Sri Lanka, oficialmente la República Socialista Democrática de Sri Lanka, es un país soberano insular de Asia del Sur, cuya forma de gobierno es la república semipresidencialista. Su territorio está organizado en nueve provincias y veinticuatro distritos. Sus capitales son Kotte, que alberga la sede del poder legislativo, y Colombo, que alberga la sede de los poderes ejecutivo y judicial, siendo esta última la ciudad más poblada y sede del gobierno del país.
La isla se conocía en la Antigüedad como «Lanka», «Lankadvīpa», «Simoundou», «Taprobane», «Serendib» y «Selan», llegando a ser denominada popularmente como la «isla de los mil nombres». Durante su colonización, tomó el nombre de Ceilán, que se siguió utilizando posteriormente. Su particular forma y su cercanía a la India hicieron que se la llamase «la lágrima de la India».
Debido a su ubicación en el camino de las principales rutas marítimas, Sri Lanka es un vínculo naval estratégico entre Asia occidental y el sudeste asiático, y ha sido un centro de la religión y la cultura budista de la Antigüedad. Hoy en día es un país multirreligioso y multiétnico, en el que casi un tercio de la población es seguidor de religiones distintas al budismo, en especial el hinduismo, el cristianismo y el islam. La comunidad cingalesa es la mayoritaria. Los tamiles, que se concentran en el norte y el este de la isla, son la minoría étnica más importante. Otras comunidades incluyen los musulmanes árabes, malayos y los burghers.
Famosa por la producción y exportación de canela, té, café, caucho y coco, Sri Lanka cuenta con una progresiva y moderna economía industrial y el ingreso per cápita más alto de Asia meridional. La belleza natural de sus bosques tropicales, playas y paisaje, así como su rico patrimonio cultural, la convierten en un destino turístico de fama mundial.
Después de más de dos mil años de gobiernos locales por reinos, Portugal y los Países Bajos conquistaron partes de Sri Lanka a partir del siglo XVI, antes de ceder el país al Imperio británico en 1815. Durante la Segunda Guerra Mundial, Sri Lanka sirvió como una base importante para las fuerzas aliadas en la lucha contra el Imperio japonés. A principios del siglo XX surgió un movimiento político nacionalista en el país con el fin de obtener la independencia política, que el Reino Unido finalmente concedió después de las negociaciones de paz en 1948.
La historia de Sri Lanka ha estado marcada durante más de dos décadas por un conflicto étnico entre el gobierno nacional y el movimiento insurgente de los Tigres de Liberación del Eelam Tamil. A inicios de 2002, los dos bandos en conflicto acordaron un alto al fuego, el cual fue roto en reiteradas oportunidades por ambas partes. A principios de 2009, el gobierno nacional inició una ofensiva contra los Tigres, que duró varios meses y resultó en la aniquilación de la guerrilla y la muerte de sus altos mandos, pero a un altísimo costo de vidas civiles.
Los habitantes prehistóricos de Sri Lanka fueron los veddahs. Los cingaleses llegaron a la isla en el siglo IV a. C., probablemente de la parte norte de la India, y desarrollaron una civilización con ciudades como Anuradhapura y Polonnaruwa.
La población tamil de la parte sur de India también llegó a la isla, pero se desconoce la época, el modo y la cantidad. En el siglo XIII, hubo una sociedad tamil en el norte y muchas comunidades pesqueras a lo largo de la costa norte de la isla. Los tamiles desarrollaron una cultura y una política distintas a las de los cingaleses. Las relaciones entre ambos pueblos siempre fueron complejas, con guerras y ceses del fuego e invasiones en ambas direcciones.
El budismo se introdujo en la isla en el siglo III a. C. El budismo forjó una nueva civilización en Sri Lanka tras la llegada del Arahat Mahinda Thera, hijo del emperador Asoka, que gobernaba el Imperio Magadha en la India. Devanampiya Thissa, el rey en la época de la llegada de Mahinda Thera, abrazó el budismo y facilitó su desarrollo con la construcción de templos a lo largo del país.
Los gobernantes del sur de India, mayormente descendientes de los tamiles, atacaron Sri Lanka varias veces a partir del siglo III a. C. Ocasionalmente, tales invasiones daban como resultado la instauración de un gobierno tamil en la parte septentrional de la isla durante algún tiempo. En sentido contrario, varios reyes cingaleses retomaron la capital y replegaron la invasión tamil.
En el año 1505 se presentó una flota portuguesa bajo las órdenes de Lourenço de Almeida. La capital se fijó luego en Sri Jayewardenepura (Kotte) cuando las regiones costeras fueron ocupadas por los portugueses en el siglo XVI. En 1517, otro portugués, Lopo Soares de Albergaria, obtuvo permiso del rey de Kotte para fundar una colonia.
La dominación de los portugueses fue larga, hasta la llegada en 1602 de la expedición neerlandesa de Joris van Spilbergen. Los neerlandeses lograron fundar una colonia en Kottiar, pero fueron expulsados por los portugueses. Una nueva expedición neerlandesa destruyó en 1638-1639 los fuertes portugueses del este de la isla y fue conquistando poco a poco todo el territorio.
Ambos países ocuparon la línea costera, mientras que el interior de la isla se mantuvo independiente, con su capital en la ciudad de Kandy.
Los británicos también estuvieron interesados en controlar la isla, enviando en 1763 una embajada al rey de Kandy desde Madrás (India), sin obtener ningún resultado. Luego lo intentaron nuevamente a través de Monroe, quien en 1782 se apoderó de Trincomalee, territorio que poco después fue conquistado por los franceses y restituido a los Países Bajos. En 1795, otra expedición británica, bajo las órdenes de Stewart, llegó de Madrás y volvió a ocupar Trincomalee. Más tarde, hicieron lo mismo con Jaffna, Kalpitaya, Nigamuva y Colombo, expulsando de estos territorios a los neerlandeses.
El Imperio británico ocupó toda la isla en 1796, según las cartas de Kew, por lo que Sri Lanka se convirtió oficialmente en una colonia en 1802, a través de la Paz de Amiens, adoptando el nombre de Ceilán (Ceylon en inglés) y anexionándose a la presidencia de Madrás.
Entre 1817 y 1848 se produjeron diferentes sublevaciones que fueron severamente reprimidas. La última de ellas, que fue la más sangrienta, estuvo promovida por los budistas enemigos del gobierno de Lord Torrington. Los sublevados fueron aniquilados casi en su totalidad.
Ceilán adquirió su independencia en 1948. En 1972 cambió su nombre a Sri Lanka y pasó a ser una república, cortando sus últimos lazos con Gran Bretaña. En 1978, la capital legislativa y judicial fue mudada de Colombo a Kotte. También se cambió la bandera, acogiendo una representación de las poblaciones minoritarias tamil y musulmana (barras naranja y verde del costado izquierdo de la bandera).
Las tensiones entre la mayoría cingalesa y la minoría tamil empezaron en 1983, después del asesinato de 13 soldados del ejército de Sri Lanka en Jaffna. Este hecho provocó revueltas en todo el país y la muerte de cientos de tamiles en tan solo tres días; muchos de ellos se convirtieron en refugiados. Decenas de miles de habitantes han muerto en ambos bandos durante la guerra étnica que lleva marcando la historia de este país.