Sir Stanley Matthews (Stoke-on-Trent, 1 de febrero de 1915-ibídem, 23 de febrero de 2000) fue un futbolista internacional inglés. Es una de las figuras más importantes del deporte británico y el fútbol mundial, al ser la primera persona que ganó el actual Balón de Oro en 1956. Fue además el primer jugador (y único hasta la fecha) al que se ha otorgado el título de Sir cuando todavía estaba en activo. Su carrera es la más larga de la historia de Inglaterra, pues debutó en el primer equipo del Stoke City F. C. en 1932 y no se retiró hasta 1965, a los 50 años.
En el campo ocupaba la posición de extremo derecho y destacó por un estilo de juego veloz, con destreza y búsqueda continua del rival para amagarle, razón por la que fue apodado «El mago del regate». Jugó en el club de su ciudad hasta 1947 y después fichó por el Blackpool F. C., con el que ganó su título más importante, la FA Cup de 1953, con una actuación destacada en la gran final. Regresó a Stoke en 1961 y colgó las botas allí cuatro años después.
Está considerado un paradigma del juego limpio: no fue expulsado ni amonestado en ninguno de los 710 partidos oficiales de liga que disputó.
A nivel internacional fue convocado por Inglaterra en 54 ocasiones y marcó 11 goles, ganando nueve Campeonatos Británicos. También disputó las Copas Mundiales de 1950 y 1954.
Después de una poco exitosa etapa como dirigente y entrenador del Port Vale F. C. entre 1965 y 1968, se dedicó a expandir la práctica del fútbol en distintos países del mundo, especialmente en África. En reconocimiento a su labor la FIFA le nombró embajador de honor y le otorgó la Medalla de Oro al Mérito en 1992.
Stanley Matthews nació y se crio en un bloque residencial de Hanley, uno de los seis pueblos que forman parte de Stoke-on-Trent (Staffordshire, Inglaterra). Fue el tercero de cuatro hijos del boxeador local Jack Matthews, también conocido como «El barbero luchador de Hanley» por su profesión, y éste le inculcó la pasión por el deporte. Desde pequeño Stanley realizaba tablas diarias de gimnasia antes de ir al colegio, donde fue descrito «un alumno modélico en muchos aspectos». Al jugar con otros chicos de su edad desarrolló una gran habilidad para escaparse de los contrarios, más tarde aplicada en su carrera profesional.
Cuando tenía 13 años decidió convertirse en futbolista para disgusto del padre, quien quería que siguiese sus pasos en el boxeo. Obligado a seguir ejercitando tablas gimnásticas, la madre sí aceptó los deseos del menor e intercedió en su favor. Jack terminó aceptando con una condición: si la selección colegial inglesa no le convocaba antes de cumplir los 15, debería dejarlo. Stanley sobresalió en el equipo escolar como un extremo derecho de amplio registro goleador, aunque él prefería jugar de defensa central. Al final recibió la llamada internacional en 1929 para un amistoso frente a Gales que se disputó en Bournemouth. Tras completar los estudios trabajó de albañil y por las noches ayudaba al padre en la barbería.
En 1930 Tom Mather, entrenador del Stoke City Football Club, convenció a Jack Matthews para que su hijo fichase con contrato de aprendiz, por un sueldo de una libra a la semana. En su primer año compaginó trabajos dentro de la entidad con un puesto en el equipo reserva. Debutó en las inferiores con 16 años frente al Burnley F. C. y al finalizar el partido su padre le dijo: «Te he visto jugar mejor, pero también peor».
Durante el tiempo que estuvo en los reservas, Stanley se hizo con un hueco en el once titular y sorprendió a los aficionados locales por su estilo de juego. En vez de correr delante del defensor, prefería parar el balón y encararle con amagos para después arrancar por velocidad y dejarle en el sitio. Hasta entonces, pocos jugadores hacían eso en el fútbol inglés. La prensa de la época ya tenía puestas grandes expectativas en su carrera y el Stoke City le hizo un contrato profesional cuando cumplió 17 años, con el salario máximo de cinco libras a la semana. El debut en el primer equipo se produjo el 19 de marzo de 1932 frente al Bury F. C.
