Suiza (en alemán: Schweiz; en francés: Suisse; en italiano: Svizzera; en romanche: Svizra), oficialmente la Confederación Suiza (en alemán: Schweizerische Eidgenossenschaft; en italiano: Confederazione Svizzera; en francés: Confédération suisse; en romanche: Confederaziun svizra), es un país sin salida al mar ubicado en Europa central y que cuenta con una población de 9 048 905 habitantes (2024). Suiza es un Estado federal con 26 cantones y cuenta con cuatro idiomas oficiales: alemán, francés, italiano y romanche.
Berna es la llamada ciudad federal (no capital) y es la sede de las autoridades federales, mientras que el sector privado del país está más desarrollado en las ciudades de Zúrich, Basilea y Ginebra. Suiza es el cuarto país más rico del mundo, según su PIB per cápita, con 83 718 dólares estadounidenses (2011).
Limita al norte con Alemania, al oeste con Francia, al sur con Italia y al este con Austria y Liechtenstein. Se caracteriza diplomáticamente por su política de relaciones exteriores neutral, sin haber participado o estado activamente en ningún conflicto internacional desde 1815. Suiza es sede de numerosas organizaciones internacionales, como la Cruz Roja, la Organización Mundial del Comercio, la Unión Postal Universal, la Unión Internacional de Telecomunicaciones, la Organización Mundial del Movimiento Scout, así como una de las dos oficinas de la ONU en Europa y de agencias especializadas de esta institución tales como la Organización Internacional del Trabajo o la Organización Mundial de la Salud. A su vez, es sede de la FIFA, máximo organismo del fútbol a escala mundial, y de la UEFA, mayor ente del fútbol europeo; también es sede del COI, máximo organismo encargado de la realización de los Juegos Olímpicos y de la FIDE, máximo organismo del ajedrez en el ámbito mundial; en sincronía con los anteriores entes, alberga al Tribunal de Arbitraje Deportivo.
Es miembro de la Asociación Europea de Libre Comercio (que actualmente comprende 4 países) y forma parte del espacio Schengen. Aunque no es Estado miembro de la Unión Europea (UE) ni de la eurozona, participa en el Mercado Único Europeo a través de acuerdos bilaterales con la UE.
Suiza es uno de los países más desarrollados del mundo, a menudo es catalogado como el país con la mejor calidad de vida. Por su política de neutralidad, el país alberga gran cantidad de inmigrantes provenientes de naciones de varios continentes, por lo que es considerado como uno de los países europeos con mayor diversidad cultural. Suiza es conocida internacionalmente por su turismo de montaña y por sus relojes, chocolates, navajas, bancos, ferrocarriles y quesos. Zúrich, Ginebra y Basilea han sido clasificadas entre las diez mejores ciudades del mundo en términos de calidad de vida.
La fecha de creación de Suiza como Estado propio se ha fijado en el 1 de agosto de 1291, de acuerdo con la tradición. Debido a este motivo, cada año se celebra la fiesta nacional el 1 de agosto.
El nombre Suiza (previamente escrito «Suiça») proviene de Schwyz, nombre de uno de los cantones de Waldstätten que conformaron el núcleo de la Antigua Confederación Suiza. El topónimo del cantón data del año 972 y procede quizá del antiguo alto alemán Suittes, emparentado con el verbo swedan que significa «quemar, chamuscar» (afín al islandés svíða, danés y sueco svide «chamuscar»), haciendo referencia a la tala y quema mediante el cual se quema una zona boscosa para construir algunas viviendas en la zona (artiga). El uso del nombre fue esta área que se extendió para denominar a todo el cantón, y después de la guerra de Suabia en 1499 gradualmente se utilizó para nombrar a toda la confederación. El nombre en alemán de Suiza para el país, Schwiiz, es homónimo al del cantón y su capital, por lo que para distinguirse se emplea un artículo determinado en d'Schwiiz para referirse al país y la forma simple Schwiiz para el cantón y la ciudad.
