Stephen Joseph Harper (Toronto, 30 de abril de 1959) es un político canadiense que se desempeñó como primer ministro de Canadá desde 2006 a 2015 y exlíder del Partido Conservador. Su victoria en las elecciones generales de enero de 2006 puso fin a doce años de gobiernos hegemónicos del Partido Liberal. Los conservadores perdieron las elecciones federales de 2015 frente al Justin Trudeau poniendo fin a nueve años de mandato de Harper. Su gobierno hizo hincapié en la reducción de impuestos y la reducción de la deuda, y ganó por poco el apoyo parlamentario para una extensión de las fuerzas canadienses que se habían desplegado en Afganistán después de los ataques del 11 de septiembre contra los Estados Unidos en 2001.
A pesar de la defensa anterior de Harper para la protección del medio ambiente, en 2007 su administración se distanció oficialmente de los objetivos de emisiones descritos en el Protocolo de Kyoto, clasificándolos como inalcanzables. La administración propuso la Ley de Aire Limpio, que establece directrices más ambiguas y una línea de tiempo más generosa para cumplir con los objetivos de emisiones, como una alternativa para hacer frente al cambio climático. El acto provocó duras críticas de los grupos ecologistas y de la oposición liberal.
Más tarde ese año, Harper dio el inicio a una serie de programas destinados a asegurar la soberanía de Canadá sobre las aguas del Ártico en un esfuerzo por garantizar el acceso a los recursos potenciales de petróleo en el fondo marino. En 2008, bajo la presión resultante del aumento de las víctimas en Afganistán, presentó una moción exitosa que establecía una fecha de retirada firme para las tropas canadienses. Ese año, Harper también emitió una disculpa formal por el tratamiento de los pueblos indígenas en los internados. Estas escuelas, que se abrieron en la década de 1870, fueron diseñadas para borrar la identidad cultural de los niños indígenas y asimilarlos por la fuerza a la sociedad canadiense en general.
En octubre de 2013, Harper y el presidente de la UE, José Manuel Barroso, anunciaron un histórico acuerdo de libre comercio entre Canadá y la UE, que eliminaría inmediatamente el 98 por ciento de los aranceles, promovería el movimiento laboral y fomentaría la inversión extranjera. Estaba programado para ser promulgado en 2015. En marzo de 2014, las últimas tropas canadienses estacionadas en Afganistán regresaron, adhiriéndose al calendario que Harper había anunciado en 2012, y Harper se unió a otros gobiernos del G7 para condenar la incursión rusa en Crimea de Ucrania. Visitó Ucrania y se reunió con su primer ministro y presidente para expresar su apoyo a la soberanía del país. También anunció sanciones contra los rusos y ucranianos involucrados en la anexión.
De vuelta en el frente nacional, en mayo de 2014 Harper anunció la promulgación de un plan nacional de conservación destinado a unificar los esfuerzos para preservar las áreas naturales en todo el país. En respuesta a los atentados terroristas, el gobierno de Harper presionó al Parlamento para que fortaleciera la legislación antiterrorista existente, lo que hizo en mayo de 2015 con la aprobación del proyecto de ley C-51. La controvertida legislación (a la que se oponen muchos de la izquierda como una violación de las libertades civiles) autorizó el intercambio de información privada entre 17 organizaciones gubernamentales y amplió la cartera del Servicio Canadiense de Inteligencia de Seguridad (CSIS) para incluir acciones preventivas.
Hizo sus primeros estudios en la Escuela Pública Northlea.
Tiene dos hijos: Benjamin, nacido en 1996, y Rachel, nacida en 1999.
Es miembro del Parlamento desde 1993, por la provincia de Alberta.
A los 19 años, tras un brevísimo paso por la Universidad de Toronto, se trasladó a la provincia de Alberta para trabajar en una empresa petrolera. Allí se graduó en economía y obtuvo un máster en la Universidad de Calgary. Su carrera política comenzó en 1988 al presentarse como candidato a las elecciones de la Cámara de los Comunes, por el partido Reformista. Al ser derrotado en estas elecciones, volvió a intentarlo en 1993, en las que resultó elegido como nuevo miembro de la Cámara, por la circunscripción de Calgary Oeste.
En 1997, abandonó el Parlamento y asumió la vicepresidencia y posteriormente la presidencia del grupo de lobby de la National Citizens Coalition. En 2002 volvió a la Cámara, tras la conversión del Partido Reformista en la Alianza Canadiense, pasando a ocupar el cargo de Jefe de la Oposición. En 2003 lideró la unión entre el Partido Conservador Progresista y la Alianza Canadiense, resultando elegido presidente del Partido Conservador de Canadá. En febrero de 2006, tras ganar las elecciones se convirtió en el vigésimo segundo primer ministro de Canadá tras ganar las elecciones, derrotando al Partido Liberal.
Harper presentó un programa electoral lleno de guiños centristas cuyo eje lo formaban cinco puntos clave:
1.- Endurecimiento de la lucha contra la criminalidad, mediante una reforma de la justicia que permitiese condenar a penas de cinco a diez años de prisión a los culpables por delitos con armas de fuego y para suprimir la libertad condicional a los reos con dos tercios de la condena cumplida, salvo certificado de buen comportamiento o de rehabilitación.
2.- La "limpieza" del Gobierno y la Administración de comportamientos corruptos mediante una Ley de Rendición de Cuentas Federal (Federal Accountability Act) que, entre otros aspectos, prohibiría las donaciones secretas a los candidatos políticos.
3.- La reducción de las cargas fiscales a los trabajadores, partiendo de un recorte gradual del Impuesto sobre los Bienes y los Servicios (GST) del 7% al 5%.
4.- Más gasto público en apoyo a la infancia con la concesión de ayudas económicas directas a los padres con niños en edad preescolar y la extensión de la red de guarderías.
5.- Y una mejora de la calidad del sistema Medicare basada en la reducción de los tiempos de espera para recibir tratamiento médico.
Además de estas cinco prioridades, Harper y su partido se comprometían a preservar el superávit presupuestario, a avanzar en la liquidación de la deuda pública, a no revisar las legislaciones sobre el aborto y el matrimonio igualitario, a trabajar por un mejor engarce de Quebec en el marco federal sobre la base de la concesión a la provincia de más autonomía, más financiación y más presencia internacional, a reforzar la capacidad nacional de defensa, a enviar más soldados a las misiones de paz en Afganistán y Haití, a explorar fórmulas de control de las emisiones industriales contaminantes más allá del mecanismo fijado por el Protocolo de Kioto -del que Canadá es signatario- y, cambio fundamental de política exterior, a recobrar el buen tono en las relaciones con Estados Unidos.
El aspirante a primer ministro indicó que un gobierno suyo reconsideraría la decisión de Martin de excluir a Canadá del programa de escudo antimisiles puesto en marcha por la Administración de George W. Bush e intensificaría la cooperación bilateral en la lucha antiterrorista. Pero por otro lado dejó claro que la postura canadiense sobre que los espacios de mar que rodean las islas de los territorios del Noroeste y Nunavut (vasta zona que ahora mismo cobra un valor estratégico de primer orden al haberse comprobado que la reducción de las masas de hielo del Ártico, debido al calentamiento global, hace factible el uso para la navegación interoceánica del llamado Paso del Noroeste) no son aguas internacionales sino propias, seguiría intacta e incluso sería reforzada con el despliegue de un potente dispositivo militar de vigilancia naval y aérea.