del marquesado de Santiago de Oropesa. Durante este periodo se hace uso del apellido "Condorcanqui" por parte de los Betancur para desacreditar la ascendencia de Túpac Amaru.​ El historiador John Rowe explica que los Betancur «insistieron en llamar a su opositor 'José Gabriel Condorcanqui' como parte de su campaña para negar la legitimidad de su ascendencia real, lo que fue aprovechado también durante la rebelión»​ Los documentos de la denuncia terminaron en el archivo de la Universidad San Antonio de Abad del Cusco y en estos, Túpac Amaru aparece descrito como 'Josef Gabriel Condorcanqui y Noguera',​ nombre usado por sus enemigos y detractores. Estos documentos fueron la base principal de consulta para los autores que estudiaron al curaca entre los siglos XIX y XX debido a su fácil acceso, razón por la cual muchos bulos difundidos por los Betancur fueron asumidos como datos verdaderos por la literatura posterior. Ya en 1785 García fue denunciado por el Consejo de los 24 nobles electores Incas del Cusco ante el corregidor por haber extraído y alterado documentos de sus archivos sin permiso.​

El 26 de noviembre de 1780, en Tungasuca, fue proclamado y coronado a usanza europea con el nombre dinástico de «José I, por la gracia de Dios, Inca, rey del Perú, Santa Fé, Quito, Chile, Buenos Aires y continentes de los mares del sur, duque de la Superlativa, señor de los Césares y Amazonas, y del gran Paititi»​ El historiador Manuel Briceño argumenta que esta proclama es una evidencia de que Túpac Amaru intentó usurpar el poder de la Corona española y buscaba la secesión del Perú; ​ en diversas cartas de sus partidarios, jefes militares y subordinados, se lo menciona empleando fórmulas propias de realeza tales como “Su Majestad”, "Nuestro Señor", entre otras:​

El primer presidente peruano en emplear y promover oficialmente la figura de Túpac Amaru desde el Estado fue Augusto Leguía. Durante su mandato se popularizó el uso del nombre 'Túpac Amaru II' entre la población, pese a que el personaje histórico jamás usó ese nombre. Hacia 1927 Leguía afirmaba que «Túpac Amaru II es el símbolo de la peruanidad».​ Con el fin de distinguir entre el Inca Túpac Amaru del siglo XVI y el caudillo insurgente del siglo XVIII, la historiografía peruana estableció referirse al primero como 'Túpac Amaru I' y al segundo como 'Túpac Amaru II' desde la segunda mitad del siglo XX.​

Curacazgo y vida previa a la rebelión

En su condición de noble incaico, en 1766, José Gabriel fue nombrado curaca de los territorios que le correspondían por herencia, dieciséis años después de la muerte de su padre. El 25 de mayo de 1760, contrajo matrimonio con Micaela Bastidas Puyucahua con quien tuvo tres hijos: Hipólito, Mariano y Fernando. Vivía la situación típica de los curacas: tenía que mediar entre el corregidor y los indígenas a su cargo. Fijó su residencia en la ciudad del Cuzco, desde donde viajaba constantemente para controlar el funcionamiento de sus tierras y negocios, de los que se cuentan actividades mineras y campos de coca en Carabaya, también poseía varias casas y una pequeña hacienda en su provincia natal.​ Heredó también 350 mulas, las que usaba para trabajar en las rutas entre Cusco y el Alto Perú (actual Bolivia), esta ruta de comercio ligaba Lima y Cusco con las sumamente importantes minas de plata de Potosí. Según testimonios de la época, las personas lo reverenciaban por su herencia inca y, de acuerdo con muchos, por sus educadas maneras y su disposición a defender al campesino pobre.​

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