El antiguo nombre del país, Helvetia, deriva de la palabra Helvetii, una tribu celta que habitaba en la meseta suiza antes de la época galorromana. La primera mención del nombre Helvetii data del año 300 a. C. Los nombres del neolatín «Confoederatio Helvetica» o «Helvetia» fueron introducidos cuando Suiza se convirtió en un Estado federal en 1848, remontándose a la República Helvética.
Los vestigios humanos más antiguos que existen datan de hace ciento cincuenta mil años aproximadamente. Asimismo, las herramientas de agricultura más antiguas fueron halladas en Gächlingen y se estima que datan del 5300 a. C.
Las tribus más antiguas conocidas en esa zona pertenecen a las culturas Hallstatt y La Tène, llamada así debido al sitio arqueológico de La Tène, ubicado al norte del lago de Neuchâtel. La cultura de La Tène floreció a finales de la Edad de Hierro, alrededor del 450 a. C., posiblemente bajo influencia de las civilizaciones griega y etrusca. Uno de los más importantes grupos étnicos de la región fueron los helvecios. En el 58 a. C., las fuerzas de Julio César derrotaron a los helvecios en la batalla de Bibracte. En el año 15 a. C., Tiberio, quien más tarde sería emperador de Roma, y Druso el Mayor conquistaron los Alpes, integrándolos al creciente Imperio romano. La región ocupada por los helvecios, de donde proviene el nombre Confoederatio Helvetica, pasó a formar parte de la provincia romana de Galia Bélgica y más tarde de la provincia Germania Superior, mientras que la porción oriental de la Suiza moderna estuvo integrada en la provincia romana de Recia.
En la Alta Edad Media, la parte occidental de la actual Suiza formó parte del Reino de Borgoña desde el siglo IV. Los alamanes se establecieron en la meseta suiza en el siglo V y en los valles de los Alpes en el siglo VIII, formando Alamania y quedando el actual territorio de Suiza dividido entre los reinos de Borgoña y de Alamania. En el siglo VI, la región entera pasó a formar parte del Imperio franco tras la victoria de Clodoveo I sobre los alamanes en la batalla de Tolbiac (496). Posteriormente los francos también dominarían a los burgundios.
Entre los siglos VI y VIII Suiza continuó bajo la hegemonía franca (las dinastías merovingia y carolingia). En 843, tras alcanzar su máxima extensión bajo el reinado de Carlomagno, el imperio franco fue dividido en el Tratado de Verdún. El territorio de la actual Suiza fue repartido entre Francia Oriental y Francia Media hasta que fue unificada por el Sacro Imperio Romano Germánico en el siglo XI.
Para el año 1200, la meseta suiza pertenecía a los dominios de las casas de Saboya, Zähringer, Habsburgo y Kyburg. Algunas regiones (Uri, Schwyz y Unterwalden, después conocidas en conjunto como Waldstätten) fueron anexadas como inmediaciones imperiales para garantizar el control del imperio sobre los puertos de montaña. Cuando la dinastía Kyburg cayó en 1264, los Habsburgo extendieron sus territorios al este de la meseta suiza durante el reinado de Rodolfo I, que fue emperador del Sacro Imperio en 1273.
La Antigua Confederación Suiza fue una alianza entre las comunidades de los valles centrales de los Alpes. La Confederación facilitó el desarrollo de varios intereses comunes (libre comercio) y aseguró la paz en las principales rutas mercantiles en las montañas. La Carta Federal de 1291, firmada por las comunidades rurales de Uri, Schwyz y Unterwalden, es considerada el documento que sentó las bases para la fundación de la confederación, aunque es probable que alianzas similares ya hubiesen existido desde décadas anteriores.
En 1353, los tres cantones originales se habían unido con los cantones de Glaris y Zug y con las ciudades-Estado de Lucerna, Zúrich y Berna para formar la Antigua Confederación de los ocho cantones que existió hasta finales del siglo XV. La expansión territorial ayudó a incrementar el poder y la riqueza de la confederación. En 1460, los confederados controlaban gran parte de los territorios al sur y oeste del río Rin hasta la cordillera de los Alpes. En 1499 la victoria de Suiza sobre la Liga de Suabia y la casa de Habsburgo en la guerra de Suabia dio como resultado una independencia de facto del Sacro Imperio.