Dispuesto a hacerse con la titularidad cuanto antes, en 1932 sacrificó sus vacaciones para realizar un entrenamiento físico especializado. Aunque en la temporada 1932-33 fue suplente y disputó un total de 15 partidos, formó parte del plantel del Stoke City que logró el ascenso a Primera División. El 4 de marzo de 1933 marcó su primer gol profesional frente al Port Vale F. C. Al año siguiente obtuvo mayor protagonismo al destacar en la posición de extremo derecho, sumándose al ataque y mejorando su registro anotador con 11 dianas en 29 encuentros. Y el 29 de septiembre de 1934, ya asentado en el once inicial de los Potters, logró su primera convocatoria con Inglaterra para un amistoso frente a Gales en Ninian Park. Con solo 20 años ya estaba considerado una estrella en el panorama deportivo británico.
El Stoke City logró su mejor clasificación, un cuarto puesto, en el curso 1935-36. Sin embargo, el rendimiento del club empeoró en años posteriores y Matthews no se sintió cómodo. En aquella época tuvo una mala relación con su nuevo entrenador Bob McGrory, antiguo defensa rojiblanco. Cuando aún era futbolista se molestó porque su mejor amigo, el extremo derecho Robert Liddle, perdió el puesto titular en favor de Stanley. En 1937 solicitó una mejora en el contrato de 650 libras por semana, en vez del tope de 500 libras, y el técnico rechazó la petición, por lo que en febrero de 1938 solicitó el traspaso a un club superior. El presidente Albert Booth no quiso venderle y más de 3000 aficionados se manifestaron frente a la sede de la entidad para pedir a la estrella que recapacitase, algo que aceptó a regañadientes. Se quedó para 1938-39 liderando el plantel y les ayudó a finalizar en séptimo lugar.
La carrera de Matthews se detuvo entre 1939 y 1945 por culpa de la Segunda Guerra Mundial. Con 24 años se enroló en la Royal Air Force y se marchó a una base militar a las afueras de Blackpool, con el futbolista Ivor Powell como suboficial. En seis años logró ascender a cabo, si bien admitió en su biografía que fue uno de los suboficiales más indulgentes del cuerpo. A nivel deportivo disputó 69 partidos en tiempos de guerra con el Stoke y otros 87 juegos en el Blackpool Football Club como invitado, así como apariciones esporádicas en amistosos del Glasgow Rangers, Airdrieonians y Arsenal. También fue convocado por Inglaterra en 29 ocasiones, ninguna de ellas recogida en las estadísticas al no ser encuentros oficiales.
Regresó a la competición profesional en 1946 para disputar la FA Cup. En la campaña 1946-47, la primera completa después del acuerdo de paz, el equipo finalizó cuarto y se quedó a las puertas del campeonato: con opciones reales en la última jornada, cayeron derrotados frente al Sheffield United y se quedaron a dos puntos del campeón Liverpool F. C. Sin embargo, Matthews no estuvo en ese tramo final. A mitad de temporada sufrió una lesión de rodilla de la que se curó, pero en aquella época ya tenía 31 años y el técnico McGrory dudaba sobre su estado de forma, dejándole fuera del once titular. Ese episodio enfrió por completo la relación y por ello solicitó de nuevo el traspaso. Alcanzó un acuerdo con el Blackpool Football Club, ciudad que ya conocía de tiempos de la guerra, y la directiva del Stoke aceptó a condición de que no lo comunicase hasta el final de la liga. No obstante, la noticia fue filtrada a la prensa en cuestión de horas por un informante desconocido y el extremo se marchó de allí a falta de tres jornadas.
El 10 de mayo de 1947, inmediatamente después de un amistoso entre Gran Bretaña y un combinado del resto de Europa, confirmó su traspaso al Blackpool Football Club por 11 500 libras. En el nuevo plantel dirigido por el técnico Joe Smith, con quien sí mantuvo buena relación, tuvo libertad de movimiento y capitaneó una línea de ataque junto a los delanteros Stan Mortensen y Jackie Mudie, de estilo de juego vistoso y que garantizaba una buena taquilla en el estadio Bloomfield Road. La temporada 1947-48 se saldó con un noveno lugar en liga y la disputa de la final de la FA Cup, que perdieron contra el Manchester United de Matt Busby por 4:2. A pesar de esa decepción, Matthews recibió el primer Premio FWA al futbolista del año que otorga la Asociación de Escritores de Fútbol.